El día jueves
me encontré en Buenos Aires con Sebastián
Arbizu, de la agencia MAKO
TEAM, donde me llevó a ver
el nuevo barco que está armando para
la pesca. Se trata de un skipper cabinado en
proa dejando en la parte de popa una plataforma
enorme para la pesca en el mar, con todos los
elementos de seguridad y todos los equipos electrónicos
que se les pueda ocurrir. Fue cuando me contó
de lo firme que estaba la pesca en Mar del Plata.
Sin dudarlo, arreglé con Rafa y Carlos
para ir el fin de semana a realizar un relevamiento
y así poder hacer una nota junto a Sebastián
y el MAKO III, otro skipper dotado con monitorización
cummins de 270 caballos, eslora 10,70m., manga
3,30m., puntal en proa 1,70m., equipado con
la mejor y más moderna tecnología:
plotter, radar, ecosonda, VHF, balsa salvavidas
y todo lo necesario para lograr una buena y
segura salida de pesca.

La
horas previas a la salida
El viernes por
la noche junto Carlos Marich
y Rafael Uminsky partimos rumbo
a Mar del Plata. Con una noche estrellada palpitábamos
la pesca que nos tenía preparada el destino.
A mitad de camino entre charlas y anécdotas
que todo pescador posee, una llamada de teléfono
de Sebastián, nos avisaba que nos esperaba
y que el hotel ya estaba reservado. Con los
pies recien puestos en Mar del Plata, nuestro
anfitrión nos acompañó
al hotel y nos comenzó a contar las bondades
de la pesca de la zona.
Por otro lado,
para el día sábado Sebastián
nos programó una visita guiada por el
Club de Pescadores que se encuentra
en el legendario muelle de la ciudad. Fuimos
recibidos por el señor Antonio
Paino, secretario del club, que nos
mostró las instalaciones y nos narró
un poco de la historia del Club. También
conocimos al señor Juan Carlos
Arbizu, padre de Sebastián,
que tiene una casa de pesca y venta de carnada,
el que no dudó un segundo en darnos equipos
de pejerrey para unas tiraditas desde el muelle.
El día estaba muy lindo, con un mar muy
calmo y el viento casi nulo, que realzaban la
belleza de la costa de la ciudad.
Después
de despedirnos y agradecerles por tan buen trato
nos dirigimos al Club Motonáutico para
ver como le había ido a Sebastián
en su salida con los clientes.
Llegamos a la amarra
del MAKO III y vimos cajones repletos de pescados.
Se notaba la alegría de sus clientes
al haber pasado un día hermoso con una
pesca inolvidable. Tomamos un café con
Sebastián y nos contó que ya estaba
todo listo para salir el domingo, combustible,
carnada, equipos, etc. Nos fuimos al hotel a
recibir a Jorge Araneo que venía también
a realizar una nota para la revista Weekend,
con su fotógrafo y amigos.
El
día "D"
Nos encontramos
con Sebastián y Marcos, su marinero,
a las 6.30 hs. del día domingo en el
Club Motonáutico de Mar del Plata, donde
ya estaba todo listo para salir.
Sin perder tiempo,
la imponente nave empezó a desplazarse
en el agua con una suavidad sorprendente, sin
golpes ni nada que se le parezca. Tomando mate
y charlando sobre los puntos que íbamos
a tocar, factura de por medio servidas por nuestro
anfitrión, mirábamos como se alejaba
la ciudad ante nuestros ojos. El barco navegaba
a 16 nudos sin otro sonido que nuestras voces
y risas, frutos de las historias de pescadores.
Así llegamos al primer punto de pesca.
Banco
Patria
Al llegar al lugar
esperamos que nuestro capitán nos diera
la orden de bajar los aparejos ya que la pesca
se realizaría al garete, con el motor
en marcha. Fue entonces que se escuchó
la voz de ¡líneas al agua!... y
empezó el show.
El primer pique
lo tuve yo, logrando un doblete de mero y salmón.
Apenas unos segundos después, Rafa tuvo
un pique y su caña se arqueó de
una forma dramática; se notaba que era
un pez de gran tamaño. Luego de unos
15/20 min. de pelea se lo vio venir desde el
fondo, ya que el agua era de un azul increíble
y de una transparencia que nos hacía
ver hasta unos 10 m de profundidad. Resultó
un enorme salmón de alrededor de 22 Kg.
En una nueva pasada,
todas las cañas volvieron a arquearse.
Todos cañeamos a la vez y las piezas
comenzaron a asomar a la superficie: eran combinaciones
de dobletes de meros y salmones por donde miráramos.
