Hace unas semanas
Ferchu me llamó y al estilo Don Corleone
me hizo “una oferta que no pude rechazar”...
realizar una nota de pesca en Mar del Plata
embarcado en el Fortuna II con la excursión
de Manolo
García.
El sábado
25 de septiembre a las 23 hs. me encontré
con Manolo y su grupo de pescadores, algunos
de los cuales ya conocía de una salida
anterior.
A poco de comenzar el viaje e inmediatamente
después de la cena lunch me dormí
como una piedra para despertarme recién
cuando bajamos a tomar el desayuno previo
a embarcarnos.
El ómnibus
nos dejo en la banquina de pescadores a las
7 de la mañana, el Fortuna II amarró,
abordamos y nos “amarinamos” raudamente,
todos estábamos ansiosos por zarpar.
Una nueva aventura de pesca amanecía.
Franqueadas las
escolleras del puerto, la embarcación
viró a estribor con rumbo SE, el viento
soplaba suave del ESE, durante la navegación
los marineros distribuyeron la carnada, trozos
de magrú, anchoitas y calamar.
Tras una hora
y media de marcha llegamos al primer punto
de pesca, al norte del Banco de Afuera.
Finalizada la maniobra de fondeo, el Capitán
dio la orden de bajar líneas al agua,
en poco tiempo y a 30 metros de profundidad
comenzaron las respuestas: meros chicos, medianos
y alguno que otro grandecito, besugos varios,
algún salmonete, y castañeta.
Arranqué
con un mero que pesaría poco más
de un kilo para continuar con una seguidilla
de besugos de buen porte que me acompañarían
durante gran parte de la jornada.
Como no todos
pescaban, el capitán decidió
buscar un lugar mas rendidor, arriba el fondeo
y de nuevo a navegar, esta vez con rumbo NE.
El viento aumentó en intensidad, la
marejada nos pegaba por el través,
el barco cabeceaba y rolaba notoriamente y
los rociones de agua helada hicieron que todos
los pescadores termináramos dentro
de la cabina del barco.
El segundo punto
elegido fue al norte del Banco Patria. El
panorama no varió demasiado: algunos
salmones y un cazón de buen tamaño.
Continué con la seguidilla de besugos
matizada con meros y salmonetes. Mi bolsa
de pescado comenzaba a ponerse pesada, pero
como algunos muchachos no daban con el pique,
el capitán, por suerte un inconformista,
decidió un tercer y último movimiento
hacia el Banco Patria, el viento había
amainado un poco y la derrota con rumbo SSE
fue un poco mas llevadera, última maniobra
de fondeo y última orden de “lancen”
por el altavoz......
Al principio
el panorama se presentó parecido a
los anteriores intentos pero la captura de
hermosos salmones avivaron las ilusiones de
todos, también obtuvieron un espléndido
ejemplar de cazón. Procedí a
filetear un besugo y encarné un anzuelo
7/0 con líder colocándolo en
la brazolada de arriba con la intención
de tentar algún salmón o cazón,
inmediatamente sentí un pique muy diferente,
cañé fuerte y sentí como
respuesta unos potentes cabezazos, me llevó
un buen rato sacar la primer chernia, el brazo
izquierdo con que hacía fuerza con
la caña casi estaba acalambrado. Una
vez izada, descansé unos segundos y
le pedí al marinero que me sacara una
foto, pero el capitán inmediatamente
lo llamó a los gritos porque empezaron
a salir más chernias y no daban abasto
con los bicheros.
En el intento
siguiente volví a clavar una chernia,
esta vez con el anzuelo 3/0 y con un pedacito
de magrú, la lucha era duramente similar
a la anterior, el pez se cruzó hacia
la otra banda del barco y enredó las
líneas de dos pescadores, uno de los
cuales también tenía una chernia
clavada.
Tardamos un buen rato en separarlas, si bien
pudimos subir los pescados, perdimos preciosos
minutos en el momento de mayor actividad.
Continuaron saliendo
chernias y salmones pero en forma esporádica,
y yo seguí con mis queridos besugos,
sin prisa pero sin pausa.
Y como todas
las fiestas terminan, a las 16 el capitán
dio la orden de levantar los aparejos y emprendimos
el regreso.
Por un instante
tuve la sensación de que había
pescado poco, pero en cuanto quise mover la
bolsa me di cuenta lo equivocado que estaba,
realicé una pesca excelente en cantidad
y calidad, 26 besugos, 4 meros, 2 salmonetes,
1 castañeta y 2 chernias.
Como si esto
fuera poco, el broche de oro de la excursión
fue la cena a tenedor libre de mariscos y
pescados en Chichilo, ahí si que les
“pasé el trapo” a todos
los excursionistas!!!!
Resumiendo:
una jornada espectacular, Manolo es un fenómeno
y el servicio que brinda es “5 anzuelos”,
el Fortuna II es un barco especialmente preparado
para el pescador en el que el capitán
y toda su tripulación se desviven en
atenciones.
Las
excursiones de Manolo incluyen: