Al termino de una jornada, un viejo pescador ingles confeso: “Es lo mejor que me paso en la vida, con los pantalones puestos.”

“Metete hasta que el agua te llegue a la cintura, tirá pegado a la costa de enfrente, ahí está el canal donde suben las truchas”.
La indicación del “Goma Carrillo”, nuestro guía en el Río Grande, parecía sencilla.
A medida que me introducía en las gélidas aguas sentí la dificultad en cumplir su pedido.
Si bien la orilla no se encontraba a más de 20 metros el fuerte viento cruzado me devolvía la mosca en mi cara.
Intente sin éxito hacer volar la línea lo más decorosamente posible. El engaño golpeo contra una pared de viento y cayo a escasos 5 metros.
Intuyendo una cruel sonrisa en los labios del “Goma”, apreté los dientes y casteando de espaldas comencé de nuevo.
Repasé los consejos de mi amigo Daniel Colnaghi, “cerrar bien el loop para entrarle al viento” y conseguir la distancia requerida.
Poco a poco la mosca se acercaba a la barda, en un tiro mas preciso, observo con el rabillo del ojo un movimiento de agua detrás de una roca.
En el siguiente casteo, el engaño recorre apenas 50 cm y percibo un enganche. Intento clavar sin éxito, me responde un bruto cabezazo y la línea comienza a salir a toda velocidad, lastimando mi mano para toda la semana.
La corrida es tan potente que lo único que atino es apretar el freno y acomodar la cola, para que salga ordenada, sin engancharse en el reel, mango de la caña, o un dedo.
El pez, dueño de la situación, se lanza en loca carrera. A continuación comienza una serie de saltos desprendiéndose en el último el anzuelo de la boca.
Totalmente desconcertado busco consuelo en la mirada al Goma, a lo cual me responde.
“El gran río te da la bienvenida, pero seguro te da revancha”.
El Grande esta catalogado por el inolvidable Mel Krieger como el número 1 para la pesca de la trucha marrón de mar, varios son los motivos para merecerlo. En estas aguas se han obtenido 7 récord mundiales con ejemplares que superaron los 14 kilos.
Se trata de un curso limpio, debido a que a lo largo de su recorrido no existen poblaciones que puedan contaminarlo, salvo la ciudad de Río Grande, en su desembocadura en el Atlántico.
No es un lugar para principiantes, es la culminación de un pescador deportivo, pescarlo es jugar en primera.
A la dificultad del viento, lo agreste de la geografía, y el frío, debemos agregarle que se trata de un río para zurdos, esto se debe a que en casi todos los pozones el viento corre de derecha a izquierda, obligando un buen manejo del casteo en condiciones difíciles.
Es recomendable vestirse con ropa impermeable debido a las frecuentes lluvias, cómodos calzoncillos largos de polar, abrigados buzos, gorro de lana, weders respirables y botas con suela de fieltro. Es común pasar todo el día sin posibilidad de cambiar la vestimenta.
Se emplea equipo 8 o 9 de calidad reconocida, en estos confines se suele escuchar historias de cañas quebradas y reeles destruidos.
Para ambientarse al zigzagueante río, recomiendo pescarlo no menos de una semana.

