Ir a la página principalContáctese con nosotrosForo de DiscusiónSalas de Chat PescanautasFirmar el libro de visitasAñadir a FavoritosHacer Pescanautas su página de inicio
  - - Buenos Aires, Argentina.
Quiénes somos
Publicite en Pescanautas
Cursos y Seminarios de pesca y náutica
Notas y relevamientos de pesca
Notas de náutica
Notas de ictiología
Pesca con Mosca
Equipos y elementos de pesca
Pronósticos meteorológicos
Mareas y Avisos a los navegantes
Cuentos de pesca
Galería de fotos
Clasificados


 

1 1 1 1

Un lindo sueño dorado -- Fabián Kasparián


El Gutiérrez nos regaló una excepcional variada

Los rumores en el foro de la pesca en el Gutiérrez cada vez se hacían más numerosos. Ver los posteos como los de Marcelo Tursi (El Rayo), y los comentarios de Sebas en la semana, me hicieron tomar la decisión de hacer un viaje a esa zona.
El miércoles en el Club Liniers Norte, sede de Amigos Pescanautas.com.ar, nos pusimos de acuerdo con Diego De La Torre (Nopus) y en pocos minutos armamos la salida: la idea era ir para Gutiérrez y la boca del Uruguay por agua y tratar de tener un día memorable similar a los relatados por otros amigos pescadores.

Equipos Utilizados

PESCANAUTAS.COM.AR - Dorados capturados en el Delta del Paraná

DORADO:
Cañas:
Daiwa Triforce, Shimano Clarus y Conolon Classic 1901, en acciones entre 8-20 lb.
Reeles: Shimano Coriolis y Bantam Curado.

BOGA:
Cañas:
Angler 2102 y Spinner Bait de Lexus y Gibsons Silver 2.40.
Reeles: Abu García Cardinal 102, Gibsons Essential 3000 y Marine Spots Brisa 3000.

Pasta "mágica": un salamín cortado en rodajas y luego pasado por la licuadora con media taza de aceite de girasol.
500 grs. de gluten (se compra en las dietéticas)
200 grs. de polenta y 200 grs. de harina 000.
2 cucharadas de sal y 2 de azucar.
Mezclar los polvos y agregar el salamín licuado. Agregar agua hasta que tenga consistencia de masilla.
Seguir amasando hasta que quede +/o menos uniforme. Si se disgrega seguir agregando agua.

Los preparativos del viaje

Al comentarle a mi esposa Laura de esta nueva salida, me dio una mano y comenzó a preparar las viandas, repelente, espirales, etc. Por otro lado Diego se ocuparía de que no nos falten hielo, carnada y ganas de pasarla bien. La idea era salir viernes y sábado, así que no queríamos que nada quede librado al azar; por las dudas preparamos más víveres por cualquier tipo de imprevisto llegado el caso de no poder regresar el día sábado a la noche.

Viajando por un sueño

Bien temprano nos encontramos en la Shell del acceso a Tigre. Diego, sin dormir en toda la noche para poder dejar preparado todo su trabajo, estaba eufórico por ir en busca de los dorados y otras especies. Por mi parte, tenía el pálpito de que no solo iban a ser unas excelentes jornadas de pesca sino también un par de días de descanso, rodeados del hermoso delta que tenemos.

Fue así que la Gringa zarpo de la guardería a las 6.15 hs de la mañana, tomando el camino más corto: Lujan, Vinculación, Urion, canal Honda, Paraná de las Palmas hasta la boca falsa, los palos de Martín García y seguir subiendo hasta llegar a la boca del Gutiérrez. El viento soplaba del muy suave ENE, así que nos permitía disfrutar de una navegación tranquila a 23 nudos, siendo esta la velocidad optima de la embarcación.

En dos horas y diez minutos la Gringa entraba en la boca del Gutiérrez y el Río Uruguay luego de un recorrido de casi 90 km. Durante el viaje, mate de por medio, nos cruzamos con dos barcos pesqueros: los viejos amarillos ya conocidos por muchos de nosotros.

PESCANAUTAS.COM.AR - Los clásicos barcos amarillos de los pescadores comerciales de nuestro Delta

La pesca

Arrancamos gareteando desde unos 600 mt adentro de la boca y en dirección a la zona donde pudimos ver saltos de dorados. Las cañas estaban armadas: dos de ellas con plomitos. Una con uno de 10 gramos y la otra con 20 gramos. Otras dos cañas sin plomo ni lastre de ningún tipo y dos cañas más con las que hacíamos spinning con cucharitas y señuelos de media profundidad. Al pasar el rato y sin tener noticias de dorados ni de nada que se le parezca a un pez y viendo que la actividad había cesado por completo, tomamos la decisión de cambiar de lugar. Remontamos el Gutiérrez unos 2.000 m desde la boca; ya el viento se estaba poniendo cada vez más fuerte lo que nos estaba empezando a dificultar la pesca al garete.

PESCANAUTAS.COM.AR - Peleando con las aguerridas bogas de nuestro Delta

Llegado cerca del mediodía aún sin piques en ninguna de las cañas, empezamos a buscar algún lindo arroyo para comer algo y probar con bogas y taruchas, o para sacar algún bagre amarillo para tener carnada variada. Nosotros teníamos morenas y anguila, y para las bogas salamín y una pasta mágica (diría casi milagrosa) que Diego preparo en su casa.

PESCANAUTAS.COM.AR - Excelente captura de una goba en un arroyo de nuestro Delta

Nuestras cañas acusaron constantes piques de bogas, muy peleadoras y de pesos entre rondaron del un kilo a dos.

