| José
Bordón es un hombre que
vive en el delta y su poesía
hoy trasciende más allá
de sus riberas, acercándose
a nosotros gracias al espacio
que nos brinda esta prestigiosa
página. Su pluma sencilla
pero rica en expresión,
nos ayudará a transitar
por este mágico mundo
al que nosotros regresamos cada
fin de semana buscando sus tesoros
más preciados...
Josecito
Como
empezar mi relato, como expresar
lo que siento, como ubico las
palabras , si tu eres dueña
del tiempo.
Eres
la brisa temprana, eres mi luz
permanente, eres el faro de
mi alma, pura, frágil
... transparente.
Voy navegando aquel río,
el que junto conocimos y la
nostalgia me atrapa, recordando
lo vivido.
¡
Como podré yo olvidarme,
de aquellos largos paseos !
De aquellas noches de pesca,
de boya, tanza y anzuelo.
Como
olvidar aquel día, el
de mi primera caña, mi
cañita mojarrera, la
que se ha llevado el agua.
Recuerdo aquellas palabras al
llegar la sudestada: “
Por más que el viento
castigue, no teman, que esto
no es nada”-
Voy
por la orilla del río,
escenario de aventuras, y te
busco en el silencio, entre
el verde y la espesura.
El sonido de la brisa, resuena
cual melodía, me dice
que todo es tuyo, solo tuyo
... Madre mía.
“
Al río hay que respetarlo”-
me susurrabas al oído,
y yo aprendí ese consejo,
consejo que nunca olvido.
Voy
navegando aquel río ,
de cauce no muy tranquilo, y
desemboco en el delta, de nuestro
suelo argentino.
En
la popa de mi barco, quiero
soñar un momento, imaginar
tu sonrisa amplia, sin sufrimiento.
El
Nilo tuvo su reina, así
lo cuenta la historia. Yo tengo
mi propia reina, es mi madre
...es la gloria.
Eres
el puerto seguro, donde yo amarro
mis sueños, y en el espejo
del agua, de tu imagen soy el
dueño.
Navego
en aguas profundas, y acepto
ese desafío pues yo sé
que estás conmigo, y
tu amor es solo mío.
Por
eso en este domingo, a la distancia
te digo: ¡Feliz día,
Madre mía! nuestro río
es mi testigo.
José
Bordón |