Invitados
por los amigos del Complejo Cabañas
Río Quequén, viajamos a Necochea
junto a Eduardo, Gabriela y Debby a mediados
del mes del Julio. El objetivo era claro:
realizar una pesca de pejerreyes “corno”
y conocer para difundir las amplias posibilidades
que la ciudad ofrece a sus visitantes de disfrutar
del turismo no convencional y de aventura.

Tras cumplir
con unos compromisos en la ciudad de Mar del
Plata, tomamos la ruta provincial 88. Ansiosos,
comenzamos a desandar los últimos 150
km. que nos separaban de nuestro destino.
El cielo completamente cubierto no tuvo piedad
y descargó con furia la lluvia que
hacía tiempo se esperaba por la zona.
La densa bruma que el viento acercaba del
mar, la oscuridad de la noche y la pobre señalización
de la ruta, completaron un cuadro tenebroso.
Dos interminables horas necesitamos para cubrir
el periplo. Finalmente, divisamos el puente
Dardo Rocha que cruza el río Quequén
Grande, uniendo las ciudades de Quequén
con Necochea y luego de dejarlo atrás,
transitamos pocas cuadras hasta el complejo.
Mecha y Daniel nos brindaron un afectuoso
recibimiento y nos acompañaron a nuestra
confortable cabaña. El cansancio nos
vencía y el calor de hogar reinante
nos invitaba a descansar y prepararnos para
una jornada de pesca.

Pasión
por los cornos
El sábado
amaneció soleado pero muy ventoso.
Compartimos el desayuno con nuestros anfitriones,
mientras esperábamos la llegada del
guía “Coquito”.
El marcado vaivén de las copas de los
árboles nos anticipaba que la salida
embarcada no iba a ser posible. Coquito nos
propuso hacer una pesca desde el muelle. Cargamos
la camioneta, buscamos la carnada y recorrimos
los 1200 metros del espigón hasta llegar
al morro.
Nos llamó
la atención la gran cantidad de aficionados
lanzando sus aparejos parados en las piedras,
muy cerca del mar que rompía con bravura.
Sin dudas este pejerrey de colita amarilla
despierta en los lugareños una pasión
sin límites.
Con Eduardo pasamos
un buen rato observando a los avezados pescadores,
conocedores como pocos de las técnicas
para obtener los cornos. Empleaban cañas
de lanzar, reeles frontales con nylon del
0.30 mm con 10 metros de salida del 030 al
070. La elección del aparejo depende
principalmente del viento: con viento de espaldas
empleaban una línea tipo “paternóster”
con una boya zanahoria de importantes dimensiones
de colores flúo (amarillas o naranjas)
con tres brazoladas y terminando el aparejo
en un mosquetón con esmerillón
para intercambiar plomadas. El peso de la
misma debe ser el necesario para que la boya
flote semi-sumergida.
Con el viento
de frente la pesca se realiza a fondo; en
lugar de la boya zanahoria se emplea una boya
mediana, luego las tres brazoladas y el plomo
de no menos de 110 gramos. El motivo de poner
la boya es simplemente para levantar las brazoladas
y que las carnadas no sean presa fácil
de cangrejos y descarnadores. Dado los tamaños
y la boca pequeña de este pejerrey,
se recomienda utilizar anzuelos chicos como
los Owner Furanzu N° 3 o menor. Como carnada,
la principal es el camarón, luego el
magrú y el filete del mismo pejerrey.
Con la información
recogida caminamos por el muelle hasta el
sector conocido como “el chorro de agua
caliente”. Muchas especies se ven atraídas
por la temperatura del agua y en esta época
el pejerrey corno es una de ellas.
Armamos los equipos:
Eduardo optó por uno tradicional de
flote como los mencionados anteriormente y
yo me incliné por un equipo relativamente
liviano con el fin de hacer una pesca al vuelo,
que a la postre no fue exitosa. Tanto Edu
como los demás pescadores (algunos
niños con notable habilidad) capturaron
varios ejemplares chicos y medianos.
Belleza,
aventura y mucha adrenalina
Tras un almuerzo
reparador, decidimos conocer el río
Quequén Grande. Desde la cabaña
y por un camino lateral que permite divisarlo
casi permanentemente fuimos descubriendo sus
secretos, meandros y correderas. Este río
atraviesa gran parte del sudeste de la provincia
de Buenos Aires. Nace en el partido de Benito
Juárez en la confluencia de dos brazos,
que se originan en la Laguna del Quequén.
Desde su nacimiento recorre alrededor de 180
Km. y cruza los partidos de Benito Juárez,
Tandil, San Cayetano, Adolfo Gonzáles
Chaves, Lobería y Necochea.