PESCANAUTAS.COM.AR - Bogas de nuestros arroyos del Delta

Mientras almorzábamos, una de las cañas acuso una corrida estrepitosa. Atiné rápidamente a agarrar la caña para realizar la clavada pero el dorado me ganó. Pegó un salto y como diciendo: “…estén atentos”, se fue. La frustración se empezó a notar en nuestras caras, así que dejamos de comer y comenzamos a atender las cañas. Fue en ese momento que empezó el pique.

Sobre una de las boyas vemos un lomo surcando el agua pero esta vez Diego, caña en mano, esperó el momento justo y clavó el dorado que saltó en el arroyo a 20 mts. de la lancha con una acrobacia espectacular. Disfrutando de su presa, la acercó con gran maestría mientras en mi mano tenia otra caña y el boga grip para ayudarlo. En el momento en que le paso el boga grip, siento un tirón seco en mi caña y le digo: “toma, agarralo vos que tengo pique”. Clavo otro más chico y lo empiezo a arrimar mientras Diego izaba por la borda de la Gringa su ejemplar. Le saca el anzuelo para devolverlo, al tiempo que yo levanto mi doradito. Otro pique en otra caña se nos escapa. No lo podíamos creer: estábamos en el momento de pura acción, ese momento que todo pescador quiere tener en una salida de pesca… y se nos estaba dando a nosotros dos. Luego de perder dos piques y haber levantado 3 doraditos lindos se tranquilizo la pesca por un rato.

PESCANAUTAS.COM.AR - Captura de dorado con línea de flote y carnada
PESCANAUTAS.COM.AR - Caotura de un dorado con línea de fondo y carnada

Fue así que seguimos sacando amarillitos para carnada y bogas con la pasta que bautizamos “el chicle mágico”. Una boya plop nos hace prestar más atención, así que espero la llevada y… se hunde. Clavo esperando el salto pero nada, algo tenia que tiraba suave para abajo. Empiezo a arrimar hasta que aparecen los bigotes, sí, era un bagre sapo feo y grandote. Fue así que empezó a caer la tarde y nosotros muy entretenidos con nuestra pesca charlábamos de buscar un lugar para hacer noche y pescar un rato ya que hasta esa hora taruchas no teníamos ninguna. Empezamos a levantar las cañas y otra sorpresa: Diego clava un doradito más. Nuevamente la acción estaba con nosotros, por cvonsiguiente le dimos una horita más al lugar ya que no teníamos ningún apuro. Eso fue lo correcto ya que a los diez minutos saco otro culminando la tarde con 5 doraditos (más los piques errados y fallidos)

PESCANAUTAS.COM.AR - Excelente ejemplar de dorado, capturado en el Río Gutiérrez

La noche se presento muy oscura; se veía a lo lejos que no nos íbamos a salvar de tener un rato de agua: estaba caluroso y pesado. Nos metimos debajo de la copa de un sauce para pasar la noche y tener reparo. Prendimos los espirales, nos pusimos el repelente para los mosquitos que ya estaban fastidiando y un farol con aceite de citronella que aparte de darnos luz cumplía con su objetivo que era de tener a los insectos alejados.

Un par de cañas al agua reposaban en la popa ya que estábamos en un arroyo con muchos troncos y encima con pocas ganas de movernos. Una luz de led que duro toda la noche dándonos la suficiente luz como para poder ver, una picada, una copa de vino… y a esperar.

PESCANAUTAS.COM.AR - Una captura clásica de nuestras pescas nocturnas: la Tararira

De repente una caña acusa pique y otro bagre sapo. “¡Que grandes y feos son estos bichos en esa zona!”. Diego tiene un tironcito en su caña y mete la primera de las taruchas en la Gringa. A la media hora, otro pique muy cerca de la embarcación; clavo y sí, está. Oimos el ruido del salto y el pez se mete entre el trucker y la costa. Reflector en mano tratamos de desenganchar la línea, pero fue inútil, se corto. Al rato otro pique nos agarró medio dormidos por el cansancio que teníamos, pero logro clavar y la subo a la embarcación.

En ese momento la lluvia empieza a caer así que llenos de satisfacción nos metimos en la cabina a dormir un rato hasta que parase el chubasco. Ese rato se nos hizo largo ya que abrimos los ojos a las nueve de la mañana. No se imaginan lo lindo que es después de un día como el que tuvimos, acostarnos bien estirados y dormir profundamente mientras el sonido de las gotas de la lluvia golpeando la capota nos cantaba la canción de cuna.

Amaneció con sol pero muy ventoso. Probamos otra vez la boca del Gutiérrez pero sin resultados, entonces decidomos volver al arroyito para pinchar algún otro doradito. Allí sí que no nos equivocamos: dos doraditos más que pudimos levantar el sábado por la mañana. Por otro lado, el chicle mágico no dejó de hacer estragos con las boguitas. Empezamos a preparar las cosas para emprender el regreso y Diego tiene un pique en la caña de boga. Con mucho cuidado empieza a acercar la presa que resulta ser ¡una tortuga!, que sin daño alguno fue liberada.
Nos fuimos del Gutiérrez con esa sensación extraña donde se mezclan la tristeza del regreso y la alegría de haber concretado nuestro objetivo: cumplir una vez más ese lindo sueño dorado. Un abrazo y hasta la próxima pesca.

Fabián Kasparian (FAFA)

 
Notas Relacionadas
     
Dirección: Fernando de la Cruz - Gustavo Arduino - Martín Cháves © 2004 Pescanautas.com.ar