Durante los últimos
diez años, la tararira fue sin dudas
el pez que más satisfacciones me brindó.
Fue la especie a la que más tiempo
le dediqué para pescarla, conocerla
e investigarla. Leí y observé
todo lo que pude, la pesqué en el Río
de la Plata, en el Salado, en lagunas y en
cavas.
En una de mis
primeras excursiones al río Salado,
recuerdo haber armado una línea con
un boyón, un plomito pasante, un líder
y un anzuelo encarnado con filet de dientudo
o carpa. La arrojé sobre el veril y...
a esperar el ataque.
Pasaron los
minutos y nada, yo seguía cebando mate
y comiendo bizcochitos...... luego se acercó
otro pescador y arrojó su boya al lado
de la mía, noté que no la dejaba
quieta, que la traía a tironcitos,
se formaba una gran burbuja delante de ella
y se escuchaba un chasquido muy llamativo
en el agua. No pasaron tres minutos y logró
capturar un terrible ejemplar que superaba
los tres kilos de peso.... Enloquecí,
me acerqué y me mostró una boya
de madera mal pintada pero en el frente presentaba
una marcada concavidad. Le pregunté
dónde la consiguió, me dijo:
“en algunas casas de pesca todavía
las venden....”
Observé
a muchos pescadores utilizando extraños
artefactos. Líneas no convencionales,
en todos los casos la idea era activar a las
Hoplias, atraerlas y si era posible capturarlas.
Estos añejos artefactos son las hoy
tan famosas boyas “Plop”.
Desde entonces,
los modelos de boyas “Plop” fueron
evolucionando hasta los que podemos adquirir
en la actualidad
Dos
modelos bien diferentes
En el mercado
existen dos tipos distintos de boyas “Plop”:
el modelo “media cáscara”
y el de cuerpo completo con frente cóncavo.
Si bien los dos
modelos persiguen el mismo fin, despertar
a las tarariras e incitarlas al ataque generando
perturbación en la superficie del agua
acompañado del “plop..plop..plop”,
la confección de las líneas
es bien diferente.
Para que la boya
“media cáscara” funcione
bien, debemos ubicarla entre dos perlas grandes
con dos nudos corredizos bien fuertes y pegados
a cada lado de las perlas como muestra la
figura.
Es fundamental
que esos elementos se muevan como un todo
en el agua. Si uno de los nudos corredizos
se separa no podremos lograr el chasquido
en la superficie y la boya pierde su atractivo.
La principal
ventaja de esta boya es su bajo peso. Su pequeño
volumen nos permite sentir la presencia de
las tarariras apenas toman los cebos. Como
desventaja, una vez que el pez tomó
la carnada y hundió la boya, la clavada
la hacemos contra la superficie cóncava
de la boya atenuando sobremanera nuestro esfuerzo
sobre el pez. Como resultado, los nudos corredizos
se abren, perdemos muchos piques y para evitarlo
debemos sobredimensionar el equipo de pesca.
La boyas de cuerpo
permiten muchas variantes, la principal, nos
da la posibilidad de separar los nudos corredizos
utilizando lastres adecuados.
Al traccionar
la boya, esta hace tope en el nudo posterior,
cuando la tararira toma el cebo, la boya funciona
como tramposa deslizándose por el nylon
hacia delante y cuando clavamos lo hacemos
directamente sobre el pez siendo esta la principal
virtud. Otra ventaja es que el mayor peso
permite lances más largos a igual lastre.
Su desventaja es el volumen, si bien a mayor
tamaño mayor empuje, éste es
siempre menor a la fuerza de la tararira,
lo que genera mayor resistencia que las boyas
media cáscara. Los amigos fabricantes
de las boyas BNV lanzaron al mercado boyas
de distintos volúmenes y concavidades
con el objetivo de sopesar estas desventajas.
Agregando
llamadores
Otro de los modelos
dentro de las boyas con cuerpo es el que lleva
en el interior un sonajero o “rastlin”.
Al confeccionar las líneas con estas
boyas perdemos la posibilidad de cambiar la
altura de la brazolada y separar los nudos
corredizos pero ganamos un sonido mas que
irritante para las tarariras. Recomiendo utilizar
estas boyas con un largo de brazolada no superior
a los 40 centímetros.
Para
hacer trabajar nuestra imaginación
e inventiva
Este modelo fabricado
por la firma BNV es sin dudas el que nos permite
realizar todo tipo de pruebas e innovaciones.
Quiero destacar en esta boya la pintura, si
le agregáramos dos anzuelos triples
perfectamente podría tratarse de un
señuelo Plop.
En la parte posterior
podemos ubicar un triple con fioccos y del
rotor inferior colgar una brazolada que podemos
regular (el sistema es similar al de las boyas
yo yo ) y viceversa o dos anzuelos simples
a distintas profundidades. Debemos mencionar
que muchas veces las tarariras atacan directamente
a las boyas, adosándoles un triple
nos da una chance mas para capturarlas.
En la segunda
parte de esta nota les mostraré como
armar un líder con hélice o
cuchara.
Hasta la
próxima, saludos afectuosos. Ferchu.
Agradecemos
a los amigos de Boyas
BNV por su permanente apoyo a Pescanautas