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Mar del Plata: 100% pesca con artificiales -- Gustavo Arduino


Planificar vacaciones o tiempos de relax va siempre relacionado con algunos antojos o manías. Escaparse del asfalto para disfrutar otras cosas hace que cerremos los ojos e imaginemos por un instante la atracción de cada lugar elegido.
Trasladando el tema a los que amamos la pesca deportiva, las vacaciones en Mar del Plata sin tener en cuenta la experiencia que nos brinda Aquafish no serían las mismas. Les recomiendo darse éste gustito. La calidad de la pesca embarcada es irresistible y más por las especies que habitan en verano: las más combativas y las de mayor deleite deportivo como son los veloces limones, anchoas de banco y bonitos, entre otros.

El 7 de diciembre la Agencia Aquafish dio por iniciada la temporada del Pez Limón en Mar del Plata. El dato no fue menor ya que en tan sólo 40 minutos, lograron capturar las primeras Seriolas Lalandei y nada menos que con la técnica del deep jigging. Y para los amantes de la pesca de ésta especie era una gran noticia.

Servicios en Mar del Plata

Aquafish tiene una flota de dos barcos, el Malleo III y El Walhalla. Ambos son Skipper Express de 11.5 m. de eslora 3.5 m. de manga, impulsados por motores turbo diesel de 250 hp. Totalmente equipados para la pesca embarcada: gps, radar, potter, piloto automático, ecosonda digital color de alta definición, 2 radios de vhf, telefonía celular y satelital y balsa salvavidas, etc., entre otros.

En cuanto a los servicios, Aquafish dota a todos los pescadores con los equipos necesarios para cada modalidad. Todos de primeras marcas y en óptimas condiciones de funcionamiento. La carnada también es provista por al empresa. También incluye desayuno, almuerzo y refrigerios para toda la jornada de pesca de pesca.

Para los amantes de la pesca de los grandes merlines, dolphin, los veloces tarpon, waho, etc. la división Aquafish Internacional todos los años realiza tours de pesca al caribe venezolano como es el caso de La Guaira y Los Roques, este año agregara Costa Rica y Panamá como otros destinos de pesca. Puede consultar más información (aquí) sobre los paquetes y fechas previstos para este 2008.

Aquafish, consultas y reservas:
0223 492 3007 | 0223 154 001335 | Id 175*992
www.aquafish.com.ar – aquareef@infovia.com.ar

Personalmente y mucho antes de que Aquafish instalase ésta nueva modalidad (deep jigging) que nos potenció notablemente la sensación al capturarlos, la pesca de los limones es la más emocionante y “competitiva” que tenemos en nuestro litoral marítimo.
No sólo por la dimensión de los nuevos equipos (muchísimo más livianos) sino porque también permite al pescador deportivo estar más relacionado o conectado con el pez, cosa que no pasa cuando los capturo en la modalidad de trolling.

Año tras año y con la gran experiencia de pesca con artificiales en aguas saladas, tanto nacionales como internacionales, Mariano De la Rúa (Rapala Pro Staff y Capitán de la IGFA) no deja de innovar y seguir estudiando a éstos fantásticos limones, como así también la forma que él fue evolucionando y mejorando las técnicas de pesca en el mar, ya sea de altura como costera.

Con el correr de los días de diciembre los limones parece que le pidieron prestada a Harry Potter su capa de invisibilidad que le dejó su padre y las precisas ecosondas atenuaron notablemente la presencia de éstos magníficos nadadores que llegan a nuestras aguas gracias a la corriente cálida del Brasil en grandes cardúmenes y cuanto más grande es el universo y más decidido a comer está, se convierten en verdaderas máquinas de “picar carne”. Entre todos envuelven a sus presas llevándolas hacia la superficie, como si fueran una red. Este es un momento culmine para los pescadores que pueden ver a simple vista la voracidad con que se alimentan y el derrame de aceite que generan las presas de su cacería. Es también el instante para pescarlos con artificiales de superficie con el "mega" popper que trajo el año pasado la marca Marine Sports; u otro como podría ser el magnífico Skitter Pop grande de Rapala.

