Hacía
meses que añoraba una salida de pesca
con mi familia. A principios de diciembre,
me enteré que muy cerca de la Capital
Federal, más precisamente en el partido
de Ezeiza, se estaba por inaugurar el coto
de pesca deportiva “Lago Escondido”.
Pensé que era una buena ocasión
para cumplir con mi deseo postergado y relevar
el lugar acompañado de mi amigo Víctor
De Víctor.
El acceso es
sencillo. Tomamos la autopista Ezeiza-Cañuelas
y tras superar el peaje, a la altura del Km
41 se dobla a la derecha en la salida a Tristan
Suárez, desde allí, los carteles
nos van guiando durante dos kilómetros
de un camino entoscado bien firme.
El predio se
encuentra alambrado en todo su perímetro,
muy prolijo, parquizado y con una frondosa
arboleda. Al descender del vehículo
y caminar unos metros es imposible obviar
la majestuosa vista del lago . Desde la primera
lomada se aprecian las ocho hectáreas
de agua de un color entre verde y azulado.
Daisy nos dio
la bienvenida, los niños salieron “disparados”
a disfrutar de verde césped. A nosotros
no nos daban las manos para armar rápido
los equipos: varas de spinning de acción
media a rígida, reeles frontales chicos
cargados con monofilamento de 0.25 y 0.30
mm. y toda la artillería de señuelos.
La cantera posee
profundidades superiores a los 25 metros,
el agua proviene de napas, se encuentra sembrada
de truchas arco iris, pejerreyes traidos de
Chasicó y tarariras de San Miguel del
Monte. Se permite la pesca en las modalidades
spinning o fly cast y la devolución
de las piezas es obligatoria.
Cuando visitamos
un ámbito por primera vez es difícil
elegir la zona donde iniciar los lances. Como
nuestra intención era dar con las Hoplias
malabaricus, buscamos un sector reparado del
fuerte viento que castigaba sobre la superficie
del lago.
Nos apostamos
del lado oeste de la cantera en una pequeña
“península”. De un lado
todo el lago, del otro un ojo de agua cristalina
muy tentador.
Para ganar distancia
y profundidad optamos por spinners como el
Bite doble, pescaditos de goma, cucharas giratorias
y ondulantes, en fin, todos señuelos
que nos permitieran rastrillar el veril donde
suponíamos se encontrarían las
tarariras.
Tras algunos
piques fallidos, presentimos que la tarea
no iba a ser fácil, la actividad en
superficie era nula, la tormenta de la noche
anterior y los vientos con ráfagas
de direcciones variables, conspiraban contra
nuestros intereses.
Actuando sobre
el “ojo de agua” Víctor
tuvo un pique, una pequeña tarucha
que zafó del engaño. Me dijo
“si hay una seguro hay otras”
y al rato, su caña se arqueó,
el pez que en principio buscó la profundidad,
para luego regalarnos sus típicas acrobacias.
Fue un hermoso ejemplar de 2.6 kg logrado
con una cuchara “Tobi “
El viento aumentaba
pero reconfortados por tamaña captura
no nos dimos por vencidos. Los ataques eran
muy esporádicos, una trucha Arco iris
siguió el señuelo de Mary hasta
la orilla misma sin llegar a tomarlo.
Víctor
pudo obtener dos ejemplares más, ambos
cercanos al kilo de peso, mientras Mary, toda
una revelación en la práctica
del spinning, coronó su esfuerzo al
obtener un ejemplar a metros de la orilla
con una cuchara giratoria.
Balance
de la pesca
Si bien las condiciones
climáticas no eran las favorables,
notamos que los ejemplares obtenidos se encontraban
muy bien alimentados. Es por este motivo que
las tarariras atacan al ser irritadas, al
sentirse invadidas en su territorio y no por
necesidad de comida. Este tema es de estudio
permanente por los dueños del emprendimiento,
de hecho días antes de nuestra visita
“sembraron” 3500 pequeñas
tarariras.
La profundidad
de la cava genera un importante gradiente
de temperatura. En la superficie la temperatura
suele estar a unos siete grados por debajo
del ambiente. Al descender, disminuye sobremanera,
sectorizando las especies sembradas en isotermas
adecuadas para sus necesidades vitales.
Criadero
de truchas Arco Iris
El emprendimiento
cuenta con un criadero de peces – por
ahora sólo truchas Arco iris –que
son alimentadas con un balanceado rico en
proteínas. Hoy cuentan con ejemplares
traídos de la provincia de Córdoba
y con los más pequeños llegados
en el mes de octubre desde el sur argentino.
La gente de
Lago escondido tiene ambiciosos planes para
el año 2005, en el que sembrarán
el espejo de agua con estos preciados Salmónidos.
Servicios
adicionales
El predio dispone
de un hermoso restaurante de campo con espectacular
vista al lago, los precios son accesibles.
En la zona arbolada
hay parrillas con mesas y piletas para lavar
la vajilla.
A partir del
1 de enero estarán habilitadas cabañas
y dormis con todos los servicios para pernoctar.
Es importante mencionar que la cantidad de
pescadores es limitada. Se recomienda hacer
las reservas pertinentes.
Para
información y consultas:
Daysi Rendo
Gadea (RR. PP. y Comercialización)
Tel: (011) 4234 2164 - (011) 15-5450-6655
e-mail:
daysi@cotodepesca.com.ar
www.cotodepesca.com.ar
El
coto de pesca deportiva “Lago Escondido”
fue declarado de interés municipal
Hasta
la próxima, Ferchu.