Tiene una cuenca
de 9.914 Km. con dos afluentes y cerca de
27 subafluentes, siendo su caudal medio de
36 m³/s. Debido a que se encuentra sobre
el Macizo de Brasilia, uno de los más
antiguos del mundo, el río está
formado por rocas duras y resistentes, que
originan cascadas y magníficos saltos
de aguas en todo su recorrido, características
que favorecen la práctica del rafting.
Para los amantes de los kayakismo y canotaje,
debemos señalar que el río es
navegable desde su desembocadura en el mar
hasta las primeras cascadas aguas arriba del
puente sobre la Ruta Provincial 86.

Las copiosas
lluvias del día anterior anegaron el
camino de tierra por lo que con dificultad
cubrimos los 13 kilómetros que nos
separaban del puente de la piscicultura. Nuestro
destino final eran las grandes cascadas de
más de 2 metros de altura que se encuentran
11 Km. aguas arriba del puente, pero no pudimos
llegar. Al desandar los primeros metros el
terreno barroso se transformó en lodazal.
La camioneta decidía por si sola su
rumbo y ante la inminente posibilidad de encajarnos,
optamos por regresar. Recomendamos realizar
esta travesía con autos de doble tracción
o 4X4.
Fue una verdadera
pena ya que Coquito nos había aconsejado
llevar todos los equipos de pesca para distintas
modalidades. Al pie de la cascada es buena
la pesca de pejerreyes, bagres y truchas que
han sido sembradas durante años.

Emprendimos la
vuelta, pero nos tomamos todo el tiempo necesario
para contemplar un paisaje que por momentos
parecía sureño: cada giro del
río nos regalaba una postal; saltos
de agua cristalina, correderas soñadas
para cualquier mosquero, pozones remansos
y graciosas nutrias que paradas en las rocas
intentaban obtener su alimento. La caída
del sol nos encontró rodeados de naturaleza
pura, a orillas del caudaloso río,
saboreando unos mates y añorando en
una próxima visita llegar a las grandes
cascadas.
En
4X4 al Médano Blanco
Muchos son los
turistas que conocen Necochea: los balnearios
céntricos, la ciudad vieja, sus plazas
y un poco más... Pero hacia el sur,
63 Km. de playas atesoran paraísos
naturales que pueden descubrirse en una travesía
4X4.
La aventura consiste en recorrer 40 kilómetros
bordeando el mar, trepando médanos
y descubriendo dunas salvajes, parajes totalmente
solitarios y agrestes. El primer alto en el
camino es en Las Grutas, donde la costa se
caracteriza por sus pequeños acantilados
con abundantes cavidades naturales; pintorescas
cuevas que se transforman en lugares ideales
para tomar mate o refugiarse del sol en época
estival.