En resumidas cuentas, actuando con jigs, capturar uno se había convertido en una cuestión pura y exclusivamente de suerte. Pero un “as” quedaba debajo de la manga de Aquafish.
Al estar los cardúmenes disgregados, recurrió a la modalidad del trolling, pero no la tradicional que se venía efectuando con los profundizadotes a una velocidad de entre 4 y 5 nudos, s
ino que éstos mismos equipos de trolling adquirieron una nueva configuración: directamente unido al backing de dacron del reel, un el líder de 1.2 metros de longitud de fluorocarbono y rematados con unos espléndidos señuelos recientemente ingresados a nuestro país, los X-Rap de Rapala, de unos 20 cm de largo y modelos que profundizan dentro del rango de los 20 a 30 pies.

Esta nueva configuración se convirtió hasta el momento en el furor de la pesca de los limones, ya que actuando a gran velocidad entre los 8 y 11 nudos, Mariano empezó a tener exitosas respuestas. Poniendo en evidencia que éstos peces no dejan de sorprendernos temporada tras temporada, ya que empezaron a devorarse estos artificiales cazando a gran velocidad. Cambios de marchas y direcciones repentinos a unos 10 nudos fue la vuelta de rosca para poder cobrarlos.

Así fue qué el pasado 15 de enero con viento leve del cuadrante noreste, alta sensación térmica y una “alentadora” tendencia barométrica en baja que presagiaba una tormenta para el final de la jornada, a bordo del Walhalla, por la mañana pude ser testigo de ésta efectiva “herramienta” para pescar los hermosos limones.

Sobre la popa se dispusieron tres cañas. La de estribor actuaría en el agua a unos 100 metros de distancia y la de babor a unos 70 metros. Permitiendo sumergir los X-Rap entre los 6-7 y 5 metros de profundidad respectivamente.
La restante, en el medio de las dos, actuaría a unos 20-30 metros bien por sobre la estela del barco ya que la turbulencia que genera la hélice en el agua, muchas veces atrae a las seriolas.

A minutos de tocar la cancha y localizar las primeras marcas con la ecosonda en el Banco de Pescadores, el trolling a velocidad extrema nos regaló los primeros limones del día.
En mi cabeza resonaba: “Tomi pellizcate, que debés estar soñando, y al mismo tiempo pensaba: hoy termino con una sobredosis cítrica, que lindo...”

Los dos canadienses que estaban a bordo no lo podían creer, no entendían nada… Encima uno de ellos, experimentado pescador y guía profesional, fue el privilegiado por sacar el primero. La velocidad y fuerza con qué se deglutían los Rapala era impresionante. Típico de limones de gran porte, una vez izados en la precisa balanza digital Berkley que Mariano tiene a bordo acusaron 6 y 7 kilos. ¡Pura dinamita y misiles en el extremo de la caña!

Todas las capturas se dieron en la líneas más largas, los piques sucedían casi al “ras” del fondo. Una vez que se “prendían” había que empuñar fuertemente la caña ya que las estampidas iniciales eran velocísimas; y ni les digo cuando lográbamos acercarlos. Con mucha fuerza en cuestión de segundos ganaba nuevamente profundidad. Un instante glorioso del placer que nos regala su pesca.

Luego de estás rápidas capturas los limones desaparecieron como fantasmas. Nos llevó casi dos horas recorrer minuciosamente todo el Banco de Pescadores para poder encontrarlos. Salvo un par de casos aislados donde pudimos constatar su presencia con el instrumental del Walhalla, ellos nos ignoraron por completo, creo que las ganas de alimentarse se les habían terminado…

Equipos utilizados

Trolling: cañas Pen Slammer de 20-40 lbs. Reeles Pen GTI 340 y 345 Cargados con dacron sufix de 50 lbs. Señuelos X-rap de Rapala de 20 y 30 pies de profundización.

