Los organizadores del “1º Encuentro Nacional de Pesca con Mosca” destacaron la importancia del evento para colocar a la ciudad de Río Grande en el circuito turístico. También agradecieron el apoyo oficial, tanto del Gobierno provincial como del municipio local, empresas y distintas asociaciones y estancias. Cabe destacar que este encuentro es organizado por Fly Fishing Argentina y organismos estatales y privados.

Arribamos desde Buenos Aires en un agradable vuelo de Aerolíneas a la austral cuidad de Río Grande en Tierra del Fuego justo a tiempo para la apertura de este evento, donde puntualmente nos esperaban Ángel Rubén Carrillo, Guía Profesional de Pesca y la licenciada en Turismo Alejandra Montelongo con quienes semanas atrás habíamos pactado nuestra visita. Camino al hotel fuimos conociendo los detalles de este “1º Encuentro Nacional de Pesca con Mosca” que comenzaba el jueves 27 de noviembre y se extendería hasta el 30 del mismo mes inclusive.
Al acto de apertura se realizó en el SUM ex-hotel Los Yaganes- donde estuvieron presentes los concejales Marisa Montero y Gustavo Longhi, del bloque ARI en el Concejo Deliberante, el representante del In.Fue.Tur en Río Grande, Agustín Vidal, Sonia Castiglione, coordinadora de Turismo de la municipalidad, y la señora Gobernadora Fabiana Ríos quien entregó el decreto que declaraba al encuentro de interés provincial. En esta presentación “El Goma” Carrillo me recalcó: “este es el primer encuentro nacional de pesca con mosca que se realiza en la ciudad de Río Grande y el primero en la provincia”. “Es un encuentro sin fines de lucro y está orientado a la pesca con devolución y a conservar el medio natural”.
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A partir de las 17:00, se oficializó este Primer Encuentro de Pesca con Mosca y la organización agradeció a quienes viajaron desde muy lejos para estar presentes en este día y a la Dirección de Turismo municipal, la Asociación Riograndense de Pesca con Mosca, los guías que pusieron su experiencia para cuidar a los participantes, las estancias, María Behety, Despedida, Villa María y Kautepen, que habilitaron gratuitamente los lugares de pesca ( 52 kilómetros de Río en total ), al Gobierno provincial que cedió los colectivos, la Subsecretaría de Deportes y Juventud, la Secretaria de Desarrollo Sustentable, la Dirección de Recursos Hídricos, el Hospital Regional Río Grande, Defensa Civil, IPRA, Prefectura Naval, la Cámara de Comercio, las empresas AMI y Apache, y el Fogón Mosquero
Asimismo se informó sobre las clínicas de lanzamiento de cañas Spey de dos manos, que a posterior se realizó durante la mañana del domingo 30, se presentaron algunas empresas que ofrecieron sus productos afines a este deporte (como las prendas térmicas Abedul confeccionadas en esta ciudad) y también de gente de Chile que brindaría una clínica sobre la pesca del salmón en El Serrano ubicado en cercanías de Torres del Paine.
Mas tarde presenciamos una estupenda charla sobre devolución del pez al medio ambiente a cargo del reconocidísimo pescador Luis ‘Chiche’ Aracena, quien ya en 1974 pescaba en estos ríos e incluso vivió en Río Grande”.
Cabe destacar que en apenas diez días se completó el cupo de los 110 inscriptos para este encuentro de pesca y que el objetivo principal de la fiesta fue compartir experiencias con pescadores de todo el país y algún país vecino, como Chile, además de generar un movimiento económico a la ciudad, que es muy importante, tanto en hotelería, como en comidas.
A la Pesca
La mañana del viernes se mostraba complicada, y antes de la muestra de atado en la Asociación de Pesca con Mosca el debate sobre cómo se comportaría el clima era el tema de todos los pescadores ahí reunidos. Cerca del mediodía la lluvia ceso y todos comenzaron a preparar los waders para la fría tarde que se venia. En el Hotel los Yaganes se congregaron los 75 experimentados pescadores que fueron transportados en un micro y en diversas camionetas que dibujaron una alegre caravana hacia la estancia Maria Behety. En la tranquera principal, los grupos se fueron distribuyendo en los vehículos 4x4 que los llevarían a los distintos pesqueros del Río Grande , la travesía por las frías y húmedas estepas patagónicas nos regalaron las primeras emociones dándonos la oportunidad de observar toda su rica fauna: guanacos silvestres, lobos, flamencos y hasta un gigante alberge de gaviotas reunidas para aparearse.
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El río no se encontraba en óptimas condiciones después de la tormenta ya que arrastraba sedimentos perdiendo su destacada claridad. De todas maneras los pescadores desplegaron toda su artillería en pos de lograr los grandes trofeos que atesora el cause. Por radio, los guías comentaban qué moscas habían tenido respuestas para, en la recorrida, sugerirle a los participantes realzar algún cambio. De esta forma pudimos desandar los 52 kilómetros de río acercándonos a cada grupo de mosqueros e interrogarlos sobre la suerte con las truchas. Como era de esperarse, la jornada terminó sin capturas destacables.
El segundo día de pesca comenzó bien tempranito, todos a las 7 hs estábamos en nuestros transportes y desesperados por la revancha. El clima era excelente 5º C y sol a pleno, sólo una gélida brisa me congelaba la cara pero con unos mates mitigamos los efectos. Instalado en la camioneta de Jorge Castro “jefe de guías de la estancia “comencé a recorrer nuevamente toda la extensión de este maravilloso lugar, en esta oportunidad Jorge tuvo la precaución de llevar los equipos de mosca. Antes del almuerzo nos detuvimos en el pozo de Lincoman, llamado así en honor a unos de los primeros guías de la zona, (a quien luego conocí).
Fue en ese paraje donde tuve la oportunidad de vivir en carne propia los relatos que había escuchado días antes. Con una caña #8 de dos manos, línea de 300 y una mosca de vivos colores donde predominaba el verde vi como Jorge buscaba el centro del río, en uno de estos lances todo se detuvo por un instante y con un “¡ahí esta!”, Jorge me indicó: “preparate”, dejé mi caña y corrí con la cámara fotográfica, la línea de Jorge antes ondulante estaba totalmente rígida y se movía de izquierda a derecha en segundos, hasta que la trucha lomeo, los dos a la vez exclamamos un “¡Uhhhhh!” Como sorprendidos por esperar una pieza de menor porte.

