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Las
escasas lluvias en la época estival, hicieron
que el nivel de agua de la mayoría de los
espejos de la provincia de Buenos Aires disminuyera
notablemente y algunas lagunas se secaran por
completo.
Si
bien la laguna de la Estancia la Sofía
posee agua surgente, de napa, el brusco cambio
en la masa líquida, convirtió a
otrora excelentes pesqueros en zonas barrosas
con juncos ralos. El desafío era claro,
encontrar los nuevos lugares de pesca, los sectores
que las tarariras eligieron al movilizarse y comprobar
el buen estado general de los ejemplares.
El sábado 4 de marzo viajamos hacia 25
de Mayo: La familia Chamorro en pleno (Gonzalo,
Gonza, Fede y Javi) y Gabriel.
El día se presentaba fresco, algo ventoso.
Pese a las lluvias de los días anteriores
el camino de tierra de 2 km que une la ruta asfaltada
con el casco de la estancia se encontraba perfectamente
transitable.
Avanzada
la tarde ingresamos con los waders a la laguna.
Buscando el sector de mayor profundidad, nos encontramos
con Roberto y Analía, sus primeros comentarios
no eran alentadores: “sacamos sólo
4 al principio y ahora hace rato que no se ve
actividad”.
Dominados
por la ansiedad cargada en el viaje, hicimos oídos
sordos y nos dispusimos de la mejor manera para
intentar las capturas. Algunos con carnadas y
otros con señuelos rastrillábamos
la zona escogida con muy pocas respuestas.
Luego
de varios toques una tararira chica tomó
mi Midwart. A cien metros escuchaba a Gaby vociferando
y maldiciendo, un ejemplar de muy buen tamaño
le abrió literalmente el anzuelo a pocos
metros de izarlo. Fue la última emoción
en esas dos horitas de pesca antes que la noche
se adueñara del campo.
Gaby, nuestro asador diplomado, calentaba con
los leños el ambiente, mientras los demás
preparábamos autos, camionetas y carpas
para pernoctar.
Las
clásicas picadas y el humo saborizado a
asado nos mantenía en derredor de una mesa
donde las anécdotas se compartían
sin pausa.
El
cielo límpido magnificaba la luminosidad
de la luna y las estrellas, testigos de una parrillada
memorable.
En un abrir y cerrar de ojos, el sol se apoderó
de la escena, Gonzalo y Analía prepararon
el desayuno, Gabriel, pensativo repetía
una y otra vez: “Las voy a encontrar”
señalando un monte lejano.
Nos
pertrechamos para la “cacería”
llevamos toda la batería de señuelos
y carnadas, y caminamos detrás del “baqueano”
durante una hora. Gabriel observaba los movimientos
de los juncos, cada “ojo de agua”,
de pronto se detiene y arroja su aparejo, al instante
una tararira toma su carnada y luego suelta, lanza
hacia otro sector y clava otra. “¡Acá
están!” gritaba, mientras que
con un hermoso ejemplar me esperaba para la foto.
La
acción de los señuelos y boyas plop,
activaron más a las Hoplias. La zona hervía
de tarariras. Los ataques, primero temerosos,
se transformaron en violentos, las taruchas salían
de sus cuevas persiguiendo los engaños
tomándolos casi a nuestros pies.
Todos
logramos capturas, Fede, Gaby y Javier no tenían
respiro, Roberto y Analía, expertos en
la pesca con muñequitos, nos regalaban
sus conocimientos en una clase práctica
diga de presenciar y Gonza con innumerables piques
y varias capturas, logró con esfuerzo,
digno de mención, despojarse de viejas
frustraciones, hundiendo el “maleficio”
en las turbias aguas de este espejo.
El
sol en la cúspide nos marcaba el horario
de regreso, Gonzalo nos esperaba para el almuerzo,
Ana y Roberto habían encontrado otro pesquero,
en cinco minutos capturaron tres ejemplares cercanos
a los dos kilogramos de peso, no querían
salir pero priorizaron el compartir a la pesca.
Cansados,
levantando barro, corriendo juncos y espantando
tarariras caminamos juntos durante 45 minutos.
Gabriel con una sonrisa enorme se acerca y me
dice: “Estás contento Ferchu....”,
le respondí con una mueca de alegría
y gratitud, mientras pensaba en el título
de la nota: "LA SOFIA RESPONDE CON TARARIRAS".
Equipos
empleados
Utilicé
una caña Shimano Integrated de 1.95 m,
acción media, reel frontal Abu García
501 cargado con 100 m de nylon Climax color
naranja, “Soft & Strong” del
0.25
Quienes
optaron por la pesca con carnada, emplearon
las líneas con boyas “plop”
con hélice o cuchara (línea 1)
o boyas “plop” con sonajero (línea
2).
Para
los que optamos por la pesca en spining, además
de los efectivos Subwart de Storn, los señuelos
más rendidores fueron: Oscar de Strike
Pro (1), Mini Globe de NG de paleta corta (2),
Oreno Nº 3 de Alfer’s (3), Pulpito
Nº 2 de Alfer’s (4), Plop Nº
2 de Del (5), Rattling articulado de Strike
Pro (6) y Ranas de goma con hélice (7)
y cuchara (8).
Quiero
agradecerle a toda la familia Chamorro, en especial
a Gonzalo por estar en todos los detalles para
que en el campamento no falte nada. Gracias Gonzalo
por tu amistad y generosidad.
Hasta
la próxima, Ferchu.
fpdelacruz@pescanautas.com.ar
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