Nuevamente la cofradía execrable
del Río de la Plata se reunió
para ejecutar el objetivo habitual de arrasar
el estuario de sus especies vernáculas.
En esta oportunidad el atormentado espécimen
elegido fue el pejerrey pues en esta época
comienza la génesis de su estancia
invernal en el referido estamento acuático.
Enterado del oprobio
pergeñado por la grotesca turba acuífera,
me constituí de inmediato en el embarcadero
para abordar la Avrab II y dirigirme acuciosamente
al lugar de reunión con el propósito
de observar subrepticiamente a los cuatreros
hídricos y recabar los datos pertinentes
que me permitirían desarrollar este
testimonio. El palo 4 del derrotero a Martín
García marca el comienzo del canal
que se proyecta hacia el sudeste en forma
paralela al Canal Mitre conocido como “La
Depresión”. En este punto esperé
a que los referidos se congregaran para
dar comienzo a su faena. El día se
presentaba algo nublado y un viento moderado
procedente del norte batía las aguas
formando una molesta ola que atormentaba
a los navegantes.
Mientras esperaba a
los ingestos, encendí el VHF y sintonicé
el canal 69 que ellos utilizan para sincronizar
sus movimientos heréticos. Gracias
a su emisiones radiales pude constatar que
la caterva estaba constituida por los miembros
más desprestigiados de la actividad
pesqueril rioplatense. Encabezando la ruinosa
caravana estaba la“ Polaco”, capitaneada
por el dudoso Norberto y secundada por los
execrables Simón y el Profesor Víctor
De Víctor. Detrás emergía
la “Jimena” en cuya timonera se encontraba
Sergio el pachorro y los infortunios Alejandro
“El Diablo” y Mariano Yozzi. Posteriormente
se presentaba el reprochable Exequiel Suárez
y su “Buenavida” acompañado de unos
clientes del mismo. Cerraban las filas las
embarcaciones “Lala” y su capitán,
el recio Luis y detrás la siempre……siempre
última y tardía “Brava” piloteada
por Claudio el “marinero solitario”.
También me percaté
escudriñando con el VHF, que la horda
náutica recibe apoyo radial desde
tierra, siendo el Sr. Fernando “Ferchu”
de la Cruz el operador radiotelefónico
y activo nexo entre los indecentes y el
foro de Pescanet en un modesto on-line entre
los satanautas y los cibernautas.
Al llegar al lugar las
embarcaciones se diseminaban por la zona
buscando el punto más favorable para
comenzar la gareteada, modalidad que utilizan
los nefastos cebando la cancha para atrapar
al incauto pez.
La “Jimena” y la “Brava”
se ubicaron en las inmediaciones de la desembocadura
del Arroyo Diablo en la “Olla Morán”
y comenzaron la gareteada aprovechando el
reparo que ofrecen las islas. El resto de
la flotilla depredadora comenzó la
deriva a partir de los palos del Barca Grande
en dirección sur – sudeste , controlando
la velocidad de abatimiento con anclas de
capa y muertos arrojados al agua.
Mientras esto acontecía,
ubique mi esquife a sotavento en Punta Morán
y me dediqué a preparar un modesto
aperitivo aguardando los despachos radiales
del atroz cenáculo.
Los piques se sucedían
erráticos y terciaban en un exiguo
tamaño las capturas que rondaban
los 25 - 30 cm. aproximadamente.
Al promediar la mañana
y quien suscribe ya en el segundo brindis,
la cuadrilla acuífera comenzó
a reubicar las embarcaciones buscando otros
puntos de sondaje para hallar a los esquivos
peces que hasta el momento se ocultaban.
Algunos “analistas” desarrollaban sus tesis
in-situ revelando los motivos de la ausencia
“aterínida”. “Falta frío”
manifestaban algunos. “El agua esta demasiado
turbia” explicaban otros, mientras en la
Avrab II se descorchaba otra ocurrencia
más propicia para la ocasión.