Pirking: La caña ideal para arrancar son las Neocarbon de Marine Sports de 20-60 lbs. Pero si queremos aumentar el desafío y trabajar al límite, ya que para ésta técnica con grandes jigs no necesitamos exigir tanto la caña podemos utilizar la versión más liviana que es la de 20-40 libras como fue mi caso. En cuanto al reel para el pirking utilizamos el Pen 850 SSM – Spinsifher Metal. Cargado con multifilamento Sufix o Climax de 30-40 libras. Los jigs que utilizamos fueron Butterfly de Shimano de 200 gramos y Benthos de Willamson de 400 gramos. No excluir los jigs de Storm blandos de entre 250 y 400 gramos que dan muy buenos resultados para los meros, los salmones y las chernias. En Brasil, éstos últimos, son exitosísimos para pescar Garopas (de similares características con el mero y la chernia)

Jigging: el trabajo de jiguear todo un día es bastante cansador a los brazo, lo que recomendamos es utilizar un equipo mas liviano. Caña Neocarbon de 20-40 libras y le colocamos un reel mucho más liviano como es el caso del Marine Sports Aluma 5000. En cuanto a la carga multifilamento Sufix o Climax de 30 libras.
La diferencia principal entre los dos reeles citados es básicamente su peso. Después sus características son muy similares. Jigs: entre 120 y 200 gramos como los: Shimano Butterfly color dorado y verde. Fast Strike de Marine Sports combinados en colores negros con plateados, celestes, anaranjados o verdes y los Benthos de Willamson.

Rápidamente y para matar el tiempo de espera que los limones nos estaban dando se decidió realizar una pesca de altura cercana porque sino el tiempo para insistir con los ellois no nos alcanzaría. Mariano "sí o sí" quería que tratemos de pescarlos antes que se desate la tormenta. En sus largos años de experiencia, nos contaba: “cada vez que se avecina una, no me pregunten por qué, los limones se ponen muy voraces y dispuestos a comer todo lo que se les interpone por el camino”

En muy poco tiempo de navegación desde el punto donde estábamos, y con dirección sur, el Walhalla tuvo que hacer la primera y única parada. Mariano asombrado y con sus ojos fijos en la ecosonda, veía una afloración rocosa en el fondo del mar que no tenía marcada en su GPS. Le dijo al marinero: “Lucho, ¿ya tenés todo listo?" “...entonces prepará a todos que vamos hacer una prueba"

La hora del pirking en la
pesca de altura

Para esta salida me fije como meta pescar toda la jornada con artificiales aún sabiendo que las siete cañas restantes a bordo del barco lo harían con carnada natural. Este es un dato para resaltar ya que por naturaleza cualquier ser vivo va a preferir mucho antes un alimento natural que uno artificial, por consiguiente el desafío era mayor. Pero estaba dispuesto a cumplirlo sabiendo que en cada bajada la atención de los peces iban a estar focalizados mucho más en los anzuelos con carnada que en mi "assist hook". Esto no quiere decir que la modalidad del deep jigging sea mucho menos efectiva que con carnada ya que está muy probado que en salidas pura y exclusivamente de jigging, siempre se obtuvieron excelentes resultados, tanto en calidad como cantidad; y muchas otras hasta se ha superado a la pesca con cebos naturales. Si le mostramos a un cardumen que habita la piedra todos el mismo engaño, ya sea por irritación o por imitación de un pez herido, por naturaleza van a ser atacados en un instante por el solo hecho de alimentarse. pero ya me pasó en otras salidas compartidas de tener muchísimas menos respuestas.

En la zona elegida y con el equipo en la mano el desafío estaba planteado sólo rememoraba en mi cabeza poder lograrlo.

Si bien el deep jigging es a nivel mundial una práctica de pesca deportiva reciente, las primeras técnicas del pirking fue utilizada por pescadores artesanales o comerciales hace unos cuantos centenares de años con líneas de mano. En la era moderna cuando realizamos pirking no es más ni menos que hacer mover, saltar o rebotar el jigs contra las piedras del fondo con solo accionar por medio de nuestros brazos la caña. En este caso el reel se utiliza exclusivamente para sacar el señuelo fuera del agua para luego realizar otra bajada.

