¿Y el
pronóstico qué dice? ¿Lluvias
para todo el fin de semana?
- Por ahí cambia, no nos anticipemos
tanto, a veces se equivocan.
- Creo que el domingo mejora pero va a soplar
de lo lindo.
- Las cartas de presión marcan que
está entrando un centro de alta, el
domingo va a estar bárbaro.
- Lo dejamos para el domingo.....
Todos estábamos
pendientes del clima, las ganas de salir a
pescar crecían durante el transcurso
de la semana. Así fue que el domingo
22 de agosto decenas de embarcaciones “pescanautas”
avanzaron sobre el estuario con la idea fija:
LOS MATUNGOS.
Recibí
la invitación de mi amigo Gustavo Arduino
“Tomi”, los que queremos a Gus
sabíamos que era una salida muy especial,
la vuelta de la Twister al agua después
de varios meses.
A las 6.30 llegamos
a La Guardería, Diego de la Torre “Nopus”
nos esperaba con la lancha lista para partir.
Navegamos por el Lujan, desierto, donde el
sonido del motor bien afinado se mezclaba
con los primeros cantos de los pájaros
llamando al alba.
Cafecito
en la EG3 de nuestro querido Alber, saludos
de rigor con los muchachos de las embarcaciones
Polaco, Stefy, Brava, Anafe y proa
a la Ex
Unen 10.
El río se encontraba levemente rizado
con vientos leves del sur, lo que auspiciaba
una jornada memorable.
Preparamos los
equipos: Gustavo y Diego utilizaron las tradicionales
líneas de tres boyas, yo con mi habitual
línea sutil para pescar al tacto con
reel rotativo pequeño cargado con multifilamento
del 0.14 mm.
Nos largamos al garete con un ancla de capa
grande y 15 metros de cabo para frenar bien
la embarcación, cebamos con latas de
caballa agujereadas y aceite de pescado.
Los piques tardaron en llegar, las primeras
capturas fueron pejerreyes pequeños.
Dudamos del lugar elegido, prendimos el VHF
en el canal 62 y por los comentarios de otros
pescadores nos dimos cuenta que la cosa venía
difícil.
Por fin Diego clavó el primer grandote,
linda lucha , copo, y arriba, al rato otro
y después otro más... Gustavo
también pudo clavar un ejemplar de
45 cm.
La calma nos
permitió preparar unos mates, disfrutar
la paz única que nos regala el Río
y observar la gran cantidad de lanchas diseminadas
por todo Playa Honda.
Sin haberlo organizado, era un MEGA relevamiento
de la zona centro y norte del Río de
la Plata.
A metros del
Supremo Entrerriano, Claudio y Víctor
no encontraban el pique esperado.
La Polaco
en la zona de las boyas Unen A y B disfrutaba
de lindas capturas. En el sector de la Ex
Unen 10 Simón, lentamente, completaba
la bodega del Zona Delta. Mientras
tanto en la Twister, Diego seguía
capturando los mejores pejerreyes.
En los “pocitos”
al NE de la Ex Unen 10, camino al Di Tomasso,
Las embarcaciones Mary, Carla, Panchito,
Solana II, Black Jack y Andrómeda
buscaban el cardumen con resultados diversos.
Los mas contentos eran Gabriel Verde “Lito”,
Martín Chaves “Piscui”
y Miguel, obteniendo una pesca cualitativa,
con portes que superaron los 800 gramos.
El VHF relataba
alegrías, lamentos por piques errados,
suposiciones, consejos , canciones y bromas.
Pero lo más importante es que nos mantenía
unidos compartiendo todo.
Fue ahí
cuando escuchamos que en la Flo,
Mariela capturaba un espléndido ejemplar
de 54 cm que Gabriel con maestría introdujo
en el copo.
En cercanías
del Ministro Di Tomasso, Exequiel a bordo
del Buenavida comentaba de su buena pesca.
Muchos pejes entre 40 y 50 cm.
El Stonefly
de “Tito” Fontana cosechaba 75
ejemplares, destacándose 20 entre 40
y 48 cm, encarnando con coluditas y mojarras,
en la “cola de la depresión”
En la zona norte
y centro de la depresión, Alejandro
Coniglio junto a sus hijos subían a
la Marina pejes de 55, 51 y 50 cm,
pocos pero bien gorditos.
Al mediodía
el viento desapareció, como la avidez
de las “flechas de plata” por tomar los cebos.
Diego probó con paternóster
a 1.20 m de profundidad y capturó un
hermoso ejemplar de 500 gramos.
El típico
ruido del corcho al liberar los efluvios etílicos
de un buen tinto convocó a los tripulantes
de la Twister a un almuerzo reparador.El
agua era un aceite, muy leves brisas activaban
cada tanto a los peces que a la hora de elegir
carnadas optaban por las de “Nopus”.
La tarde avanzaba,
Diego iba terminando su mejor jornada de pesca
de pejerrey, era la hora de regresar, por
ahí la última pesca de la temporada
de esta hermosa especie.
Con el sol cayendo
entre las nubes nos juntamos con La Mary,
la Brava y la Polaco en las inmediaciones
de las boyas Unen A y B. Los rostros mostraban
cansancio y felicidad.
Ese encuentro
de amigos en el medio del Río es algo
muy especial, sublime, que sólo se
puede valorar estando ahí, viviéndolo.
Como cierre una
navegación casi nocturna, en caravana,
todos juntos, palpitando la próxima
salida...
Quiero
agradecer a Gustavo la invitación.
Fue un gusto y un honor integrar la tripulación
de la Twister en su “re botadura”.
Le
dedico este relato a un amigo que vive un
momento difícil y al que esperamos
pronto tenerlo pescando codo a codo con la
polenta de siempre. Adrián, estamos
con vos.