Exitosa
pesca de pejerrey en la zona del Rincón
del Carpincho en la Laguna de Gómez
Cuando el día
jueves 24 de abril se suspendió el
Encuentro Apertura del Pejerrey 2008 de Pescanautas
en aguas del Río de la Plata por los
“tormentosos” pronósticos
meteorológicos, sentí que iba
a ser un fin de semana aburrido... Pero el
destino siempre te depara sorpresas, y en
esta ocasión fue realmente inolvidable.
El vienes 25
alrededor de las 18 horas sonó mi celular.
La pregunta fue: "¿vamos al
campo o a pescar?" La respuesta,
obvia y automática: "¡A
pescar!". El problema era…
¿dónde?
Se me ocurrió
visitar un espejo que siempre me regaló
buenos resultados: la Laguna de Gómez.
Un rápido llamado a Hugo Meoni bastó
para reservar un bote de 4 metros de eslora
con un motor Mercury de 4 HP con sólo
una semana de uso. Partimos desde Boedo a
las 5:15 de la madrugada. Al ingresar al acceso
Oeste, la lluvia se hizo presente, lo que
no nos amedrentó ya que precavidos,
llevábamos como de costumbre nuestros
equipos de lluvia. Tras recorrer los 290 Km.
que nos separan de la laguna, a las 8:30 accedimos
al pesquero.

Cabe señalar
que el viaje fue placentero; la ruta Nacional
Nº 7 se encuentra en muy buen estado.
Sólo nos detuvimos en El Grillo (el
puesto de venta de carnada para comprar a
$10 la porción de mojarras, un poco
escasas, pero muy buenas) ubicado en la misma
ruta a escasos kilómetros de Junín.
La lluvia ya
había pasado al recuerdo, pero el cielo
aún se encontraba de color gris plomizo.
Sin perder tiempo cargamos los equipos en
el bote (cañas Spinit Tiny Pro y Colony
Tandil de 4 metros con reeles Abu García
Cardinal 502 cargados con multifilamento Sufix
y Climax del 0.13 y 0.16 respectivamente)
y a las 9 de la mañana en punto comenzamos
a navegar buscando el lugar apropiado para
realizar la faena.
Recorrimos alrededor
de 2.500 metros y comenzamos el garete con
viento del cuadrante SE con marcada intensidad.
Mi hermano utilizó líneas de
3 boyas chupetonas color fucsia y negro de
madera balsa y puntero pescador color rojo
y blanco con brazoladas de 35 cm. En cambio
yo opté por un aparejo de 3 boyas criterio
color blancas tipo lápiz y bajadas
de 35 cm sin puntero.

Héctor
arrancó la jornada inspiradísimo,
casi sin perder piques capturaba pejerreyes
de 30 a 35 cm mientras yo lo observaba absorto
y sin noticias sobre las flechas. Los años
de pesca de pejerrey me enseñaron que
cuando hay tan marcada diferencia de respuestas
es porque algo se está haciendo mal.
Entonces, comencé
a “trabajar”: a escudriñar
en mi caja de pesca eligiendo diferentes líneas
hasta dar con la adecuada; primero coloqué
un aparejo de tres boyas yo-yo color verde
limón con puntero pescador, sin éxito.
Luego volví a cambiar colocando una
línea con boyas palito color negro
y verde con puntero pescador color negro y
fucsia. A esta altura ya era el mediodía
y sólo había capturado 3 ejemplares,
contra unos 25 de mi compañero. Por
suerte mi “esfuerzo” se vio recompensado
rápidamente, logrando varios dobletes
de juveniles de 25 cm.
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El viento había
mermado, lo que me llevó a pensar que
la pesca se pondría muy complicada.
Todos aquellos que alguna vez pescaron en
el “Rincón del Carpincho”
saben que sin viento, la pesca es nula. Pero
como dije al principio, el destino me deparó
otras sorpresas. Lejos de mermar el pique,
este se incrementó, de tal forma que
pudimos izar pejerreyes de entre 43 a 45 cm.,
cosa impensada para esta laguna donde en general
los tamaños no superan los 35 cm.
Siendo las 14
horas y luego de un refrigerio, habíamos
contabilizado unas 40 capturas con otras 13
que fueron devueltas por no dar la medida
de 30 cm que nosotros habíamos pactado
de antemano.
Cuando el viento desapareció de la
escena, aparecieron los dientudos. Obviamente
levanté un par y preparé filetes
para tentar a las flechas; las mojarras se
nos habían acabado.
Los filetes de
dientudos bien rebajados flameando como banderitas
en el agua, llamaron la atención de
los voraces juveniles del espejo. Los pequeñines,
que no superaban los 20 cm., atacaron sin
miramientos la carnada regalándonos
un festival de piques, redondeando una jornada
muy entretenida.
El pejerrey de
Gómez se caracteriza por su voracidad…
pero a no creer que por eso sean fáciles
de clavar. Son de boca muy chica y dura, así
que como recomendación les aconsejo
utilizar anzuelos nuevos, bien afilados y
no superiores al Nº 2 de la serie Mustad
1687.
Cuando el reloj
marcó las 16 horas, satisfechos por
la pesca y por el día compartido con
mi hermano, decidimos poner rumbo a la “chanchería”
de Hugo y así marcar el punto final
de nuestra excursión. Al
desembarcar pudimos constatar, con asombro,
la calidad de nuestra cosecha. La diferencia
con el resto de los pescadores la hicimos
en el garete. Quienes optaron por pescar anclados
capturaron más piezas pero de menor
medida.
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Datos
útiles de
la Laguna de Gómez
en Junín
Laguna
de Gómez
es una buena opción
no muy lejana de
capital federal,
sólo 290
km. Ubicada en el
partido de Junín,
tiene una superficie
de 5000 hectáreas,
con una profundidad
media de 1,30 metros
y una máxima
de entre 2.5 y 3
metros variando
según el
régimen pluvial.
Esta laguna permite
salir embarcado
con embarcación
propia desde el
puente Lincoln como
así también
pescar desde la
costa, donde los
fines de semana
se dan sita muchos
pescadores de la
zona.
Se accede desde
la ciudad autónoma
de Buenos Aires
por el acceso Oeste,
al llegar a lujan
se toma por ruta
nacional Nº
7 hasta el cruce
con la ruta 188
y al llegar al Km.
179 se dobla a la
derecha por un camino
de tierra en buen
estado. Al final
del mismo se encuentra
“La chanchería”
de Hugo Meoni. El
costo de ingreso
es de $10 por auto.
El alquiler de botes
con motor es de
$ 200 con tanque
de nafta incluido. |
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Espero
les sirva nuestra experiencia y hasta la próxima
salida.
Jorge De Carlos