Resumiendo, las variantes para realizar el pirking son: a través de pequeños levantes o tirones de la caña de forma muy lenta, lenta, rápida o muy rápida. Esta técnica es sumamente efectiva e irresistible con las especies que comen pegadas al lecho como es el caso de los meros, los salmones y las chernias.

Si en la misma zona o columna de agua tenemos la presencia de peces que se alimenten o muevan más arriba, una buena técnica es que una vez que arrojamos el jigs y toca la piedra en el fondo, mediante un tirón largo y rápido de la caña y con sólo un par de vueltas a la manija del reel logramos despegarlo un par de metros del fondo de manera rápida y con un atractivo movimiento. Luego lo dejamos caer hasta tocar la piedra nuevamente. Ahí realizamos unos cuantos rebotes o golpes y nuevamente repetimos la secuencia, esta modalidad fue muy efectiva cuanto tuvimos la presencia de un buen cardumen de besugos.

Los primeros tres o cuatro garetes fueron sumamente exitosos para todo el grupo, menos para mi. Esta nueva “piedrita” de nuestro Capitán empezó a regalar excelentes ejemplares de besugos, meros y salmones. Por dentro trataba de controlar mi ansiedad para no rendirme frente a mi propio desafío. Mi estilo de pirking lento no me estaba dando resultados, hasta que empecé a hacer rebotar mucho más rápido el jigs, como si fuese un “martillo roto-percutor”, contra las piedras. Así fue que logré mis primeras dos capturas: un besugo y un mero, los dos muy lindos. Estaba actuando con un jigs de 200 gramos Shimano Buttrfly negro y blanco.

Luego hubo dos pasadas consecutivas donde se lograron capturar con carnada 5 hermosos salmones, Mariano rápidamente sacó de su caja de jigs un “torpedo” Willamson Benthos de 400 gramos, color verde fluo y blanco, y me dice: “cambialo por éste a ver si logras prender un salmón”. Sin perder tiempo tomé el consejo y en la primera bajada, se me prendió un mero impresionante que hizo “molestar” a mi caña de 20-40 libras Neocarbon de Marine Sports.

Hasta el momento las pocas capturas que ha había podido realizar jigueando eran los suficientemente convincentes como para decir “desafío superado”. Pero de repente no hago más que realizar el primer rebote lento del jig contra las piedras, siento que la caña se me va de las maños.

Fírmemente con una mano realizo la primera clavada y la vara de 20-40 libras se dobla al máximo, con la sensación de que en el fondo había “movido” nada. Rápido, tomo la caña con las dos manos para ejercer más fuerza. Pero a pesar de esto seguí sin poder despegar la línea del fondo. Sólo se sucedían fuertes tirones y mi reel que cedía línea, así estuve como 5 minutos hasta que pude separar a la pesada presa del fondo. Mariano se reía y "me decía: “Tomi que grande es esa piedra…” Yo no contestaba ya que no quería perder la calma. A medida que transcurría el tiempo empecé a poder recuperar línea, cada cuatro o cinco vueltas de carrete del reel, el pez me sacaba 6. Pensaba: “levantarlo desde los 40 metros de profundidad va ser imposible”. Lo cierto que durante 20 minutos me tuvo así hasta que pude observar la sombra a través del agua, no podía creer el tamaño del salmón que había pescado haciendo pirking y con un equipo liviano. La alegría que me brotó una vez que pudimos meterlo dentro del barco fue impresionante. Casi ni me quedaban fuerzas para levantarlo y poder hacer las fotos… Y claro, la balanza delató 12 kilos clavados…

Tormenta de Limones

Luego de la fructífera y rápida pesca de altura, como estaba previsto, fuimos nuevamente por los limones como estaba previsto. El día se había puesto más que pesado y la aguja del barómetro del Walhalla orillaba los 900 y algo más hectopascales. La tormenta se desataría para el fin de la jornada, algo que con solo mirar al sur era evidente que se estaba gestando.

