Ya hacía varias temporadas que mi esposa
me proponía un cambio en las vacaciones,
“hace 10 años que estamos casados
y siempre me llevás a las montañas,
cuando me tocan unos días de playa?,
el nene quiere hacer castillos de arena y
a mi me gustaría tomar sol tirada en
la arena, es mucho pedir?”.

Luego de evaluarlo un poco y tras investigar
las posibilidades de pesca con mosca en las
costas brasileñas decidí darle
el gusto a quien tantas veces se sacrificó
para que yo pueda pescar buenas truchas, después
de todo, no sólo las truchas toman
moscas y a mi no me vendría mal vivir
nuevas experiencias.
Se
encendió el cartelito que reza “ajustarse
los cinturones” y el avión comenzó
el descenso hacia el Aeropuerto Internacional
de Florianópolis. Luego del papelerío
inevitable abordamos el transfer terrestre
que nos depositó en una paqueta Pousada
en el minúsculo centro de Bombinhas.
La
idea fue vacacionar en familia, por ende tuve
que ecualizar mis pasiones, mi mujer, mi hijo
y la pesca..... ¡menuda circunstancia
para un pescador ansioso como yo!.
Bombinhas
Colocarse
un snorkel y nadar en cualquier sector de
la costa brinda un espectáculo maravilloso,
me animo a decir que es imposible nadar 10
metros sin cruzarse con un pez o con un nutrido
cardumen de pececitos de colores.
En las playas de arena y cerca de la rompiente
se ven grupos de palometas expectantes ante
la gran cantidad de moluscos que deja al descubierto
la ola cuando retrocede. Sobre las costas
rocosas, abundan coloridos peces barrados
que recuerdan a los que se ven en los acuarios,
y otros no menos vistosos similares a pequeños
meros, también peces globo, estrellas
de mar, sables, peces aguja y muchos otros
seres que me fue imposible identificar.
Desde
un punto elevado es normal ver pasar cerrados
grupos de Tainhas (Lisas - Mugil cephalus))
casi en superficie. Cabe destacar que la pesca
artesanal / comercial de la Tainha representa
junto al camarón el fuerte de la zona,
y que en época invernal invaden las
bahías en millonarios grupos que son
pescados con muy poco control por pequeñas
embarcaciones de arrastre.
La
nutrida variada menor brinda una buena alternativa
para compartir una interesante pesca con los
niños, con una caña de pulso
de 4 o 5 metros y encarnando con camarón
crudo los piques son sostenidos, tanto desde
playa como sobre acantilados. Si se posee
un equipo de mosca ultraliviano (#1 a #3)
la diversión está asegurada
utilizando pequeños streamers o imitaciones
de crustáceos en anzuelos #12 o #14
Trichiurus lepturus
Nombre
vernáculo: Pez
espada, Pez cinta, Cuttlass
fish o Largehead hairtail.
Orden: Perciformes.
Familia: Trichiuridae
(Trucker 1956) Género
y especie: Trichiurus
lepturus (Linnaeus 1758). |
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Es
un pez alargado y comprimido lateralmente,
no posee escamas pero presenta un color plateado
intenso, casi como cromado, debido a la guanina
presente en la piel de todo el cuerpo.
Su cola termina en punta y carece de aleta
caudal. La aleta dorsal es muy larga y ocupa
casi el dorso del pez. La misma posee rayos
duros por lo que se debe manipular con cuidado
para evitar dolorosas pinchaduras.
La boca es grande y ósea, presenta
una mandíbula angosta armada con dientes
tipo caninos muy agudos, fuertes y desiguales
que en cierto modo recuerdan a nuestro conocido
chafalote (Raphiodon vulpinus).
Su longitud media es de unos 80 cm. aunque
en las costas de Brasil es común capturar
ejemplares que superen el metro cincuenta
de largo. Presenta sexos separados y la fecundación
es externa.
Su
distribución abarca todo el océano
Atlántico, desde Virginia (USA-37°
N), hasta la Republica Argentina un poco mas
al sur de Mar del Plata.
Habita sobre la plataforma continental hasta
los 350mt de profundidad. Es una especie semi-pelágica
y forma cardúmenes de densidad variable
según la época del año.
Es
un voraz predador y su alimentación
básica consta de pequeños peces,
ya sea juveniles, o adultos de especies forrajeras
como la anchoíta. En menor grado acepta
cefalópodos como el calamar y calamarete
y algunos crustáceos como el camarón.
Si bien se lo puede pescar durante el día,
sus hábitos de cacería son esencialmente
nocturnos.
Reconociendo
el terreno
Bombinhas
queda en la región sudeste de Brasil,
en el distrito de Santa Catarina, originalmente
fue un pueblito de pescadores artesanales
que se fue transformando paulatinamente en
un polo turístico presionado por el
crecimiento acelerado de Florianópolis.

El
paisaje es hermoso y alterna playas de arena
blanca y muy fina con acantilados rocosos,
islotes pétreos y los imponentes morros
que definen el paisaje a modo de verde telón.
Debo reconocer que mi experiencia de pesca
con mosca en el mar es bastante pobre, por
lo que traté de recopilar con anterioridad
la mayor cantidad de datos posibles sobre
este pez y la ictiofauna presente de la zona.
