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Flotando el Río Negro -- Mariano Srur


Salida desde Villa Regina

El Río Negro o Curu Leuvu según la lengua mapuche, es uno de los ríos a los que no se le da mayor importancia en la pesca deportiva, creo que por un lado debido al renombre y buena pesca de los ríos cordilleranos que lo han opacado, y por otro debido a la presión de pesca que tiene su tramo más habitado en el Alto Valle cercano a las ciudades de Neuquén, Cipolletti y Allen.

Sin embargo hemos tenido buenos resultados en algunas partes y hace tiempo que teníamos ganas de flotar el trayecto desde Villa Regina a Chimpay, un total 114 km según recopiló el GPS luego.

El río es muy variado en todo el recorrido, frecuentemente aparecen dos o más brazos, todos con suficiente agua para flotarlos, lo cual da muchas opciones de buena pesca, además es habitual encontrar muchos buenos lugares para parar la balsa y vadear hasta el cansancio. Por supuesto que hay infinidad de islas donde acampar con la más absoluta tranquilidad.
En cuanto a la temporada de pesca, va del 01 de Noviembre al 10 de Julio, sí leyeron bien, hasta Julio se puede pescar.

Observando una banda de biguás negros

Disponíamos de tres días para hacerlo, junto con mi socio y amigo, Sebastián “Colo” Rivanera, y otro amigo, Guillermo “Pepe” Pellegrina. Teníamos previsto acampar dos noches en la costa, y la buena comida y bebida nos acompañaba como siempre.

El comienzo del otoño a principios de abril era el mejor marco posible: tardes cálidas, noches y mañanas frescas, poco viento, el cielo despejado y los colores cambiantes de los árboles costeros.

Es impresionante la cantidad de aves que hemos encontrado, bandadas de cisne de cuello negro de más de 100 ejemplares, biguás, macaes, gallaretas, variedades de patos, garzas blancas y grises, jotes (ver foto acechando a vaca enferma), etc.


La vaca estaba echada hasta unos instantes de sacar la foto…

Llevábamos equipos n° 6 y 8 de mosca, con líneas de flote, sink tip, shooting y teeny pesadas, también teníamos dos cañas de spinning con señuelos tipo rapala, voladoras livianas y cucharas pesadas. Íbamos en busca de las arco iris, percas, pejerreyes y alguna posible marrón.

Salimos desde el balneario de Villa Regina un viernes bien temprano, pero el pique no nos acompañó hasta las 11 de la mañana de ese día. En una costa alta que paramos empecé a tirar con las “Colo” Buggers que ata mi socio, en este caso blancas, y capté la atención de un grupo de percas de entre 600 y 900 grs., ubicadas al fondo de un remanso, que empezaron a picar una tras otra. Eso es una de las cosas que me divierte de las percas en los remansos, una vez que agarraste una, las otras parecen decir “es mi turno” y van temerarias atrás del señuelo.

Colo feliz con su Arco Iris

Pepe se cansó de pesca

Hasta ese momento teníamos miedo de que no se pescara bien, pero luego de subirnos nuevamente a la balsa empezaron a sucederse las arco iris exclusivamente, todas de 900 grs. para arriba. Perdimos muchas de ellos ya que utilizábamos anzuelos sin rebaba y en las piruetas frenéticas que hacían sobre la superficie se desprendían. Eran todas muy vitales y peleadoras, se nota que les sobra oxigenación y alimento. Respecto a las rebabas, hemos visto muchos peces muy lastimados por el uso de ésta y decidimos eliminarlas de nuestros anzuelos.

Otro de los motivos por los que venía perdiendo piques y moscas era por el grosor del tippet, de 0,25 (bastante grueso cabe aclarar), dos piques interesantes se me fueron y algunos enganches con ramas en el fondo también intervinieron. Nosotros armamos los leaders “a lo chacarero”, atando tramos de tanza de distinto grosor, no usamos dispensers ni leaders cónicos. Entonces decidí atar un leader corto, de tres tramos, empezando en 0,40, luego 0,35 y finalmente 0,30. Pareció no importarles a las truchas que siguieron picando.

Todo venía bien hasta que llegó el momento de la verdad… venía probando la exitosa Colo Bugger blanca con la caña n° 8 y la teeny 400, con la que hacía roll casts sorprendentemente largos y que podía repetirlos rápidamente uno tras otro, entonces el brazo por el que veníamos se desviaba ligeramente a la derecha, juntándose agua a la izquierda, que corría con buena velocidad y en un metro de profundidad y que desembocaba en una corredera corta, intentando llegar al cauce principal.

Aceleré mis roll casts para no perderme el sector anterior de la corredera, a unos 25 metros antes de ésta, entonces sucedió el pique más grande del viaje. Una corrida desesperada, corta y rápida hacia la costa llamó la atención de mis compañeros y me hizo concentrar en la oportunidad que se me había presentado.

Luego de este empujón inicial, el pez pareció pensarlo mejor y cambió completamente de dirección al sentir la falta de agua y se vino derecho para la proa de la balsa, donde estaba yo, pasando por debajo de la misma y flexionando mi caña a más no poder. Justo en ese momento estábamos sobre la corredera y vio su oportunidad de salvación, que fue hacer fuerza desesperadamente sobre la corredera en dirección corriente arriba (típico de un bicho grande, fuerte y vital) mientras no nos quedaba otra que seguir avanzando con la balsa hacia abajo.

