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Las tarariras se "mudaron" al Delta -- Fabián "Fafa" Kasparián


Excelente calidad y cantidad de tarariras en la Isla Oyarbide

Después de una excelente temporada de invierno, donde los pejerreyes abundaron en cantidad y calidad desde muy temprano en cualquier parte de nuestro estuario, el Delta no deja de sorprendernos. La pesca disminuyó significativamente durante unos quince días luego de la histórica nevada. Al llegar los primeros calores el grupo de pescanautas.com.ar salió a realizar distintos relevamientos. Y todos ellos con mucho éxito. En una primera instancia fuimos por las bogas y nos llamó poderosamente la atención la gran cantidad que pescábamos (ver nota titulada "Boga de los arroyos").

Con el correr del tiempo, nos sorprendimos con la excelente pesca de dorados. Nuestro Delta nos está regalando calidad y cantidad, al mejor estilo de nuestro Litoral Argentino dejándonos hipnotizados. No sabemos si es por el frenesí que nos generó el gran tigre de los ríos pero poco se sabía o hablaba de las tarariras. Lo único cierto es que las hoplias en nuestras lagunas bonaerenses, vaya a saber por qué, no se están pescando.

Consejos y equipos

Para el dorado: lo que más eficacia nos dio es hacer correr la línea, como así también también garetear bancos y veriles.

La diferencia que la línea no corra es mucha y es una de las claves para lograr éxito. Si pescan con multi es conveniente hacer una salida o bajo naylon de monofilamento entre 1.20 a 2.00 metros donde corra la plomada pasante, luego colocar el conjunto leades-anzuelo, y la unión a la carga del reel hacerlo con un nudo Albrigth mejorado.

Para la tararira: buscar entradas de agua dentro de los arroyos y pescarla bien cerca de los bordes del cause, esta es una temporada sorprendente con tamaños realmente grandes para esta especie, con el rió bajo al salir de los juncos y camalotes de las orillas, se mete en el canal tomando todo tipo de engaños y en cuanto a pescarlas con spinning el éxito está sumamente realcionado al tiempo que le dediquemos. Sólo bastará con “leer” detalladamente el agua o el ámbito en el cual nos econtremos y empezar a probar.

Equipos: tanto el dorado como la tararira tienen la boca muy dura por lo tanto si la caña no es de acción rígida y rápida nos va a costar muchísimo atravesar sus maxilares. Para ello utulizamos cañas: Daiwa Triforce, Shimano Clarus, Conolon Classic 1901 y Surfhis Solitary Night equipadas con Reeles: Abu Carcia 5501C3 y Roket, Marine Sports Brisa 3000 y Abu García Cardinal 101. Cargados con multifilamento y monofilamento, Climax y Sufix respectivamente. Los anzuelos que elgimos para ambas especies fueron los Owner SSW 5/0 Cutting Point.

En cuanto a la planificación de una salida con nuestros chicos, les recomiendo leer un relevamiento realizado por Pescanautas titulado “Cuando la pesca es un juego”.

En esta oportunidad, el viernes 14 de diciembre, con una doble bajante el destino que elegimos fue la Isla Oyarbide, la idea era seguir cobrando dorados e iniciar nuestra primera pesca de tarariras, probando todas las modalidades posibles, con un sabor especial ya que queríamos y sentíamos el compromiso de hacer docencia. Por mi lado me acompañaría mi hijo Leito (11) y por el de Tomi, Bautista (6)

Aprovechando la gran bajante que estuvo presente casi toda la semana pensábamos que la buena pesca la encontraríamos en arroyos embancados o pequeñas canaletas.

El único inconveniente era poder entrar y navegar nuestro estuario en estas condiciones, pero nuestro GPS Garmin 276c, cargado con las cartas de nuestro amigo Marcelo López “Hussein” nos facilitó muchisimo la tarea y fue así que partimos con destino a la Isla Oyarbide para explorar sus arroyos, bancos y canaletas.

Ya en la zona, hablamos con L5P (LIMA 5 PAPA - Prefectura Martín García) pidiendo el estado de la marea por canal 16, desde el cual el oficial de guardia nos informó 0.40 estacionado. Es muy bueno para todos los que salimos, chequear éste dato, tanto para el derrotero como para elegir el lugar de pesca adecuado. Decidir sí podemos o no entrar al lugar de pesca planificado, o saber si podemos pasar por algún puntó crítico de nuestro derrotero. Por ejemplo nosotros tenemos como referencia que si en L5P tenemos “x” marea, enseguida sabemos si podemos entrar a los sitios pensados.

Quiero hacer un paréntisis de cómo realizar de forma correcta un llamado para comunicarse con, por ejemplo, Martín García: “Lima 5 Papa, Lima 5 Papa, Lima 5 Papa, para embarcación Gringa o embarcación Gringa llama”. Ya que muchos suelen llamar a los distintos destacamentos por sus nombres y no por sus identificativos fonéticos. Debido a este pequeño detalle hay veces que no logramos establecer la comunicación deseada (ver nota: "Prestaciones y uso adecuado del VHF")

Nuestros hijos pequeños (siempre con la ilusión y la inocencia esperan lo mejor) palpitaban la jornada como si supieran que iba a ser muy éxitosa, eso hacía que Tomi y yo busquemos “el lugar” para no opacar sus ilusiones, lo que nos demoró un poquito más de lo habitual.

