Excelente calidad y cantidad de tarariras
en la Isla Oyarbide
Después
de una excelente temporada de invierno, donde
los pejerreyes abundaron en cantidad y calidad
desde muy temprano en cualquier parte de nuestro
estuario, el Delta no deja de sorprendernos.
La pesca disminuyó significativamente
durante unos quince días luego de la
histórica nevada. Al llegar los primeros
calores el grupo de pescanautas.com.ar salió
a realizar distintos relevamientos. Y todos
ellos con mucho éxito. En una primera
instancia fuimos por las bogas y nos llamó
poderosamente la atención la gran cantidad
que pescábamos (ver nota titulada "Boga
de los arroyos").
Con el correr
del tiempo, nos sorprendimos con la excelente
pesca de dorados. Nuestro Delta nos está
regalando calidad y cantidad, al mejor estilo
de nuestro Litoral Argentino dejándonos
hipnotizados. No sabemos si es por el frenesí
que nos generó el gran tigre de los
ríos pero poco se sabía o hablaba
de las tarariras. Lo único cierto es
que las hoplias en nuestras lagunas bonaerenses,
vaya a saber por qué, no se están
pescando.
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Consejos
y equipos
Para
el dorado:
lo que más
eficacia nos
dio es hacer
correr la
línea,
como así
también
también
garetear bancos
y veriles.
La
diferencia
que la línea
no corra es
mucha y es
una de las
claves para
lograr éxito.
Si pescan
con multi
es conveniente
hacer una
salida o bajo
naylon de
monofilamento
entre 1.20
a 2.00 metros
donde corra
la plomada
pasante, luego
colocar el
conjunto leades-anzuelo,
y la unión
a la carga
del reel hacerlo
con un nudo
Albrigth mejorado.
Para
la tararira:
buscar entradas
de agua dentro
de los arroyos
y pescarla
bien cerca
de los bordes
del cause,
esta es una
temporada
sorprendente
con tamaños
realmente
grandes para
esta especie,
con el rió
bajo al salir
de los juncos
y camalotes
de las orillas,
se mete en
el canal tomando
todo tipo
de engaños
y en cuanto
a pescarlas
con spinning
el éxito
está
sumamente
realcionado
al tiempo
que le dediquemos.
Sólo
bastará
con “leer”
detalladamente
el agua o
el ámbito
en el cual
nos econtremos
y empezar
a probar.
Equipos:
tanto el dorado
como la tararira
tienen la
boca muy dura
por lo tanto
si la caña
no es de acción
rígida
y rápida
nos va a costar
muchísimo
atravesar
sus maxilares.
Para ello
utulizamos
cañas:
Daiwa Triforce,
Shimano Clarus,
Conolon Classic
1901 y Surfhis
Solitary Night
equipadas
con Reeles:
Abu Carcia
5501C3 y Roket,
Marine Sports
Brisa 3000
y Abu García
Cardinal 101.
Cargados con
multifilamento
y monofilamento,
Climax y Sufix
respectivamente.
Los anzuelos
que elgimos
para ambas
especies fueron
los Owner
SSW 5/0 Cutting
Point.
En
cuanto a la
planificación
de una salida
con nuestros
chicos, les
recomiendo
leer un relevamiento
realizado
por Pescanautas
titulado “Cuando
la pesca es
un juego”. |
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En esta oportunidad,
el viernes 14 de diciembre, con una doble
bajante el destino que elegimos fue la Isla
Oyarbide, la idea era seguir cobrando dorados
e iniciar nuestra primera pesca de tarariras,
probando todas las modalidades posibles, con
un sabor especial ya que queríamos
y sentíamos el compromiso de hacer
docencia. Por mi lado me acompañaría
mi hijo Leito (11) y por el de Tomi, Bautista
(6)
Aprovechando
la gran bajante que estuvo presente casi toda
la semana pensábamos que la buena pesca
la encontraríamos en arroyos embancados
o pequeñas canaletas.