Conversando con los lugareños me informé
de que los pescan o a ultimísima hora
o directamente durante la noche. Utilizan
unas curiosas boyas luminosas que según
ellos atraen a los sables como el dulce a
las abejas. Por estos motivos, son numerosos
los pescadores que se reúnen al lado
del pequeño muelle de Bombinhas, éste
posee una potente luz que además de
servir para enfilamiento de las embarcaciones,
atrae a los cardúmenes de sable a escasos
metros de las rocas.
Lo
cierto es que estaba tan desorientado que
los dos primeros días sólo participe
en calidad de espectador tratando de descifrar
la ecuación para lograr buenos resultados.
Como carnada utilizan pequeños peces
enteros o algunos mas grandes en mitades,
pescan tanto a la espera como aplicando recuperaciones
intermitentes y los piques se dan mayormente
muy cerca de la superficie (20 a 40cm).
Para
la pesca en Spinning (modalidad que se ve
muy poco) usan Minnows de media agua de unos
15cm de largo con los colores típicos
en la pesca marina, plateado, azul y verde,
o bien cucharas ondulantes.
Pesca
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Servicios
en la Patagonia |
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Mi
artillería estaba compuesta por una
caña Sage LE #6, un batallado reel
DFR con dos tipos de línea, una Mastery
GPX #6 flotante y un shooting Mastery de hundimiento
II con running Ultra3.
En
cuanto a moscas, dispuse de unos 40 patrones
con y sin lastre, entre ellos Deciver, Bunny,
Bait fly, Surf Candy, Tarpon fly, Zonker,
Mylar fly, y por que negarlo, también
unas vistosas Wooly Buggers blancas con bastante
flashabou perlado.
El leader de una longitud de 1.5m, confeccionado
con un butt generoso facilita dar vuelta moscas
pesadas, tippet 0.33 y shock de acero de 10
Lb. con un pequeño mosquetón
para un rápido cambio de mosca, prácticamente
la misma configuración que para la
pesca de tarariras
Comencé
según lo aconsejado por amigos utilizando
el shooting de hundimiento II, los intentos
realizados a pleno día y en sectores
de mucha profundidad dieron magros resultados.
Solo logre un par de seguimientos de peces
aguja que desistían a último
momento, un corte violento de un pez que jamás
pude ver y un róbalo (Centropomus undecimalis)
de aproximadamente 1.5 kg. que brindó
una linda batalla. Lamentablemente ni las
“Enchovas”, (Anchoas - Pomatomus
saltator) ni los “Pampos” (Palometas
- Trachinotus sp.) se hicieron presentes a
pesar de que son de captura frecuente en esas
costas.
Visto
y considerando que lo que abundaban eran los
peces sable y que las respuestas a pleno sol
fueron escasas, concentre las apuestas a las
últimas horas de luz y en los alrededores
del muellecito iluminado.
Los
primeros intentos dieron escasos y fallidos
piques, algo estaba haciendo mal..., tiempo
de pensar...
Observando
la profundidad de las carnadas y las técnicas
de pesca de los lugareños, opte por
dejar de lado la línea de hundimiento
y colocar una clásica WF de flote.
El Deciver negro surcó el aire y cayó
a unos 20 metros de mis pies, mientras esperaba
que profundice un poco, sentí un tirón
seco y la línea se tensó, la
clavada vino como una reacción involuntaria
y sin preámbulos tenia el primer sable
masticando el extremo del shock de acero mientras
la caña se curvaba progresivamente.
La pelea dista de ser espectacular pero es
divertida para equipos livianos, el pez adopta
una posición de flanco casi vertical,
y serpenteando como una víbora trabaja
como un ancla de mar ofreciendo buena resistencia,
de vez en cuando proporciona alguna corrida
interesante.
Sacando
conclusiones
El
haber tomado mi mosca sin recuperación
fue casi como una revelación, representó
la llave que dio luz a las pescas subsiguientes.
Hasta ese momento recuperaba con largos y
rápidos strikes que es lo indicado
en el 90% de las situaciones de pesca en el
mar ya que este tipo de movimiento en las
moscas resulta irresistible para la mayoría
de los cazadores.
Cambié
de técnica y empecé a pescar
con tirones mas suaves, cortos y pausados;
advertí que el flujo y reflujo de las
olas sobre las rocas generaba un movimiento
en la masa de agua que imprimía vida
al artificial sin por ello tener que navegar
rápido.
Buscando
naturalidad de movimiento cambie el Deciver
por un Zonker blanco lastrado ya que el pelo
de conejo es un material muy blando y apropiado
para aguas calmas. Los resultados fueron contundentes,
a los sables les gustó más atacar
a un pez moribundo que perseguir a uno sano,
los ojos de bronce ubicados bien cerca del
ojo del anzuelo, proporcionan un cabeceo de
la mosca en las pausas navegando en un “zig-zag”
muy efectivo.
Los
sables frecuentan las costas rocosas en busca
de pequeños peces, los lugares de aguas
calmas y poco profundos (hasta 4 metros) suelen
ser los mas rendidores, la presencia de embarcaciones
parece no alterarlos, de hecho las mejores
pescas fueron realizadas en el puerto de Bombinhas.
Durante
la última semana de mi estadía,
logré respuestas en todas las pescas,
nunca menos de dos capturas y en el mejor
día cobre cinco en sólo dos
horas. Esto demuestra una vez más que
la observación es el mejor aliado en
todo tipo de pesca.
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