La primer caña rompió el silencio al caer justo en el veril de la zona que fondeamos (del lado este de la isla Oyarbide, frente a Martín García). Fue como que le cayó la carnada en la boca. Una clavada certera y el salto acrobático se fundieron en la foto propia de una postal; el primer dorado a segundos de llegar hacían que nuestras caras se convirtiera en una sonrisa de oreja a oreja, mejor dicho casi payasézca. Mientras los chicos seguían pescando con mucha tenacidad, los papis empezamos a armar un equipo de spinning eligiendo un rattling de media profundidad color naranja. Mientras tanto, gritos de alegría y corridas de dorados hacían que nuestros sucesores disfruten un verdadero festín.

El agua se encontraba muy transparente, el señuelo comenzó a surcar el aire. En el tercer intento al caer al agua y accionar: “oh sorpresa!”, un hermoso dorado había tomado nuestro artificial, brindándonos como un acróbata hermosos saltos, corridas y un disfrute diferente al rato de comenzar a practicar esta modalidad. Cuando logramos dejarlo "planchado" al borde de la Gringa, sumamente agotado, nos dimos cuenta que la clavada no había sido del todo precisa, y no se zafó de milagro.

Intercambiamos conversaciones por radio con la otra lancha pescanauta que había salido en esta jornada. La "Jumbo" de Luciano, acompañado con Cristian y HUgo "Chiquito", nos relataban muy entusiasmados la hermosa pesca variada que estaban realizando. Lindos dorados, bogas y unas lindas tarariras para su sorpresa.

El viento empezó a pegar en la Gringa haciendo que estemos un tanto molestos, por consiguiente la decisión fue meternos en un arroyo que divide la Isla Oyarbide para intentar pescar tarariras, entusiamados por el reporte de nuestra lancha amiga. Lo que nunca imaginamos era que el show estaba por comenzar.

Bautista, caña en mano y sándwich a punto de morder pedía ayuda “con los ojos” ya que con un equipo ultra light clavó un monstruo antes de que terminemos de acomodar la embarcación recién fondeada. Leito con su línea en el agua estaba a los "palazos" limpios, clavando a la hermanita gemela. Tomi me miro atónito diciéndome: “esto no puede estar pasando, que día nos espera”. Y sí, tirando con anguilas teníamos pique, con sabalitos teníamos pique, con mojarrones teníamos pique... Digo "teníamos", pero en realidad nosotros no dábamos abasto de desenganchar las taruchas y encarnar nuevamente. No era más que tirar y enseguida explotaba el agua.

Un pequeño desagüe interno nos "guiñó" un ojo y casi telepáticamente con Tomi, viendo claramente la forma en que las taruchas se estaban “delatando”, otra vez empezamos a preparar los señuelos. Los ataques eran lánguidos por lo que decidimos colocar los tradicionales poppers (señuelos que trabajan en superficie) y con un accionar bastante lento pudimos sacarnos el gusto de cobrar unas cuantas en spinning.

Era el día soñado. Después de sacar unas cuantas con esta modalidad, fue el turno de enseñarles a los chicos a realizar éste tipo de pesca. Para que no se lastimen hacíamos que tiren una vez cada uno; o mejor dicho, que saquen una cada uno. Eso hacía que tiro a tiro vayan ganando confianza con el equipo, aprendiendo hacia dónde y cómo lanzar el engaño, como así tambien la forma de trabajarlo.

El calor nos estaba molestando. Giramos la Gringa para que la toldilla nos proteja un poco del sol, y otra vez pedimos el parte en Martín García ya que veíamos que el agua seguia bajando. Más que confirmado: 0.10 arriba del cero fue la altura que nos reportaron. Esto nos hacía saber que nos teníamos que quedar en el arroyo hasta pasadas las 19 hs que empezaría a crecer nuevamente; pero el cuadrante del viento nos hacía dudar de esta supuesta crecida, más sabiendo que era la máxima mínima del día.

El teléfono sonó y con dificultad pudimos hablar con Lito, quien desde su casa, consultaba los pilotes Norden y Tiba. Conociendo el arroyo en el que estábamos pescando, nos informó que tendriamos que esperar un rato largo.

La pesca entretuvo tánto a los chicos, que ni se dieron cuenta del inconveniente. Osvaldo también se pudo contactar telefónicamente y se encargó de llamar a nuestras mujeres para brindarles tranquilidad: sus niños estaban en el agua. Al rato nos llamó Gabriel "Gabianti" para ver cómo venía el panorama... y si tenía que armar una guardia nocturna pescanauta.

Lo cierto es que a las 19.30 hs, cansados de pescar y ya con 0.20 de agua, estábamos dispuestos a jugarnos a pasar "planeando" sobre el banco de la entrada del arroyo y los bancos siguientes, hasta encontrar aguas más profundas. Fue así que miramos una y otra vez las profundidades de las cartas de nuestros gps y metimos la tracker a pleno en planeo. Venía bien arriba, como si fuera un “deslizador”. De esta manera casi sin calar nada, pasamos los obstáculos sin dificultad.

Cerca de las 20.00 hs pisamos aguas del Paraná de las Palmas, que nos recibió con un hermoso ocaso. En este momento en que la naturaleza transforma todo en un marco de tranquilidad, nos brotó esa sensación de decir “misión complida” ya que no sólo realizamos una extraordinaria pesca, sino que también pudirmos disfrutarla junto a nuestros hijos sin necesidad de sacrificar ni una pieza.

Con Tomi coincidíamos en que si existiese algún evento que corone el mejor pesquero del año, sin lugar a dudas, este 2007, el premio de oro es para nuestro hermoso Delta y Río de la Plata. Creo que de nuestras manos dependerá en gran parte cuidarlo.

Aprovechando estas líneas, no quiero de dejar de saludarlos para estas fiestas deseándoles una feliz navidad y un muy prospero año nuevo.

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Hasta la próxima.
Fabián “Fafa” Kasparian.

 
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