El único
inconveniente era poder entrar y navegar nuestro
estuario en estas condiciones, pero nuestro
GPS Garmin 276c, cargado con las cartas de
nuestro amigo Marcelo López “Hussein”
nos facilitó muchisimo la tarea y fue
así que partimos con destino a la Isla
Oyarbide para explorar sus arroyos, bancos
y canaletas.
Ya en la zona,
hablamos con L5P (LIMA 5 PAPA - Prefectura
Martín García) pidiendo el estado
de la marea por canal 16, desde el cual el
oficial de guardia nos informó 0.40
estacionado. Es muy bueno para todos los que
salimos, chequear éste dato, tanto
para el derrotero como para elegir el lugar
de pesca adecuado. Decidir sí podemos
o no entrar al lugar de pesca planificado,
o saber si podemos pasar por algún
puntó crítico de nuestro derrotero.
Por ejemplo nosotros tenemos como referencia
que si en L5P tenemos “x” marea,
enseguida sabemos si podemos entrar a los
sitios pensados.
Quiero hacer
un paréntisis de cómo realizar
de forma correcta un llamado para comunicarse
con, por ejemplo, Martín García:
“Lima 5 Papa, Lima 5 Papa, Lima 5 Papa,
para embarcación Gringa o embarcación
Gringa llama”. Ya que muchos suelen
llamar a los distintos destacamentos por sus
nombres y no por sus identificativos fonéticos.
Debido a este pequeño detalle hay veces
que no logramos establecer la comunicación
deseada (ver nota: "Prestaciones
y uso adecuado del VHF")
Nuestros hijos
pequeños (siempre con la ilusión
y la inocencia esperan lo mejor) palpitaban
la jornada como si supieran que iba a ser
muy éxitosa, eso hacía que Tomi
y yo busquemos “el lugar” para no opacar sus
ilusiones, lo que nos demoró un poquito
más de lo habitual.
La primer caña
rompió el silencio al caer justo en
el veril de la zona que fondeamos (del lado
este de la isla Oyarbide, frente a Martín
García). Fue como que le cayó
la carnada en la boca. Una clavada certera
y el salto acrobático se fundieron
en la foto propia de una postal; el primer
dorado a segundos de llegar hacían
que nuestras caras se convirtiera en una sonrisa
de oreja a oreja, mejor dicho casi payasézca.
Mientras los chicos seguían pescando
con mucha tenacidad, los papis empezamos a
armar un equipo de spinning eligiendo un rattling
de media profundidad color naranja. Mientras
tanto, gritos de alegría y corridas
de dorados hacían que nuestros sucesores
disfruten un verdadero festín.
El agua se encontraba muy
transparente, el señuelo comenzó
a surcar el aire. En el tercer intento al
caer al agua y accionar: “oh sorpresa!”,
un hermoso dorado había tomado nuestro
artificial, brindándonos como un acróbata
hermosos saltos, corridas y un disfrute diferente
al rato de comenzar a practicar esta modalidad.
Cuando logramos dejarlo "planchado"
al borde de la Gringa, sumamente agotado,
nos dimos cuenta que la clavada no había
sido del todo precisa, y no se zafó
de milagro.
Intercambiamos
conversaciones por radio con la otra lancha
pescanauta que había salido en esta
jornada. La "Jumbo" de Luciano,
acompañado con Cristian y HUgo "Chiquito",
nos relataban muy entusiasmados la hermosa
pesca variada que estaban realizando. Lindos
dorados, bogas y unas lindas tarariras para
su sorpresa.

El viento empezó
a pegar en la Gringa haciendo que estemos
un tanto molestos, por consiguiente la decisión
fue meternos en un arroyo que divide la Isla
Oyarbide para intentar pescar tarariras, entusiamados
por el reporte de nuestra lancha amiga. Lo
que nunca imaginamos era que el show estaba
por comenzar.

Bautista, caña
en mano y sándwich a punto de morder
pedía ayuda “con los ojos”
ya que con un equipo ultra light clavó
un monstruo antes de que terminemos de acomodar
la embarcación recién fondeada.
