El viernes 12 de agosto
a las 15 horas partimos rumbo a Mar del Plata
junto a Gabriel “Gabianti” Tiralongo
a disfrutar del fin de semana largo con nuestras
familias. Al visitar el stand 813 de Pescanautas
en Expo Armas 2005, Fernando de la Cruz y Gustavo
Arduino nos ofrecieron la posibilidad de hacer
un relevamiento de pesca embarcada con Mariano
de la Rúa de la agencia Aquafish.
Sin dudarlo, aceptamos gustosos.
A pocos kilómetros
de la cuidad Feliz, el llamado de Mariano nos
confirmó que todo estaba listo. La ansiedad
ante semejante desafío nos acompañó
la noche previa a la excursión.
El Sábado
a las 7:30 hs llegamos al Club Motonáutico
de Mar del Plata. Lucho, el marinero, nos dio
la bienvenida.
Café de
por medio nos presentó al Malleo
III, un Skipper Express confortable
y muy seguro de 11.5 metros de eslora y 3.5
metros de manga propulsado con un motor turbo
diesel Iveco de 250 HP. El mismo ofrece capacidad
para 8 y 10 pescadores.

Nos sorprendió
el nivel tecnológico de los instrumentos
de navegación: tres GPS, plotter, radar,
piloto automático, dos ecosondas color
de alta definición y dos equipos de radio.
En cuando medidas de seguridad el Malleo III
cuenta con balsa salvavidas para 10 personas.
A las 8 en punto
llegó Mariano, saludó a toda la
tripulación, y los ocho pescadores ávidos
de una jornada inolvidable zarpamos rumbo a
la zona de pesca.
Entre el desayuno
y las clásicas charlas de pescadores
pasamos entretenidos la hora y media de navegación
que insumió el Malleo III para llegar
a 18 millas de la costa...
Mariano
nos comentaba: “En la pesca de altura
es donde tenemos las mayores posibilidades de
obtener las especies más combativas y
de mejor calidad. Dentro de estas especies se
encuentran los salmones de mar, chernias, meros,
cazones, tiburones (cerca de la costa entre
diciembre y mayo), entre otras.
Frente
a la ciudad de Mar del Plata hay muchos bancos
tradicionales donde se puede dar con estos peces,
pero en los últimos años hemos
tenido que navegar cada vez mas lejos ya que
cada día la pesca comercial va disminuyendo
la población de los mismos. Es por ello
que hoy para dar con estos grandes del mar tenemos
que pescar en piedras que no son tan visitadas
por la flota de pesca comercial.”
Ya en la zona de
pesca nos entregaron los equipos: cañas
de 30 libras, reeles rotativos Penn Senator
4/0, todos en excelente estado. Las líneas
eran las convencionales de fondo con dos brazoladas
con anzuelos 5/0 o 6/0 y un plomo superior a
los 450 gramos. La carnada: filetes de magrú,
calamar y castañeta (a la postre la que
mejor resultado dio).
Es importante
destacar que para tentar a los grandes salmones
y meros, el volumen del cebo debe ser generoso,
filetes de 15cm x 5cm pasados una vez por el
anzuelo.
Prestos a comenzar
la pesca, sólo esperábamos la
orden de Mariano, siempre atento a los datos
que arroja su ecosonda, para dejar caer los
aparejos al mar y que busquen los tesoros sumergidos
a 50 metros de profundidad en el lugar preciso,
ya que la modalidad que utiliza para este tipo
de pesca es al garete.
Por fin ese momento
llegó y comenzó la fiesta: todos
lanzamos simultáneamente. Si algún
pescador quedaba rezagado no lanzaba, para evitar
enredos entre las líneas.
Es un intento
en cada pasada por los veriles rocosos de profundos
pozones en donde acechan los peces. La acción
de pesca dura aproximadamente 5 minutos, el
que no pesca recoge su aparejo y espera la siguiente
pasada mientras los otros recogen las piezas
cobradas. El capitán y el marinero se
encargan de izar las capturas.
Esta técnica
de pesca se repite una y otra vez mientras los
resultados lo ameriten.
El secreto es
pasar los cebos sobre los fondos de piedra,
es ahí donde las especies encuentran
buena protección a las inclemencias del
mar y una abundante alimentación de cangrejos,
erizos, estrellas de mar y peces menores que
componen su base alimenticia
Todos obteníamos
piezas: meros, salmones y especies menores,
pero el destino tenía guardado para mi
minutos de pura emoción. Con la caña
encorvada a mas no poder y el nylon que me trasmitía
terribles cabezazos, supuse que se trataba de
un gran ejemplar. Debía tener el reel
con la estrella regulada a la perfección
para ceder línea cuando el pez lo requería
y al mismo tiempo poder frenarlo si intentaba
buscar sus cuevas. La lucha intensa se mantuvo
hasta que la presa se separó unos 15
metros del fondo. Es ahí que la descompresión
mitigó sus fuerzas. Mariano sugería
no apurar la pieza pero trabajarla sin pausa.
Tras unos minutos, con los brazos cansados,
pude maravillarme de ver al tremendo salmón
de mar de 23.5 kilos de peso a flor de agua.

Al mediodía
nos tomamos 15 minutos para recuperar el aliento,
degustando unos sandwiches de jamón crudo
y queso, con gaseosas que convidó el
capitán. Luego del rápido almuerzo
continuamos pescamos hasta las 14:30 hs.
Redondeamos una
jornada de pesca fabulosa en cantidad y calidad:
una docena de salmones, dobletes de meros muy
combativos entre los 3.5 y 5 kilos, castañetas
y besugos. Y como broche de oro la captura del
gran salmón que quedará para siempre
en mi recuerdo.
La suave brisa,
el mar con sus ondas tradicionales y la proa
del Malleo III mirando la ciudad, marcaban el
final de un día excepcional.
Queremos agradecer
y enfatizar la atención y el profesionalismo
del Capitán y Guía de pesca Mariano
de la Rúa, y de nuestros compañeros
de jornada.
Jorge
Hadjulián y Gabriel Tiralongo
Agradecimientos:
A
Jorge Hadjulián y a Gabriel Tiralongo
por destinar un día de su viaje
junto a sus familias y realizar este relevamiento
para todos los Pescanautas.
AQUAFISH
- Mar del Plata
Excursiones
de pesca