Ubicación
geográfica
El
partido de Mar Chiquita se encuentra en la
provincia de Buenos Aires a 400km. de la Capital
Federal. Posee alrededor de70km de costa sobre
el océano Atlántico. Limita
al norte con el Partido de General Madariaga
y al sur con el Partido de General Pueyrredón.
Se accede tanto por la ruta nacional número
2 como por la ruta provincial número
11. Está a solo 18km. de Santa Clara
del Mar y a escasos 34km. de la Ciudad de
Mar del Plata.
Particularidades
del sistema *
Una
albufera es un ambiente intermedio
que existe entre dos ecosistemas distintos,
en el caso de Mar Chiquita esta dado por una
laguna paralela a la costa, separada del mar
por una extensa barrera de medanos y el ecosistema
costero. El espejo posee forma alargada y
consta de unos 25 Km. de longitud por 5 Km.
de ancho, y una superficie aproximada de 5800
hectáreas. Su profundidad media es
de unos 80cm y la máxima de 4 metros.
Este
bioma asocia un sistema de agua dulce formado
por arroyos y canales con el mar. Este tipo
de sistemas entra en la categoría de
humedales ya que el agua es el factor fundamental
que regula la biodiversidad existente, tanto
vegetal como animal.
Una albufera es un ecosistema tan particular
como delicado, es regulado por las mareas
que determinan el nivel de agua y el porcentaje
de salinidad del medio. También se
produce un importante intercambio de sedimentos
propicio para la evolución de ciertas
especies.
La biodiversidad de la laguna de Mar Chiquita
es muy rica. Alberga en sus aguas gran cantidad
de moluscos, crustáceos y peces y en
sus costas habitan mamíferos, reptiles
y 168 variedades de aves.
La
albufera de Mar Chiquita se encuentra dentro
la Reserva de Biósfera Parque
Atlántico Mar Chiquita declarada por
la UNESCO.
*
Fuente consultada: www.proteger.com.ar
Pesca
Deportiva
Mar
Chiquita, y puntualmente la boca de la laguna,
es famosa por ser uno de los mejores pesqueros
de lenguado (Pseudorhombus
isosceles) del país. Se han cobrado
ejemplares con portes de hasta 12kg.
La
albufera es un gran reservorio de crustáceos,
a ella acuden las grandes corvinas
negras (Pogonias cromis) que incluso
penetran profundamente hasta el interior de
la laguna en busca del codiciado cangrejo
y las navajas que son su alimento predilecto.
El
pejerrey (Odontesthes bonariensis)
es la estrella del invierno y atrae a muchísimos
pescadores que se concentran en sus costas.
Sin lugar a dudas es la especie que más
cultores atrae.
La pesca de la lisa (Mugil
brasiliensis) es quizás la actividad
menos difundida y la más atractiva.
Su conducta impredecible y el poder que despliega
en la lucha la convierten en un gran desafío
para cualquier pescador deportivo.
Mar
Chiquita
Llegamos
tarde. La oscuridad nos envolvía cuando
nos hospedamos en el hotel. Una reconfortante
cena compuesta por cazuela de mariscos y paella
valenciana repuso las energías consumidas
en el viaje.
Durante la sobremesa, bastante prolongada
por cierto, debatimos las estrategias que
nos ocuparían la jornada siguiente.
Mientras Martín y Lito especulaban
sobre carnadas y formas de manejar los aparejos,
en mi mente sólo se sucedían
imágenes de moscas artificiales e intentaba
imaginarme como seria la aproximación
a estos peces dado el halo de misterio que
envuelve a su pesca.
La luz de la habitación se apagó,
nuestras mentes se sumergieron en sueños
de pescas fantásticas y todo quedó
en silencio...
Una
extraña nave...
Bien
temprano nos comunicamos con Roberto Remondini
quien sería nuestro anfitrión
quien nos informó que a pesar del viento
algo insistente, las condiciones estaban dadas
para ir de pesca.
Ayudamos a enganchar el Hidro-deslizador
en la camioneta y viajamos algunos kilómetros
hasta el camping donde botaríamos la
extraña nave.
Los
hidro-deslizadores son los
únicos medios de locomoción
aptos para navegar en aguas de la albufera,
poseen un casco totalmente plano y su medio
de propulsión es una hélice
de avión movida por un motor de automóvil,
que lo impulsa a modo de gran ventilador pudiendo
desplazarse en profundidades menores a los
10 centímetros.
Navegar
a 40km/h en escasos 20cm de agua, sintiendo
el rugir del motor y el sonido del aire desplazado
por la hélice, es una sensación
fabulosa que escapa de los cánones
habituales de la náutica convencional.
Durante
la navegación intentamos descubrir
infructuosamente cardúmenes de lisas,
los mismos se delatan al espantarse al paso
del deslizador provocando veloces estelas
y saltos de peces fuera del agua, solo vimos
algunos borbollones aislados que no justificaron
una parada.