Siempre por la
orilla, el atractivo siguiente es Punta Negra.
En este lugar hay que subir al acantilado,
ya que la formación rocosa en forma
de península penetra en el mar. Unos
kilómetros más adelante se puede
descender nuevamente y circular por la arena,
hasta toparse con la zona de los barcos hundidos,
gigantes estructuras de hierro encalladas
desde principios del siglo XX (uno de ellos
de casi 70 metros de eslora) sobre las cuales
es posible caminar, siempre y cuando la bajamar
acompañe.
En cada viaje
los guías toman huellas diferentes
con el fin de no dañar el suelo ni
alterar el medio ambiente. Además,
la dinámica de la arena cambia el terreno
constantemente, tal es así que por
el mismo sendero que una tarde se puede transitar
sin problemas, al otro día es muy posible
quedar encajado. Y precisamente eso es lo
más atractivo.
La siguiente
estación es el médano El Pelado.
Hace muchos años un incendio arrasó
con la vegetación, y por eso se lo
bautizó de esta manera. Este médano
es un mirador perfecto para ver el atardecer,
ya que el sol en esta época del año
cae aún sobre el mar.
El recorrido continúa y las playas
son cada vez más anchas. Poca gente,
pájaros y extensiones de arena virgen,
casi sin vestigios humanos.
Es imposible
que el balneario Los Ángeles pase inadvertido,
aunque paradójicamente muy pocos lo
conozcan. Tiene sólo unas pocas casas
y el encanto de poder acampar en la playa
con el atractivo de sus olas, que atraen a
los amantes del surf. En este lugar también
está la Cueva del Tigre, una formación
rocosa con acceso directo desde el mar. Este
rincón es uno de los refugios favoritos
de los surfers, que buscan descubrir nuevos
“points” y despuntar los picos
más altos de las olas.

Casi sin advertirlo,
una cordillera de dunas se atraviesa en el
camino. Con la fuerza de la doble tracción,
las 4 x 4 avanzan; el andar es un desafío
a cada paso y lo único que se puede
ver es arena, arena y más arena.
La primera sorpresa
la regala el médano Anfiteatro, semicircular,
no tan alto, pero muy empinado. En la cumbre,
el guía detiene la camioneta, consulta
con los pasajeros y espera la respuesta. Pocos
segundos después, comienza el descenso:
algunos contienen la respiración, otros
sin querer cierran los ojos o descargan la
adrenalina en un grito.
Ahora sí, llegó el turno de
subir al Médano Blanco. Un mirador
natural por excelencia, una pista de sandboard
inigualable y una experiencia que los fanáticos
de la aventura 4 x 4 no pueden dejar pasar.
Un bosque de pinos espera a pocos metros,
como un oasis en medio del desierto, momento
de compartir un refresco, intercambiar opiniones
y prepararse para el regreso.
| Cabañas
Río Quequén

Este
hermoso complejo se encuentra
ubicado a orillas del río
Quequén Grande. Posee 30
cabañas para 2, 4, 6 y
7 personas. Están equipadas
con TV por cable, microondas,
vajilla, ropa de cama, parrilla,
calefacción y ventilación.
Las unidades cuentan con baño
privado. En el caso de las cabañas
para 6 y 7 personas hay dos baños
completos. En todos los casos
poseen servicio de mucama y desayuno.
Para
los amantes del camping posee
parcelas delimitadas con toma
de luz, parrilla y disco de arado.
De
cara al río: una extensa
playa de arena bañada por
el sol permite a los turistas
disfrutar de deportes náuticos
y pesca. Se alquilan Kayaks, despacho
de embarcaciones a altamar y una
excelente bajada de lanchas con
malacate eléctrico Para
los amantes de la pesca embarcada
el complejo ofrece servicio de
guía a cargo de Fernando
“Coquito” Spar.
Eventos:
si por algo se destaca este complejo
es por la organización
de eventos tanto sociales como
deportivos. Cuenta con restaurante,
salón de fiestas y proveeduría.
En las cabañas comienzan
y finalizan travesías 4X4,
excursiones de pesca en alta mar,
turismo rural y convencional.
Consultas
y reservas:
Tel: 02262 421562/428068 Cel:
02262 15612222
www.cabaniasrioquequen.com
info@cabaniasrioquequen.com |
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