Leito con su línea en el agua estaba
a los "palazos" limpios, clavando
a la hermanita gemela. Tomi me miro atónito
diciéndome: “esto no puede
estar pasando, que día nos espera”.
Y sí, tirando con anguilas teníamos
pique, con sabalitos teníamos pique,
con mojarrones teníamos pique... Digo
"teníamos", pero
en realidad nosotros no dábamos abasto
de desenganchar las taruchas y encarnar nuevamente.
No era más que tirar y enseguida explotaba
el agua.
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Un pequeño
desagüe interno nos "guiñó"
un ojo y casi telepáticamente con Tomi,
viendo claramente la forma en que las taruchas
se estaban “delatando”, otra vez
empezamos a preparar los señuelos.
Los ataques eran lánguidos por lo que
decidimos colocar los tradicionales poppers
(señuelos que trabajan en superficie)
y con un accionar bastante lento pudimos sacarnos
el gusto de cobrar unas cuantas en spinning.
Era el día
soñado. Después de sacar unas
cuantas con esta modalidad, fue el turno de
enseñarles a los chicos a realizar
éste tipo de pesca. Para que no se
lastimen hacíamos que tiren una vez
cada uno; o mejor dicho, que saquen una cada
uno. Eso hacía que tiro a tiro vayan
ganando confianza con el equipo, aprendiendo
hacia dónde y cómo lanzar el
engaño, como así tambien la
forma de trabajarlo.
El calor nos
estaba molestando. Giramos la Gringa para
que la toldilla nos proteja un poco del sol,
y otra vez pedimos el parte en Martín
García ya que veíamos que el
agua seguia bajando. Más que confirmado:
0.10 arriba del cero fue la altura que nos
reportaron. Esto nos hacía saber que
nos teníamos que quedar en el arroyo
hasta pasadas las 19 hs que empezaría
a crecer nuevamente; pero el cuadrante del
viento nos hacía dudar de esta supuesta
crecida, más sabiendo que era la máxima
mínima del día.

El teléfono
sonó y con dificultad pudimos hablar
con Lito, quien desde su casa, consultaba
los pilotes Norden y Tiba. Conociendo el arroyo
en el que estábamos pescando, nos informó
que tendriamos que esperar un rato largo.
La pesca entretuvo
tánto a los chicos, que ni se dieron
cuenta del inconveniente. Osvaldo también
se pudo contactar telefónicamente y
se encargó de llamar a nuestras mujeres
para brindarles tranquilidad: sus niños
estaban en el agua. Al rato nos llamó
Gabriel "Gabianti" para ver cómo
venía el panorama... y si tenía
que armar una guardia nocturna pescanauta.
Lo cierto es
que a las 19.30 hs, cansados de pescar y ya
con 0.20 de agua, estábamos dispuestos
a jugarnos a pasar "planeando" sobre
el banco de la entrada del arroyo y los bancos
siguientes, hasta encontrar aguas más
profundas. Fue así que miramos una
y otra vez las profundidades de las cartas
de nuestros gps y metimos la tracker a pleno
en planeo. Venía bien arriba, como
si fuera un “deslizador”. De esta
manera casi sin calar nada, pasamos los obstáculos
sin dificultad.
Cerca de las
20.00 hs pisamos aguas del Paraná de
las Palmas, que nos recibió con un
hermoso ocaso. En este momento en que la naturaleza
transforma todo en un marco de tranquilidad,
nos brotó esa sensación de decir
“misión complida” ya que
no sólo realizamos una extraordinaria
pesca, sino que también pudirmos disfrutarla
junto a nuestros hijos sin necesidad de sacrificar
ni una pieza.
Con Tomi coincidíamos
en que si existiese algún evento que
corone el mejor pesquero del año, sin
lugar a dudas, este 2007, el premio de oro
es para nuestro hermoso Delta y Río
de la Plata. Creo que de nuestras manos dependerá
en gran parte cuidarlo.
Aprovechando estas líneas,
no quiero de dejar de saludarlos para estas
fiestas deseándoles una feliz navidad
y un muy prospero año nuevo.
.
Hasta la próxima.
Fabián “Fafa” Kasparian.