Era imponente, de hermosos colores y gran tamaño, inspiraba respeto, me salpicó con cada coletazo como queriendo cobrarse el pinchazo arruinando mis cámaras, de todas formas me pareció que pagaba poco por ver esta maravilla de la naturaleza defenderse de su captor, luego la pude acariciar y por un momento creí que nos perdonó al dejarnos posar junto con ella en la foto.
El guía estimó que se trataba de una hembra de aproximadamente 12 libras (entre 5 y 6 kilos) que irritada por la presencia del engaño había decidido ajusticiarlo. Cabe mencionar que esta especie ingresa desde el Atlántico muy bien “comida” y durante el apareamiento, dentro del Río Grande, no necesita alimentarse. La despedimos con un beso en la mollera y puedo jurar que me sonrió, el coletazo final al verla ingresar al río me salpico nuevamente los anteojos y tanto Jorge como yo nos quedamos contemplándola atónitos.

Noté que nuestro guía se mostraba tranquilo y a mi no me bajaban las pulsaciones entonces le pregunté por qué no lo sorprendía semejante lucha, ahí me entregó los reportes que tenia con él y observé que las truchas de ese porte son habituales y que muchas llegan a las 20 libras, de hecho, tenía registrada una captura de una de 28 libras (una Male de 46 pulgadas por 25 record mundial) obtenida por Brian Yamamoto de EEUU,
Cumplida la labor de reportero de pesca lo demás fue festejo, todo el grupo se reunió en otro punto llamado “el trailer”, donde los 70 pescadores compartimos un almuerzo de lujo con toda la inmensidad de Tierra del Fuego como mesa.
El domingo todo fue como esperábamos, aclimatados al intenso viento frío todos volvieron a la pesca hasta las 13 hs, y después de una siesta los corderos patagónicos nos aguardaban en la sede de la Asociación de Pesca con Mosca local, hubo sorteos de artículos de pesca que sirvieron para recaudar fondos para la escuela de chicos sordomudos de Río Grande, reconocimientos a todos los que ayudaron a llevar adelante este evento y para el final me guardé los abrazos y brindis con los pescadores que llegaron de todo el país para asistir a un evento sin igual: pescar todos juntos en El Fin Del Mundo.
Pescanautas agradece a Horacio Pascuarielo, periodista del suplemento de pesca del diario Crónica, el compartir con todos nosotros estas vivencias