Roberto nos comentó que el agua estaba
muy sucia debido al viento y que deberíamos
encontrar algún sector donde se encontrase
mucho más clara, así seguimos
buscando por un largo rato hasta darnos por
vencidos. Finalmente decidimos detenernos
en un sector que según nuestro guía
rindió bien toda la temporada.
A
pescar !!
Lito,
Martín y Roberto, armaron sus potentes
cañas telescópicas con reeels
frontales y colocaron los particulares aparejos
que utilizan en la zona, digo particulares
pues distan bastante de lo que generalmente
se ve en otros ambientes donde se practica
la pesca de lisas.
Por mi parte, armé un equipo de mosca
compuesto por una caña #6, línea
flotante y un leader de 2.30 metros rematado
con un tippet de 0.35mm al cual ate una Wooly
bugger color rojo furioso.
La
laguna invita al vadeo ya que generalmente
en los sectores rendidores la profundidad
no supera los 40cm. Caminando lentamente fuimos
tomando posiciones para hacer los primeros
lances.
Tras
los intentos inaugurales decidí alejarme
del grupo para investigar el interior de un
canal que desemboca a unos 100 metros. Subí
a la costa y camine con sigilo entre los tupidos
pajonales intentando divisar muestras de actividad.
Para mi sorpresa, parecía que todas
las lisas de la albufera estaban allí,
el agua “hervía” de peces
y había borbollones por doquier.
Agazapado entre la vegetación comencé
a lanzar sobre las lisas, al tiempo que hacia
señas para avisar a los demás
que raudamente subieron a la nave y se acercaron
dejándose llevar por el viento.
En
un lapso de unas 3 horas, logré tres
buenos piques que literalmente arrancaron
las colas de mis streamers, lamentablemente
por acción del viento, el agua estaba
muy sucia y a pesar de la actividad, era dificilísimo
hacerlas tomar. Inclusive con carnada.
Un
larguísimo sonido de chicharra me alertó
sobre lo que pasaba en el deslizador, Lito
tenia una clavada y no parecía chica....
Desde mi posición, vi curvarse la vara
al límite dibujando una parábola
perfecta. Disfruté de la pelea como
si hubiese sido en mi caña. Tras una
intensa lucha, el ejemplar de casi 2 kilos
fue “copeado” e izado.
La actividad fue disminuyendo hasta hacernos
desistir del lugar, la espera se tornó
un poco aburrida pero insistimos un rato más
mientras disfrutábamos del sol.
Decidimos buscar agua limpia en otro sector.
Mientras navegábamos tome conciencia
de la riqueza del lugar, bandadas de coloridas
aves acompañaron la navegación,
cisnes de cuello negro, rayadores, patos y
hasta flamencos, se desplegaban en el cielo
casi como nubes de mosquitos. La vida en la
albufera es impactante, no en vano fue declarada
reserva natural y patrimonio de la humanidad.
Al
llegar a un sector en el que el viento tenía
menos influencia y el agua estaba bastante
decantada, comenzamos a ver a las lisas huyendo
a nuestro paso pero sin alejarse demasiado.
El motor se detuvo y nuevamente tomando posiciones
con los pies en el agua.
En
esta ocasión dejé la caña
de mosca a un lado. La zona era muy abierta
y el acercarme a los peces habría significado
una disminución en las posibilidades
de los que pescaban con carnada. Arme la telescópica,
conecté la línea y... al agua!
Carnadas
La
lisa es un pez planctófago e iliófago,
se alimenta de detritos vegetales, algas y
plancton. Esta característica hace
impredecible su pesca con cebos naturales
ya que estos elementos son imposibles de asegurar
en un anzuelo. Si bien en la mayoría
de los ambientes se la pesca con lombriz colorada,
tripa de pollo o corazón vacuno, la
carnada sugerida para la albufera es el peceto
cortado en bastones de 1.5cm x 5cm, coloreado
de rojo y aderezado con saborizante de anís.
Suena extraño pero funciona!
Líneas
Utilizamos
dos versiones, una totalmente de flote que
consta de 5 boyitas alargadas de color blanco,
y otra mixta que posee 2 boyas lastradas que
funcionan a media agua. En vez del clásico
puntero, se coloca un plomito de unos 40 a
60 gramos que funciona a modo de ancla para
que la línea no derive alejándose
del cardumen. Tengan en cuenta que aquí
se lanza sobre los peces que se encuentran
acardumados por lo que necesitamos mantener
la línea fija en un lugar.
Se
pesca muy arriba, tan arriba que las líneas
no poseen brazoladas, los anzuelos (Owner
Nº1) penden de mosquetones con esmerillón
unidos directamente a la madre del aparejo
lo que brinda una profundidad de trabajo no
superior a los 5 centímetros.
La madre se confecciona con monofilamento
de 0.60mm de diámetro y la distancia
que separa una boya de otra es de 80cm.
