El miércoles
20 de mayo por la mañana nos encontramos
con Gabriel Verde (Lito) y Martín Chaves
(Piscuí) con la idea de ir a buscar
Pejerreyes a la zona del “Marciano Sur”,
según la jerga Pescanauta, o “Marciano”
según la carta H118.
Conseguimos muy
buenas mojarras en un local que se encuentra
sobre la Ruta 202, cien metros antes de las
vías del ex ferrocarril Mitre. Las
porciones no brillaron por su abundancia.
Salimos desde
San Fernando, a bordo de la Stefy, al mando
del Capitán Lito, siguiendo el derrotero
sugerido por Ferchu en la nota “Gareteando
entre marcianos”. Ya cerca de las 9.30
estábamos en el pesquero alistando
el ancla de capa, la ceba y los equipos.
Cuando todavía
no estaban las tres cañas en el agua
obtuvimos la primera sorpresa: Piscuí
sacó un tremendo... señuelo
para pejes de su caja de pesca. El engaño,
de su propia factura, no nos inspiró
demasiada confianza, pero igual le deseamos
la mayor de las suertes. Suponíamos
que la iba a necesitar.
Comenzamos el
garete con el río en bajante, el viento
soplando muy suave del cuadrante norte, que
fue rotando hacia el este y luego al este-sudeste
ganando en intensidad.
Piscui estaba
contento ya que todos sus pejes se prendieron
en el puntero (con bigotera), el cual tenía
incorporado el poco convencional señuelo
de su autoría. Hasta en el anzuelo
del artificio se dió el gusto de sacar
el más grande ejemplar de la jornada
(46cm). Mas tarde movió el señuelo
a la segunda boya y también allí
resultó efectivo.
Por su parte
Lito, siguiendo minuciosamente las indicaciones
del Capitán Fontán (Adrián
Fontana), incluyó en sus artes de pesca
los anzuelos con Flash-abou, y al igual que
su maestro, las brazoladas que tenían
este artilugio marcaron la diferencia en los
tamaños, pero en su caso a la inversa,
ya que se le prendían todos los chiquitos
y le "despeinaban" los flecos.
A partir de la
"parada de agua" el pique de Pejerreyes
comenzó a aflojar y se afirmó
el pique de Patíes y Bagres blancos,
situación que capitalizamos con un
certero ataque a las a las infaltables empanadas
provistas por Piscuí.
En el final de
la jornada decidimos hacer un intento sobre
el canal costanero a la altura del banco Bikini,
el pique fue muy bueno y disfrutamos de la
última hora de pesca con intensa actividad
de Pejerreyes chicos, muy combativos. Mezclados
salieron algunos mas de 38 a 40 cm.
"Ferchu",
nos acompañó po radio desde
su "atalaya" en tierra, también
nos contactamos con "Husein" y por
la tarde con el Capitán Fontán
quien logró una pesca formidable en
unas pocas horas.
En total fueron
al cajón 35 pejerreyes, por lo menos
10 de los mismos rondaban los 40 cm., además
devolvimos unos 15 o 20 por no dar la medida.
También llevamos unos cuantos dientudos
para filetear.
Resumo la jornada
como espectacular, compartida con amigos, donde
abundó la camaradería, las anécdotas,
la diversión y la excusa de siempre:
“la pesca”. Esta vez muy cerca de
casa.