Se trata de un
lugar muy codiciado por los pescanautas puesto
que reúne las condiciones necesarias
para disfrutar de una hermosa aventura en el
delta.
Desde Tigre o San Fernando
accediendo por el Río Luján se
toma el Canal Vinculación, luego el Río
Urión y el Canal Honda hasta el Paraná
de las Palmas. Se cruza el Gran Río y
por el Canal del Sueco (que no está nomenclado
en ninguna carta) dejando atrás a las
islas Lucha y Nutria se llega a “los Bajos”.
Desde las guarderías
de la zona de Benavídez se puede acceder
por dos vías diferentes: Río Luján,
Canal Arias, Paraná de las Palmas hasta
el Sueco y “Bajos”, o bien: Río
Luján, Canal Arias, Canal de la Serna,
Arroyo Durazno hasta sus aguajes que desembocan
en el lugar deseado.
La zona conocida por los
pescadores y navegantes como “Bajos del
Temor” es de gran belleza natural. Está
formada por bancos y pajonales que modifican
su posición permanentemente por el avance
aluvional del Delta del Paraná sobre
el estuario del Río de la Plata. Debido
a la gran dificultad para navegarla su exploración
se hace muy entretenida y requiere conocimiento
de la zona o de la colaboración permanente
de los tripulantes, que se ocuparán de
buscar puntos de reconocimiento, tomar medidas
de profundidades y de ubicar puntos geográficos
con los binoculares entre otras cosas. Son referencia
obligada los arroyos, Diablo, Chaná y
Capitancito y el canal Picardo, parajes donde
el turista-navegante o pescador podrá
tomar contacto directo con el esplendor del
Delta, sacar fotos, pescar, escuchar el sonido
de la naturaleza, observar su flora y fauna,
etc.
Los “Bajos del Temor”
recibieron este nombre por la poca profundidad
que tienen. Las embarcaciones que antaño
por allí tomaban, solían quedar
varadas. Esta poca profundidad derivó
en la formación de “bancos”
y ha hecho que se desarrolle una gran cantidad
de juncales que dificultan la navegación.
Lo ideal es seguir hacia las indicaciones que
allí existen. Prefectura Tigre y el Club
Motonáutico Argentino señalizaron
la zona utilizando un sistema de “palos”.
Se sigue la línea de postes hacia el
interior del Delta hasta el poste 21 que es
el último e indica la desembocadura del
Arroyo Chaná.
A partir de aquí
se divisa el Aguaje del Durazno. Aproximadamente
1,5 km. después del Chaná, poco
antes del Caracoles, sobre la derecha, aparece
una hilera de árboles sobre una zona
alta, ideal para acampar.
Cuando arrecian
vientos del cuadrante SSE se hace muy complicado
el cruce de los Bajos puesto que se generan
olas de hasta 2 metros de altura.
La pesca en la zona
suele ser muy rendidora con una rica variada estival
(Bogas en los bajos, Tarariras en los arroyos
y sorpresas como algún doradillo o cachorro
en las áreas mas profundas. En invierno,
“el garete” en la zona de Punta Morán
es garantía de Pejerreyes.