Explosiones
a flor de agua
Los cardúmenes se detectan a simple
vista, se ven como una masa turbulenta que
se mueve lentamente rodeada de borbollones
y algunos saltos. Es importante tener en cuenta
que los cardúmenes que se delatan por
saltos de peces no dan respuestas positivas,
hay que ubicar los que se mueven bajo la superficie
ya que actuando sobre estos, las posibilidades
se multiplican considerablemente.
Una
vez detectado el cardumen lanzamos directamente
sobre él. La sensación al pescar
con estas líneas es casi la misma que
la de pescar a fondo, la diferencia radica
en que las boyas mantienen los cebos bien
arriba, pero los piques se sienten en el dedo
antes que en las boyas.
El movimiento alrededor de la línea
delata la intención de los peces y
anticipa el pique, el mismo se manifiesta
a veces como uno o dos tirones secos muy parecidos
a los de la boga, o directamente con una llevada
violentísima que de sorprendernos descuidados
puede cortar la línea, romper la caña,
o cortarnos los dedos con el multifilamento.
Es por ello que resulta muy importante contar
con un buen reel que posea un freno
de regulación precisa.
La
palabra que mejor define el pique es “sorpresa”.
Es veloz y la clavada debe serlo también,
la sensación es muy impresionante y
la explosión que produce el pez en
superficie es un espectáculo que pocas
veces viví.
Durante las horas que permanecimos en el lugar
cobramos una docena de buenas lisas, algunas
muy grandes que superaron holgadamente los
dos kilos reales.
El
uso de un copo es imprescindible ya que estos
verdaderos torpedos escamados son complicados
de manejar. Una vez arrimado, tiende a pasar
entre las piernas del pescador en rauda carrera
con la intención de zafar del engaño.
Cerrando la jornada
Ya se hacía tarde cuando Roberto nos
sugirió regresar. La laguna es baja,
lo que garantiza una navegación exenta
de oleaje peligroso, pero posee protuberancias
calcáreas formadas por un gusano marino
de tubo (Ficopomatus enigmaticus). Estos organismos,
constituyen enormes conglomerados en forma
de bochones y pueden tornar peligrosa la navegación
si la visibilidad es limitada.
Costó...,
pero guardamos nuestros equipos y abordamos
el hidro-deslizador.
Nuevamente el rugir del motor rompió
el silencio de la laguna y navegamos hasta
el camping disfrutando del paisaje que tomaba
tonalidades rojizas a medida que el sol descendía
sobre el horizonte.
Mi impresión general sobre esta pesca
fue muy buena, realmente me enamoré
de la albufera y su biodiversidad, las lisas
se cuentan por miles y su pesca es sinónimo
de emociones fuertes. El hecho de pescar “a
pez visto” agrega un componente muy
particular que en ocasiones recuerda a una
sesión de cacería.
Los
equipos
La
lisa es un oponente muy fuerte y que en general
requiere de largos lanzamientos. Por lo tanto
las cañas más aptas serán
las telescópicas o enchufables, de
4 a 4.20 metros de longitud, aptas para lanzar
hasta 100 g. y con muy buena acción
de punta. La longitud de la vara proporciona
una comodidad extra al pescar vadeando ya
que facilita la mayoría de las maniobras.
Mi experiencia fue con reel frontal, pero
basado en lo vivido no dudaría en utilizar
un reel de tambor rotativo tipo bait cast.
Creo que para este tipo de pesca se adapta
mejor, ya que proporciona una regulación
precisa de freno que puede ser asistida por
el dedo pulgar en el momento de la clavada.
Para cualquiera de los dos casos la carga
de monofilamento o multifilamento (el mas
recomendable) no debe ser inferior a 100 metros
y con una resistencia de 15lb. o mayor.
Para
la pesca a mosca son recomendables equipos
#6 o #7 con línea flotante y leader
de 7’ a 8’ rematado con tippet
0.30.
Tengan
en cuenta que una lisa de 2 kilos en carrera
es algo muy serio, por lo tanto no esta demás
contar con un reel preferentemente de diseño
large arbor, que posea freno a disco y una
reserva de backing no inferior a 100 metros.
Son recomendables streamers del tipo Wooly
bugger con colas cortas en colores rojo vivo,
verde oliva y negro.
Los anzuelos de las moscas, deben ser Salt
water (para agua salada), de alambre grueso,
buena apertura y punta tipo aguja. No resultaría
descabellado hacer intentos con mosca seca.
Vi perfectamente a muchas lisas devorar con
violencia inusitada pequeños trozos
de materia vegetal que reposaban en la superficie.
Agradezco
especialmente la gentileza del señor
Roberto Remondini por transmitirnos
sus secretos y llevarnos a pescar en su fantástico
deslizador.
Hasta el próximo encuentro!
Datos
útiles:
Hotel restaurante “Mar Chiquita”
(0223) 469-1358 -
www.hotel-marchiquita.com.ar
Resto
“La Nonna Regina”
Especialidad en pastas
caseras y pescados frescos.
Guía
de Pesca embarcado: “Pablo Rizzo”
Variada, lenguado,
tiburón (Mar Chiquita) - 154 4209150