El conjunto
de procesos que acontecen en un emisor de
radio o en cualquier otro dispositivo que
utilice las ondas radioeléctricas
para una transmisión de información
conduce, inexorablemente, al elemento encargado
de “radiar” la información,
es decir , la “antena”.
En el receptor
sucede algo similar. La información
es “captada” por la antena receptora,
produciéndose , a continuación,
las transformaciones necesarias para lograr
reproducirlas en la forma que fue creada
por el emisor.
Pero, ¿qué
es lo que hace posible que una señal
de radiofrecuencia sea capaz de trasladarse
desde la antena emisora hasta la receptora?.
La respuesta está en la propia esencia
de los fenómenos electromagnéticos
y sus efectos.
No vamos a
analizar la teoría de los fenómenos
electromagnéticos pero si podemos
referirnos un poco a los elementos encargados
de rádialos y captarlos, y son las
antenas.
Un viejo axioma
entre los radioaficionados define desde
su enunciación la importancia de
estos elementos en la cadena de radiotransmición
de datos y dice:
“Si tenés
100 $ para gastar en tu estación
de radio, 70 $ deben ser para el sistema
irradiante (antenas, mástil, cables,
conectores) y 30 $ para el equipo (transmisor,
receptor)”
Propagación
de ondas de radio. Longitud de onda:
Físicamente
una antena consisten uno o varios conductores
de características especiales colocados
a cierta altura del suelo que transmiten
o reciben energía electromagnética.
Si se aplica
a una antena una corriente alterna de radiofrecuencia
(RF), las cargas eléctricas producirán
campos eléctricos a su alrededor,
mientras que las corrientes eléctricas
que circulan por ella ,al ser variables
(por ser radiofrecuencia),generaran campos
magnéticos igualmente variables en
intensidad.
Estos cambios
periódicos de la intensidad de campo
provocan una alteración de las características
electromagnéticas del medio ( el
aire en nuestro caso), alteración
que se va propagando por el espacio a la
velocidad de la luz ( 300.000 Km./seg. )
y que es lo que se llamaría ondas
electromagnéticas.
Esta acción
periódica dura mientras el emisor
suministre energía de alta frecuencia
a la antena, y se lleva a cabo tantas veces
por segundo como indica el valor de la frecuencia
de la corriente aplicada.
Y aquí
podemos hablar de la banda de trabajo de
la emisión de RF. La banda es la
distancia que se propaga en el espacio cada
ciclo de RF.
Tomemos como
ejemplo una emisión en la banda marina
en una frecuencia central de 165.000.000
de ciclos por seg. (165. 000 Khz.) Si sabemos
que la señal de RF se propaga en
el espacio a razón de 300.000 Km./seg.
tenemos que cada ciclo de RF “mide”
en el espacio:
A
= v/f
A = 300.000
Km. x seg. / 165.000
Khz. x seg. =
1. 82 Mts
Es decir que
nuestra banda de trabajo en banda marina
o longitud de onda (identificada con la
letra griega lambda A) es la de 1.80 Mts.
y esto es de gran importancia pues de termina
la longitud de nuestra antena.
En realidad
es la medida teórica porque la velocidad
de propagación referida anteriormente
esta basada en el espacio y en nuestro caso
hablamos de un conductor eléctrico
que ofrece resistencia al paso de corriente
eléctrica y por lo tanto se calcula
una merma del 5% en la velocidad de conducción.
Entonces tenemos
nada mas que restar ese 5 % que seria igual
que multiplicar por 0.95 y nos da: 1.82
x .95 = 1.73 mts.
Esta medida
sería la longitud física de
una antena de onda completa. Por cuestiones
referentes a impedancia, polarización,
alimentación, etc., en radio se usan
submúltiplos de esta longitud física
del irradiante, siendo 1/4 A, 1/2 A y 5/8
A las medidas más usadas.
Lóbulo
de irradiación. Angulo de irradiación:
Las antenas
más utilizadas en banda marina es
la del tipo vertical y consiste en un conductor
situado en el espacio y cuya alimentación
se realiza por su base . Como su nombre
lo indica, la posición adoptada por
esta con respecto al suelo ( agua en nuestro
caso) es vertical y esto es importante definirlo
ya que esta posición depende el ángulo
de irradiación y su alcance sobre
el horizonte. Analicemos esto.
Si observamos
la figura precedente vemos un emisor y su
antena vertical. Básicamente una
antena irradia hacia todas direcciones pero
dependiendo del tipo de antena y sus características
eléctricas, esta irradiación
tendrá mayor intensidad en determinadas
direcciones y que conforman el lóbulo
de irradiación y se asemeja a una
"rosca" y cuyo centro es la propia
antena . En la figura podemos apreciar un
corte de este lóbulo cuyo eje directriz
esta identificado con la letra omega y esta
línea presenta un ángulo con
respecto al suelo y varía según
las características antes mencionadas,
pero por lo general las antenas utilizadas
en banda marina presentan un ángulo
comprendido entre los 4,5 º y los 8,5
º hacia arriba y con respecto al suelo.
