Entre
las tarariras afloran algunos juncales
Chequeando
los correos electrónicos en mi PC, encontré
uno muy especial. Era del propietario de la Estancia
La Sofía ubicada en la zona de 25 de Mayo.
Me comentaba que su campo posee una laguna de
350 hectáreas y que estaba muy interesado
en saber sobre las bondades de su espejo.
La confianza de José en Pescanautas y pescar
en un ámbito casi virgen motivaron nuestra
inmediata visita.
Aceptado el desafío, a mediados de febrero
partimos ansiosos hacia lo desconocido.
Gabriel “Gabianti” Tiralongo al volante,
Adrián “Tito” Fontana, Leonardo
Hancevich y quien escribe recorrimos los 260 kilómetros
de asfalto que nos depositaron en la tranquera
de la estancia.
Guiados por nuestro anfitrión desandamos
para acceder a la laguna los últimos 1500
metros de un camino de tierra, que soportó
perfectamente los 40 milímetros de lluvia
caída durante la noche anterior.
Mientras bajábamos los equipos del auto,
José nos contaba que nadie había
pescado ahí en los últimos 10 años,
sabía que alguno de los peones del campo
había capturado tarariras y desconocía
la suerte de los miles de alevinos de pejerrey
que fueron sembrados años atrás.
Adrián, eufórico, me decía
al oído: “Ferchu esto debe estar
minado de taruchas”. Yo suponía lo
mismo, pero prefería ser cauto y no desesperarme.
Colocados los waders, caminamos unos 200 metros
hasta un prometedor limpión. Gabriel optó
por pescar con una boya plop, por supuesto con
carnada natural, Adrián comenzó
pescando con mosca, y yo me incliné por
la pesca en la modalidad spinning. Leo con su
cámara tomaba imágenes para el programa
La Hora D.
Hasta que el agua no tomó la temperatura
adecuada costó lograr tarariras. Tampoco
se las veía cazando. Gaby cobró
la primera, luego Adrián dos más
de pequeño porte y yo logré con
esfuerzo engañar con mi Subwart un bello
ejemplar.
Decidimos
buscar nosotros a las tarariras en actividad.
Adrián cambió su equipo de mosca
por uno de baitcast. Encontramos una linda “calle”
con 60 cm. de profundidad y al lanzar los señuelos
comenzó la fiesta.
Tito
luchaba con una tarucha que atacó su Oreno
rojo y blanco mientras yo clavaba otra y Gaby
desde la orilla gritaba mostrando una espléndida
“Hoplias” de 2 kilogramos de peso.
Nos llamó la atención el tamaño
de las tarariras que se estaban dando, todas arriba
del kilo y medio de peso.
Con el sol en lo más alto decidimos darle
un respiro a las tarariras y almorzar.
Convencimos
a Gabriel que deje la carnada y utilice los “muñequitos”.
Le recomendamos un Culu-culu Nº 3, Tito volvió
a la modalidad flycast y yo utilicé varios
de los señuelos de mi colección.
Es difícil contar la cantidad de tarariras
capturadas por la tarde. En menos de una hora
el Culu-culu resultó letal para 14 tarariras.
Mosca al agua y ataque instantáneo. También
me di el gusto de capturar una tararira con cada
señuelo que probé.
Al avanzar la tarde el cansancio fue ganando nuestros
cuerpos. Con el objetivo cumplido, buscamos reparo
en la arboleda, mitigando nuestra sed con abundante
agua y gaseosas.
De
regreso Adrián nos confesaba: “Hacia
mas de 15 años que no pescaba tan bien
en una laguna, rememoré las viejas épocas
de la laguna de Adela donde me formé en
el spinning con las grandes tarariras que hoy
lamentablemente ya no están”.
Estudiando
la laguna
La
superficie varía de acuerdo al régimen
de lluvias entre 350 y 400 hectáreas. El
agua es clara, de napa y pluvial. La profundidad
promedio varía entre 1.20 y 1.50 metros.
Paredes
de juncos delimitan “calles” propicias
para la pesca, limpiones, juncos ralos y fondo
libre de vegetación.
No encontramos peces muertos en las orillas.
No percibimos actividad de carpas.
Todas las tarariras que extrajimos se encontraban
bien alimentadas y sin parásitos. Logramos
pescar ejemplares de todos los tamaños.
Equipos
utilizados
Spinning:
caña Shimano integrated de 1.98 m en un
solo tramo de acción 6 – 15 libras.
Reel Abu-García Cardinal 501 cargado con
nylon Steel line del 0.25. Los señuelos
más rendidores fueron los que se muestran
el la foto: Subwart de Storm, Flat de Alfer´s,
Oreno de Criterio, Coquet Nº 2 de Del y Spin
fish de Alfer´s.
Baitcast:
caña Daiwa Triforce, reel Abu-García
Tournament 3000 con monofilamento Steel line
de 0.32mm. El señuelo más rendidor
de la jornada, el Oreno de Alfer´s rojo
y blanco.
Flycast:
caña para línea #6 rápida
(Sage LE 690-2) con una línea flotante
de diseño weigth forward (Mastery GPX).
También son muy útiles las líneas
de diseño “Bass Bug Tapper”
ya que proporcionan cómodos lanzamientos
a corta distancia con muy poco peso de línea
afuera.
El leader, de 1.40m (60cm del 0.60 – 50cm
del 0.50 y como tippet, 30 cm. del 0.40). Como
remate, un shock de acero de 10 lb de 15 cm.
con un mosquetón con esmerillón
“zampo” pequeño para un rápido
cambio de mosca.
En cuanto a las moscas, funcionaron exitosamente
el Tucán de Foam y una Wooly bugger modificada
con cuerpo de staz verde perlado y wing case
de streamer hai.
Ni
las moscas ni los señuelos de superficie
dieron resultado alguno, los motivos...? Un interrogante,
pues estaban todas las condiciones dadas para
pescar con esta clase de engaños.
Imprescindible
-
Repelente
para insectos
-
Wadders (por las sanguijuelas)
-
Pinza de grafito o boga grip
-
Pinza de puntas largas para retirar los artificiales
-
Gorra
con tapa cuello o sombrero de ala ancha
Datos
para no olvidar
Estancia
La Sofía:
Para reservas e informes contactarse
vía e-mail
estancialasofia@yahoo.com.ar
Hasta
la próxima, saludos afectuosos. Ferchu
Quiero dedicarle esta nota a mi amigo Gabriel
Tiralongo (Gabianti) en agradecimiento
por todo el apoyo que día a día
brinda a Pescanautas. |