Pude enterarme que el
capitán de la Polaco, el Sr. Norberto,
exhibió un artificio de pesca muy
curioso. Se trataba de una línea
de flote confeccionada con boyas de coloración
fucsia y que el pilotín de la misma
se asemejaba a una “vaquita de San Antonio”
por lo vivaz de su estructura cromática.
Este despliegue artístico fue inmediatamente
reprimido por sus compañeros que
exteriorizaban elocuentemente su rechazo
a todo lo relacionado con la estética
y el buen gusto, argumentando que tales
tendencias estéticas se debían
a desviaciones libidinosas propensas a corromper
al resto de los cañofilos, proponiéndose
los interfectos a erradicar tales exteriorizaciones
de su círculo prosélito.
Mientras esta discordancia
espectral se desataba, ocurría otra
divergencia geomorfológica entre
el timonel del “Buenavida” y un individuo
llamado Pablo que se sumó al grupo
en última instancia. La conversación
se desarrollaba a partir de la ignorancia
de este último ingresado al grupo,
por su ubicación geográfica
dentro de la zona. El Sr. Exequiel, conocedor
del lugar, le manifestaba al agregado que,
basándose en los datos registrados
en su GPS, se localizaba en la zona conocida
como el Supremo Entrerriano y que debía
tomar los recaudos necesarios a los efectos
de no toparse con la obra del bastimento
sumergido. Pero el Sr. Pablo le propino
un descortés “estás en pedo”
formulando de esta manera su incredulidad
por el trayecto recorrido a la deriva por
las embarcaciones. Este fenómeno
descripto ad-referendum, suele acontecer
cuando se navega en aguas abiertas y se
carece de puntos de referencia al no localizarse
tierra firme en las cercanías. También
la “Polaco” y posteriormente la “Lala” fueron
protagonistas de una imprevista varadura
al no percatarse de la proximidad de un
banco pues estos son muy habituales en la
zona. El GPS encendido y “traqueando” la
deriva en conjunto con la ecosonda con la
alarma de profundidad conectada son medidas
de seguridad esenciales para realizar este
tipo de pesca en aguas afuera del delta.
Volviendo al relato,
las capturas se sucedían esporádicas
pero los pescadores no se daban por vencidos
y continuaban con sus técnicas para
dar con el huidizo animal. Los de la “Jimena”
y la “Brava” optaron por continuar el garete,
no obstante los del “Buenavida” y la “Polaco”
decidieron anclarse en la zona del “Supremo”
intentando mejorar su performance con este
sistema poco utilizado en el río
. Mientras tanto Luis y su “Lala” abandonaron
a la tropa en las primeras horas de la tarde
para atender otros asuntos .
Un hecho ajeno a la
pesca ocurrió en horas de la tarde
cuando en cierto momento la emisión
radial del Sr. “Ferchu” fue interrumpida
aviesamente por música procedente
de un reproductor fonográfico con
el objeto de fastidiarlo. Gracias a la intervención
sagaz del Sr. Claudio se pudo anular la
molestia, al menos por el momento. Quiero
dejar aclarado que no tengo nada que ver
con el interferente a pesar que adhiero
profusamente a su intención de perturbar
a los malvivientes depredadores. Brindo
por su iniciativa.
El anunciado ocaso presagiaba
el término de la expedición.
Se evaluaron las capturas y los métodos
y elementos utilizados. La “Brava” y la
“Jimena” emprendieron el regreso juntas
desandando el camino de la “Boca falsa”
a través de los Pozos. El “Buenavida”
se había despedido anteriormente
tomando un rumbo incierto. Los de la “Polaco”
tomaron el camino de regreso por afuera
siendo este el atajo que les resultara más
corto. Y yo, como regalándome los
últimos estertores de un día
indulgente, permanecí hasta el prolapso
astral bebiendo el preludio de un crepúsculo
apacible mientras meditaba sobre los acontecimientos
aquí descriptos.
Hoy no tuvieron un día
positivo. Solamente gozaron el hecho de
estar juntos en el medio que más
les gusta. Unidos y en total libertad. Pronto
se reunirán nuevamente para depredar
y yo estaré aquí como cronista
de su conciencia.
Hasta la próxima,
Josecito.