Pasar por el Club
de Pescadores es una tentación a parar,
perder la vista en el río, y entablar
una conversación con el simpático
vendedor de carnada, de a poco lo voy llevando
al tema que mas me interesa.
-
¿Cómo anda el pique?
- "Buenísimo, están saliendo
unas bogas espectaculares"
- ¿con este frío?
- "es de locos, a la mañana
con creciente, pejerreyes, a la tarde con bajante,
bogas"
El ingreso de un
comprador tempranero, interrumpió un
dialogo que me ponía cada vez más
ansioso.
Apenas subí
al auto, llame a Edgardo, para contarle la novedad.
Es una salida de apenas 5 horas, fijate en la
tabla de mareas.

Al otro día,
ultimo jueves de octubre, estaba comprando carnada
al mismo vendedor, 12 horas en punto, cargando
combustible en la embarcación.
Luego de 45 minutos
de navegación, desde San Fernando, fondeamos
al sur del morro del club, a mas de 200 metros
de distancia por si algún gracioso intentaba
practicar casting de precisión con nosotros.
Debido a la fuerte
bajante debimos colocar dos anclas engalgadas
(en tandem) ya que la embarcación garreaba
constantemente.
Equipos
Una vez ubicados
nos dedicamos a armar los equipos, empleamos
cañas de spinning reeles frontales chicos
cargados con monofilamento 0.25, líneas
de dos anzuelos y un plomo de 20/30 grs.
Mientras armaba
mi segunda caña empezaron unos tibios
toques que se transformaron en una hermosa boga
de 2 kilos, inmediatamente me dedique a pescar
con solo una viendo que la actividad no me permitía
atender dos cañas.
Es imprescindible
el uso de un generoso copo pues las bogas tienen
la boca delicada siendo difícil levantarlas
por la brazolada.
En este lugar
es importante pescar con plomada liviana pues
rechazan la carnada a la mínima resistencia,
tener bien regulado el freno ya que gracias
a la buena profundidad y aprovechando la correntada
ofrecen una tenaz resistencia.
Carnadas
Empleamos corazón
vacuno, salamín, lombrices, y pasta,
el mejor resultado fue para esta última,
adquirida en el club, ya que conocen exactamente
el gusto de las bogas y las proporciones exactas
para prepararla.
En total sacamos
entre 12 y 15 piezas, lo llamativo fue que a
medida que paraba la bajante empezaron a picar
bogas mas chicas tal vez en pleno descenso el
tamaño de las mismas es mayor para poder
nadar contra la corriente.
Gracias a la cercanía
del pesquero entre pique y pique podíamos
atender el teléfono celular asegurando
a mas de uno que estábamos trabajando
en la oficina.