Lo que la figura
representa, es la señal que al abandonar
la antena emisora, comienza a elevarse en
ángulo con respecto al suelo, recordando
que en realidad lo hace hacia todos los
puntos cardinales y con la misma intensidad.
Ganancia:
La antena más
simple es el dipolo. Lo constituye dos conductores
y su alimentación se hace por su
centro. Pero en la banda marina no es práctico
pero lo mencionamos aquí para ilustrar
este ítem. Un dipolo tiene ganancia
0 es decir 0db que es la unidad de medida
que se utiliza para referirnos a intensidad
en radio frecuencia. Cuando hablamos de
antenas de 3 db decimos que esta antena
tiene más ganancia que un dipolo
simple de media onda.
Antenas
verticales para banda marina:
Una antena
simple llamada también de fusta es
un conductor vertical con alimentación
en la base. La base en este tipo de antena
, para que funcione, tiene que estar eléctricamente
conectada a masa a través de un conductor
eléctrico. Pero como en una embarcación
moderna de plástico , esto es imposible,
se utiliza un sistema adaptador para solucionar
este inconveniente. El mismo consiste en
conectar en serie, un circuito resonante
formado por una bobina y un capacitor conectados
en paralelo y que se llama bobina de carga.
Este conjunto se coloca en la base de la
antena. Quedaría un circuito como
el de la fig. siguiente.
Las antenas
verticales con bobina de carga son del tipo
5/8 l y vienen en 2 tipos: de 3 db y de
6 db de ganancia.
Esta diferencia
de ganancia se logra modificando los valores
de inductancia de la bobina de carga y esto
representa físicamente como si se
alargaría la antena, permaneciendo
el irradiante de la misma longitud para
ambas antenas
Pero hay otros
detalles para tener en cuenta al modificar
la ganancia de la antena ya que también
los lóbulos de irradiación
se verán afectados siendo el de la
antena de 6 db más estrecho que el
de la de 3db. También el ángulo
de irradiación se vera modificado,
siendo el de la de 3db de 4,7 º y el
de la de 6 db de 7,9 º
Esto a simple
vista no representa mayores inconvenientes
porque estaríamos en presencia de
una antena con más ganancia que otra.
Pero en realidad, debemos tener en cuenta
el uso que le vamos a dar a cada una de
ellas porque dependiendo del tipo de embarcación
que utilicemos, dependerá el modelo
de antena necesaria.
Lóbulos
de irradiación Antenas de 3db y 6
db:
Imaginemos
el caso de una antena de 3db montada en
un mástil de un velero. Podemos observar
en la fig. siguiente como el semilóbulo
de irradiación de la antena A alcanza
la antena de receptora B de otra embarcación
en condiciones normales de navegación.
Podemos ver
que la comunicación en este caso
se desarrolla en buenas condiciones y con
un nivel optimo de señales.
Pero ahora
imaginemos estas mismas naves pero en condiciones
desfavorables de navegación , con
cabeceos pronunciados. Como los lóbulos
de irradiación parten de la antena
con cierto grado de inclinación con
respecto a esta, el ángulo se moverá
de acuerdo a la posición de la antena
emisora.
Pero aún
así, observemos que por tratarse
de un lóbulo “casi redondo”
, todavía puede B recibir parte la
señal que emite A y poder así
comunicarse.
Ahora bien,
ahora colocaremos una antena de 6 db de
ganancia en el barco A. Vemos que el lóbulo
es más estrecho por tratarse de una
antena de más ganancia y por lo tanto
es factible de alcanzar mayores distancias.
Pero la altura de ese lóbulo es más
pequeña con respecto al de 3 db.
Hasta aquí
todo bien, los reportes de señales
serán óptimos , pero ahora
las condiciones varían y nuestro
velero A enfrenta marejada como en el caso
anterior. Vemos ahora que el lóbulo
cambia su ángulo conforme la antena
cabecea y ya la señal no llega en
buenas condiciones a B.
Por lo tanto,
debemos escoger para los veleros antenas
de 3 db de ganancia pues estas no se ven
influenciadas por el movimiento de cabeceo
de loss mástiles y la poca ganancia
de estas se compensan por la altura en la
cual están colocadas las mismas.
En el caso de embarcaciones bajas, se impone
el uso de antenas de 6 db al no tener mucha
altura sobre el nivel del agua y casi su
ángulo de irradiación no se
verá afectado por no tener estas
embarcaciones, grandes ángulos de
cabeceo con mar grueso.
Continuará.
Claudio D’Ambrosio.