Las condiciones climáticas son muy cambiantes, una nevada en la cordillera o un aguacero, enfrían o enturbian el agua en pocas horas. Días gloriosos, son seguidos por otros con pocas respuestas.
Nace en el lago Blanco (Chile) y desemboca en el Atlántico luego de transitar 178 kilómetros, 55 de los cuales son dentro de la coqueta estancia Maria Behety, lugar elegido para intentar este desafío.
Conversando con Roberto, uno de sus dueños, me contaba apasionado la historia de la estancia y los malabares que hacen para vedar la entrada, por las noches, a los numerosos pescadores furtivos, que no dudan en tirar con robadores extrayendo truchas para su posterior venta.
El día anterior a nuestro arribo se toparon con furtivos descubriendo en un bolso 9 truchas pesando en total 109 kilos.
El establecimiento cuenta con 60.000 hectáreas de las 180.000 que tuvo en su apogeo, antes del advenimiento de las fibras sintéticas.
Fundada en el año 1897 por Don José Menéndez, se dedica a la cría de ovejas raza corriedale cuenta con destacamento policial, capilla y el galpón más grande del mundo donde se esquilan 35.000 animales por temporada. La lana producida se deriva al mercado interno y exportación.
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Me llamo la atención el alambrado olímpico que bordea el camino de ingreso, esto me explicaba, se debe a jaurías de perros semisalvajes que deambulan por los campos, atacando ovejas o corderos, aunque no tengan hambre.
Hubo casos de decenas de cadáveres sin tocar aparentemente por el solo placer de matarlas.
El río esta dividido en zonas, al llegar a la estancia nos asignan uno o dos pooles para la mañana y otro tanto para la tarde, en ningún momento cruzamos otros pescadores, a pesar que alberga dos lodges Maria Behety y La Villa, ambos visitados por extranjeros que pagan sumas abultadas por pescar en estos lugares solitarios.
Lamentablemente la realidad nos indica que los pesqueros públicos, al soportar mucha presión de pesca, no rinden satisfactoriamente.
En contraposición en los cotos privados, la pesca es buena, se exige la devolución de las piezas, en general respeta al medio ambiente sin agotar el recurso, es común cruzarse con manadas de guanacos, zorros colorados que se acercan confiados, grupos de cóndores disputándose un cadáver.
Estos son claros ejemplos del éxito del “catch and relise”, durante mi estadía no vimos un solo pescado muerto a pesar de estar actuando varios deportistas a lo largo de todo el curso.
Otro ejemplo de esto es el Malleo la notable diferencia entre población íctica de la parte publica y la Estancia San Huberto de la familia Olsen.
Este controvertido tema lo dejaremos para ser debatido en otra ocasión.
“Hoy vale mucho más un pez vivo que muerto en un plato”
Este año por razones de sequía el río se encuentra extremadamente bajo esto hace que altere la pesca.
En general basta con colocar la mosca en la costa de enfrente, empleando línea de hundimiento, luego recuperar lentamente para darle tiempo a tomarla.
Debido a la falta de lluvias el río se angosto y trastoco en un curso técnico.
Esto significa que debemos ser cuidadosos. Tratar de no golpear el agua, no levantar sedimentos al caminar y presentar lo mas prolijo posible, empleando línea de flote o intermedia.
Las moscas promediando la temporada son chicas del tipo green machine, wooly bugger, prince, matona, zug bug, etc. es llamativo ver que estas soberbias truchas tomen engaños tan pequeños.
La explicación es que no atacan para alimentarse debido a que comen en el mar, sino que lo hacen por irritabilidad o territorialidad.
Estos peces anádromos son un verdadero ejemplo de la teoría Darwiniana acerca del triunfo de los más aptos y el poder de adaptación de las especies.

Nacen en el río y al llegar a los 450 g. algunas inician su periplo al océano.
A pesar del esfuerzo que provoca cambiar su medio de agua dulce a salada y enfrentarse a los peligros del mar (lobos marinos, redes, etc.) algunas pueden triunfar y reproducirse, a diferencia de sus hermanas residentes que permanecen en un río pobre de alimentación no pudiendo desarrollarse ni reproducirse. Se alejan no menos de 25 kilómetros de la costa alimentándose de krill, pejerrey y calamar.
Debido a la poca presión de pesca de la zona, encuentran alimento en abundancia, ganando peso rápidamente.
Nadan cientos de kilómetros para cumplir su ciclo reproductivo, lo que las transforma en verdaderos atletas, no vimos peces raquíticos ni malformados, solo llegan las fuertes y aptas.
Algo similar sucede con la steelhead en el río Santa Cruz, en este caso se trata de la trucha arco iris que realiza un proceso similar a la marrón.
Entre los años 1930 y 1957, John Goodall sembró en los ríos Candelaria y Mac Lennan, ambos afluentes del Grande, ovas y juveniles de truchas traídas de Chile y Bariloche.
Este ingeniero apasionado por la pesca deportiva, estaba a cargo del frigorífico de la estancia María Behety.
El 13 de agosto de 1974 se inauguró la Estación de Piscicultura Río Olivia, junto a la desembocadura de ese río en el canal de Beagle.
Corolario.
El balance de esta inolvidable semana fueron 7 truchas cobradas entre 6 y 9 kilos, mas dos que se llevaron la mosca cortando un flurocarbon 0.28 sin poder verlas, cuatro ejemplares soltaron el engaño luego de varios minutos de pelea.
Para el guía fueron días difíciles.

Equipo empleado caña Sage rplxi 8, Thomas & Thomas 908, reel Lamson velociti 3 y LS 3.5, shooting 9 de hundimiento 4, línea 330 grains Río outbound intermedia. Leaderes artesanales confeccionados por Colnaghi con nudos, de 10 pies tipped 0X (0,28) fluorocarbon. En caso de pescar con Carrillo en el servicio están incluidas las moscas los leaderes y la provisión de cañas de una mano o dos lo mismo que los reeles, si el pescador lo solicita.
Informaciones útiles
Ángel Rubén “Goma” Carrillo
TEL 02964/433748
Email goma2002@hootmail.com /callori@infovia.com.ar
Río Grande Tierra del Fuego
Técnicas de casteo y asesoramiento de equipos
Daniel Colnaghi
TEL 4903/6397 celular 1540309244
Email danycolnaghi@hotmail.com
Hasta la próxima
Luis