|
Decidimos
junto a mi amigo Luis salir el jueves 9 de noviembre
a buscar bogas. Pensamos que el mejor lugar para
encontrarlas en cantidad y buen tamaño
sería cerca del rompeolas del puerto de
Buenos Aires.

Con
vientos suaves del Norte y el río en bajante,
partimos en la “Lala” desde la guardería
Sarthou
a las 13:15 hs. Tras
45 minutos de navegación llegamos al destino
elegido para nuestros intentos. Con
extremo cuidado realizamos las maniobras de fondeo,
anclando la embarcación a unos 15 metros
de las piedras.
Armamos
nuestras cañas: en mi caso una Shimano
de 6 – 14 libras y 2,10 mts de largo con
un reel frontal Abu García modelo Cardinal
Nº 2, cargado con multifilamento y una línea
de fondo de 2 anzuelos Owner Nº 8 ( bastante
chicos pero muy eficientes ) con una plomada de
40 g corrediza; Luis optó por una caña
de grafito de 2,10 mts y un reel frontal cargado
con nylon del 0.25 , la línea estaba armada
con 2 anzuelos para boga y una plomada tipo lápiz
de 20 g.
Encarnamos con diferentes carnadas, Luis con salamín
y pasta dulce y yo con corazón. Los piques
comenzaron ni bien cayeron las líneas al
agua, pero solamente en la pasta, ya que las demás
carnadas no eran ni tocadas.
La
primer boga, de regular tamaño escogió
la pasta, razón más que suficiente
para que todos los anzuelos fueron encarnados
con pasta dulce comprada en “la puerta del
pescador” en el Club de Pescadores.
Los
piques eran muy suaves, a veces unos golpecitos
muy sutiles, otras unas llevadas imperceptibles,
lo que nos movió a emplear distintas técnicas
para clavarlas, a veces ante el primer toque las
cañábamos, otras, después
de una llevada.
No obstante logramos levantar varias bogas de
alrededor de 2 kg, algunas medianitas y varias
muy chicas.
El
río siempre en bajante, la corriente de
norte a sur, paralela a las piedras del puerto
era bastante fuerte. Así
continuamos hasta las 17 hs, con rachas de muy
buen pique y momentos que aprovechamos para contemplar
la gran urbe desde el río.
Con
la satisfacción de haber hecho una pesca
entretenida y con buenos tamaños emprendimos
el regreso con el viento girando al noroeste y
el río planchado.
Frente
al Club de Pescadores

Esa
misma tarde Gabriel Verde y Gabriel Tiralongo
a bordo de la Stefy provocaron a las bogas frente
al legendario muelle del Club de Pescadores.
Permitanme
desviarme de la pesca para compartir algunos datos
recolectados referidos a éste gran ícono
porteño:
el 16 de enero de 1937, que con la presencia del
General Agustín P. Justo, Presidente de
la República por aquel entonces, fue inaugurado
oficialmente el edificio social, totalmente terminado,
amueblado y decorado. Por
ser Monumento Histórico Nacional (declarado
por decreto el 11 de junio de 2001) y una de las
postales que recorren el mundo identificando a
nuestra ciudad de Buenos Aires, fue incorporado
por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en
el circuito de visitas turísticas de la
ciudad. (1)
Volviendo
a la pesca, el objetivo de Lito y Gabriel era
ver si las bogas grandes ya habían hecho
su aparición, dado que la temporada pasada
se han realizado excepcionales pescas en esta
zona, pero sólo algunas alcanzaron la medida
deseada.
En
cuanto a carnadas a ellos les rindieron el salamín
y la masa, el maíz remojado fue totalmente
desechado por las bogas.
Complementaron
la jornada de pesca con una rica variada: bagres
amarillos, moncholos grandes y patíes.
Hasta
la próxima aventura.
El
Rafa
(1)
www.club-pescadores.com.ar - Historia: Su creación
y crecimiento.
|