Lo cierto fue que a las 17 horas ya estábamos nuevamente en el centro del Banco de Pescadores

Unos minutos nos llevo arrojar y acomodar a la distancia exacta los X-Rap en el mar. Al ratito que Mariano localizó la primera marca el reel de equipo que tenia el señuelo a unos 50 metros de distancia comenzó a liberar línea a una velocidad inusitada. Sin perder tiempo empuño bien la caña. La línea salía velozmente y sin pausa. El pez se tomó un respiro y logré ganarle unos metros hasta que de pronto comienza a nadar hacia el barco y mis brazos, debido a la gran velocidad con que recogía para no perder la tensión de la línea y correr el riesgo de perderlo, ya no me daban más. Sabía que el limón era uno de los buenos. Una vez que lo tuve en superficie y a unos 7 metros aproximadamente de distancia, Mariano me pide que se lo aguante en el agua, porque cuando traemos prendido uno casi siempre hay alguno más que lo persigue. Fue así que empezó rápidamente a lanzar con un equipo de jigging copiando las direcciones con que la bestia me paseaba de banda a banda. Enseguida uno se “devoró” un Butterfly celeste y blanco. En escaso tiempo logramos el primer gran doblete de la jornada de 8 y 7 kilos respectivamente.

En un abrir y cerrar de ojos, hicimos las fotos y muy rápido nos colocamos nuevamente en la cancha. Otra vez alertados por una nueva marca, que la cañana que actuaba sobre la estela acusa un fuerte cabeceo y el reel empieza a proporcionar más y más línea. Otra vez nos encontramos en batalla. Esta situación se nos dio exitosamente muchas veces seguidas. Era cuestión de tirar, acomodarnos y levantar uno. En un instante, a través del Nextel, Mariano dio aviso a Nico y Roberto, encargados de guiar al Malleo III ese día, para que a toda marcha se vengan con nosotros. No había tiempo por perder, los limones estaban más que decididos a comer. Por otro lado recibimos una llamada telefónica de tierra con pronóstico actualizado nos alertaba de fuertes vientos que llegarían en Mar del Plata cerca de las 7 de la tarde. Y si mirabas hacia el Sur y el gris plomizo metía más que miedo.

Con el tiempo casi contado y ya en compañía del Malleo III surcábamos las aguas con los señuelos y casi a la par izábamos limones. ¡De no creer! La experiencia que nos había contado Mariano, con detalles más, detalles menos, era casi igual. Así fue, casi en dos horas logramos capturar entre el Walhalla y el Malleo III, 14 lindos limones. La rapidez y contundencia de la pesca alcanzó como para emprender sin riesgos el regreso a puerto.

Mar del Plata y su oferta de pesca recreativa no deja de sorprenderme año tras año.
Haber podido realizar éstas dos modalidades de pesca, o dicho de otro modo, pesca de altura y limones en una misma jornada no es cosa de todos los días ya que éstos ciclotímicos peces son capaces de sólo comer o estar voraces una vez al día.

Por otro lado para todos los que amamos la pesca de los limones que Mariano haya dado con estos magníficos Rapala fue casi tocar el cielo con las manos por como venía la temporada. Es sumamente llamativo cómo trabajan en altas velocidades como así también el balanceo que tienen.
Hoy la adrenalina de la velocidad extrema troleando. Mañana los “fierritos”. Y pasado, bien remolones, los profundizadotes… Por esto me atrae tanto pescarlos.

Para terminar, ya pesar de las pocas capturas realizando pirking de altura, la modalidad es incuestionable en cuanto a sensaciones de pesca respecto de la tradicional de altura con carnada. La pelea que ejercen y la diferencia vital con que llegan a la superficie es increíble cuando uno está acostumbrado a ver como levantan con los “malacates” los peces en dos segundos desde 40 metros de profundidad y que lleguen “acostados como una bolsa de papas”. Personalmente prefiero a ciegas resignar cantidad por calidad de pesca. Hay que invertir tiempo y ganas, lo que sí les aseguro no se van a arrepentir. Definitivamente, ésta experiencia me hizo decidir no tocar más una carnada natural en el mar cuando pesque, embarcado.

 

De cábala les dejo “Agrios” saludos y hasta la próxima “limonada”, Tomi.

 
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