Esta maniobra le desacomodó la balsa al Colo y me dejó en una posición incómoda a mi también, con la caña completamente flexionada. Imagínense el revuelo arriba de la balsa… Entonces se produjo el corte del tippet 0,30 a la altura del nudo de la mosca. Según el fabricante de la tanza que uso, de muy buena calidad, resiste una tracción de 5,5 kilos en línea recta, sin la ayuda de la caña, que hace de embrague y le da más resistencia… yo imagino que debe haber sido una marrón bien gorda, con buenas mañas y que sigue dando vueltas por ahí.

Nótese qué gorda estaba esta trucha
 

Luego continué remando y el Colo y Pepe pudieron pescar hasta casi el anochecer, cuando armamos el campamento y cocinamos el pollo al disco, acompañado de un buen Malbec. Hicimos 30 kilómetros hasta ese punto.

Al día siguiente nos levantamos alrededor de las 8 y para las 9 estábamos flotando de nuevo, estuvimos esperando el pique del pejerrey, que no se dio lamentablemente, pudimos observar a algunos pescadores en la costa que sacaban exclusivamente pejerreyes, con carnada y línea de fondo, lo cual está permitido en este río. Las arco iris estaban alimentándose de pejerreyes sin embargo, ya que Pepe no paró de pescar con una cuchara plateada y larga, que imitaba a uno de estos. Apurándonos un poco recorrimos 44 km esta vez.

Hacia el final del día, encontramos con las últimas luces una isla espectacular para acampar, en el medio de la corriente principal. Nos bajamos de la balsa y mientras acomodábamos el campamento, Pepe decidió hacer un tiro metros de la balsa, para su sorpresa tuvo un pique instantáneo, otra arco iris, tan vital que no podía tener entre sus manos para la foto.

Recorriendo la isla en dirección corriente abajo, en la punta donde se unían las dos corrientes, Pepe volvió a tener otro pique, más pequeño y el último del día, volviendo enseguida a riesgo de no ver nada por la oscuridad que cayó rápido.

Se puede ver a la izquierda el segundo chapuzón de la trucha, en la derecha ya la tenía más firme.
 

El asadito a la luz de la Vía Láctea, fue impagable. Es impresionante el tapiz blanco que forman tantos millones de estrellas.

Servicios en la Patagonia

El último día hicimos los últimos 40 km que nos separaban de Chimpay, flotando casi exclusivamente. Tuvimos que luchar contra un creciente estado gripal de Pepe a fuerza de analgésicos, pero se distrajo mucho por la cantidad de piques. Fue un muy buen día también, en una ocasión entrando en un pozón enorme Pepe tuvo un pique y mientras el Colo llevaba la balsa a la costa para sacar la trucha más tranquilos, tuve otro pique al mismo tiempo, muy cerca de la otra línea, y se nos confundían las arco iris de cada uno en cada salto que pegaban… lamentablemente la mía pudo escapar con sus piruetas.

Respecto al tiempo de la pelea con la trucha, nosotros tratamos de traerlas lo más rápido posible, dejándoles resto para poder sobrevivir cuando las liberamos.

La arco iris más grande que pudimos fotografiar salió a unos 200 metros del pique simultáneo. El río se desviaba a la derecha, contra un paredón de arcilla, y a la izquierda a unos 15 m del paredón se formaba una pequeña islita de piedras, luego de la cual confluían dos correntadas impresionantes y profundas. En ese punto luego de hacer un roll cast y dejar hundir la línea unos instantes, la Wooly Bugger negra y roja en anzuelo n° 2 dio sus frutos al sentir un intenso tirón, entonces comenzó la “danza” de la arco iris, al ver el tamaño (unos 60 cm) mis amigos se pusieron más nerviosos que yo. “Tensá la línea”, “dejala ir un poco”, “que no se meta abajo de la balsa”, etc, etc, fueron sus indicaciones, las cuales seguí al pie de la letra ya que quería sacarme la foto con esa trucha. El apuro en devolverla al agua hicieron que la foto no sea muy prolija, pero vale como prueba…

A la izqquierda se puede ver la trucha llegando a la balsa, a la derecha, la foto apurada y la cara de feliz cumpleaños.


Colo Buggers en anzuelos n° 2, atadas con flashabou


Rabbits naranjas y naturales
 

Como conclusiones del viaje podemos decir que la actividad de las truchas se dio principalmente debajo de la superficie, tomando principalmente Wooly Buggers colores blancos, negros, negros y rojos, verde oliva, combinadas con colores “navideños”, y tamaños del cero al seis, Rabbit de colores naranja, blancos y naturales, Wooly Worms, y Zonkers. También es importante utilizar líneas de hundimiento tres para arriba, debido a que la corriente es importante así mismo su profundidad.

En cuanto al spinning, da buenos resultados las cucharas plateadas que asemejan a un pejerrey, también los símil rapala de colores plateados y las voladoras n° 2 de colores plateados y dorados.
Considero al otoño la mejor época para pescarlo, el caudal de agua es importante, los días aún hoy 03 de Mayo se mantienen templados durante el día, tenemos poco viento y nada de lluvias.

Un abrazo a todos y hasta pronto.

Mariano Srur
Guía de Pesca con Mosca en la Patagonia
www.sendaspatagonicas.commsrur@sendaspatagonicas.com

 
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