Repetimos la “pasada” varias veces
teniendo el mismo resultado entre gritos de
alegría y risas de satisfacción.
Banco
Levante
El capitán
decidió cambiar de lugar, llevando la
embarcación hacia un punto cercano al
Banco Levante, y nos advirtió que nos
preparáramos para los grandes. ¡Cómo
dudar de esas palabras si estábamos teniendo
una pesca excepcional! Líneas al agua
otra vez y explotó el grito del Rafa
diciendo: ¡éste es grande! Tanto
el marinero como el capitán estaban preparados
para izar la pieza, que luego de dar una dura
batalla, empezó a asomar en la transparencia
del agua, y si…, era ¡enorme!, un
salmón de unos 25 Kg. prendido del aparejo
que con gran maestría subieron a bordo.
Veíamos
como Sebastián, Gracias a su gran experiencia,
ubicaba por sobre las piedras su embarcación
para que todos disfrutemos de tan buenos premios...
Otra vez sobre
el banco y líneas al agua. Casi de inmediato,
tuvimos piques en todas las cañas y grandes
meros fueron levantados por todos los tripulantes.
En la siguiente pasada, Carlos clavó
otro salmón de unos 7 Kg.
Al mediodía,
unos muy ricos sándwiches y gaseosas
le devolvieron la fuerza a nuestros cansados
brazos para seguir la jornada, mientras navegábamos
a otro punto.
Ya más cerca
del Banco Levante, nuevamente colocamos los
aparejos en el agua y en dos cañas al
mismo tiempo picaron salmones que fueron récord.
Cabe destacar que Marcos, el marinero, y Sebastián
Arbizu, el capitán, no dejaban de estar
atentos a todo lo que sucedía sobre el
barco, levantando y encarnando sin dejar que
el tiempo frustrara nuestra oportunidad.
Así fue
como el Rafa obtuvo el trofeo del día
en un lugar cuya profundidad era de alrededor
de 30 m. Un salmón de unos 30 Kg. de
pura potencia que dobló la caña
y sacó nylon de una manera descomunal;
el sueño que todo pescador desea ver
cumplido una vez en la vida.

Final
de la jornada
Señores,
la pesca ya estaba hecha y el MAKOIII comenzó
su regreso a puerto, donde sobraba la camaradería
y la buena onda entre todos los integrantes
del grupo. Mientras regresábamos, a mil
metros de la escollera sur, una ballena nos
daba la bienvenida y los movimientos de su cola
fuera del agua nos saludaba como diciendo: “¡hasta
la próxima visita!”
El resumen de la
pesca: 11 salmones, 4 de ellos de entre 20 y
25 Kg., uno destacado de 30 Kg., el resto de
los mismos de tamaños considerables entre
5 y 12 Kg., 4 cajones dobles de meros entre
los cuales había algunos extremadamente
grandes para la especie.
Ya en puerto tomamos
un café con fotos de por medio, donde
revivimos los momentos inolvidables del día
de pesca.
MAKO
TEAM
Mar del Plata
Sebastián Arbizu
Guía de pesca
Disfrute de una salida de
pesca inolvidable a bordo
del MAKO III. Con un confortable
camarote, baño, cocina
totalmente equipada y todas
las comodidades para un
excelente día de
placer en alta mar.
www.makoteam.com.ar
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Todo el equipamiento
de pesca es suministrado por el capitán
del MAKO III, el cual consta de cañas
de primeras marcas entre 15 a 40 lb., reeles
rotativos Penn 320 GTI y Daiwa “Sea Line”
cargados con buen nylon del 50, líneas
hechas especialmente para la zona confeccionadas
con madre del 90 y brazoladas del 60 teniendo,
los anzuelos marca mustad tamaños 6/0
y 7/0 de la línea 3407. También
cabe destacar el excelente servicio a bordo
del barco, facturas, mate, café, gaseosas,
y agua mineral.
Es de gran admiración
la increíble destreza del capitán
Sebastián Arbizu y su conocimiento de
las zonas de pesca. Estos fueron pasando de
generación en generación, ya que
proviene de una familia de pescadores que durante
toda la vida fueron aportando el vasto conocimiento
del mar, para que hoy los pescadores deportivos
nos podamos deleitar con las bondades del mismo.
Solo queda decir que para mí, hoy, Mar
del Plata es la mejor opción y la más
cómoda, sólo hay que llevar la
ropa y ganas de pescar.
En
nombre de Pescanautas, muchas gracias por su
excelente trabajo y compañía.
Hasta la próxima.
Fabián
Kasparian (Fafa)
Carlos Marich (Barracuda22)
Rafael Uminsky (El Rafa)