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El
Río
Dayman
El Dayman,
es un río
ubicado al
noreste de
la república
Oriental del
Uruguay y
es el límite
natural entre
los departamentos
de Salto y
Paysandú,
desembocando
en el Río
Uruguay. Sobre
sus costas,
en las proximidades
de la ciudad
de Salto,
se encuentran
las termas
del mismo
nombre que
constituyen
un centro
turístico
de importancia
en la región.
El río
presenta un
aspecto selvático.
Su lecho está
conformado
por rocas
y arenas blancas
favoreciendo
la trasparencia
de sus aguas.
Su caudal
es variable
y se rige
por las precipitaciones.
Uno de los
lugares más
concurridos
de este río
es la zona
del balneario,
que queda
detrás
de un complejo
de aguas termales
en el mismo
centro del
pueblo. Allí
el curso de
agua es bastante
más
ancho que
aguas arriba
o abajo. Su
frondosa vegetación
impide recorrer
sus costas.
Es recomendable
la utilización
de Waders
o pequeñas
embarcaciones.
Sus aguas
cristalinas
y la diversidad
de peces hacen
de este río
un excelente
pesquero de
spinning y
pesca con
mosca.
Complejo
Los Naranjos:
www.losnaranjos.com.uy

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Que difícil
nos resulta a los fanáticos de la pesca
deportiva poder organizar una salida de pesca
donde nuestras esposas estén cómodas
y disfruten de la excursión. Les aseguro
que lo he intentado muchas veces con rotundos
fracasos.
Charlando sobre
el tema junto a la familia Kolesnik, Marcelo
nos recomendó un lugar donde la pesca
y la sonrisa de mi esposa podían conjugarse:
el complejo termal Los Naranjos, distante
10 Km. de la cuidad de Salto, en Uruguay.
Partimos de Buenos
Aires hasta Concordia, Entre Ríos;
cruzamos la represa de Salto Grande para llegar
a la Terminal de Salto. Desde allí
un taxi nos trasladó al complejo. En
la travesía no pude dejar de observar
el río Dayman e imaginar las especies
que allí habitan.
Nos recibieron
amablemente y tras conocer nuestra habitación,
ansiosos, recorrimos el complejo. Sabía
que a Debby le había encantado el lugar,
pero… ¿y mi pesca? Superando
las piscinas, y al pie de una barranca divisé
por fin el “ojo” termal……
Tuve que disimular
mis ganas de armar los equipos y mandarme
para el laguito, más dejé escapar
un pensamiento: “a la tardecita va a
ser el mejor momento”.

Uno de nuestros
anfitriones nos comentó que del otro
lado del espejo había un apostadero
para realizar avistaje de aves. ¡Qué
buena excusa para tomar contacto con el ambiente
sobre el que iba a depositar toda mi artillería
de señuelos!
Un pequeño muelle nos permitió
observar un ecosistema lleno de vida: aves
de todo tipo, cardúmenes de forrajeros
nadando acompasadamente, entre la vegetación
acuática que tapizaba el fondo del
espejo pero dejando pocos claros para mis
intentos.
Apelando
al manual
A las 18 horas,
tomé mi caña, mi bolso de señuelos
y me dirigí al espejo. Mientras caminaba,
elucubraba acerca de qué tipo de artificiales
usar.

La densa vegetación
sumergida imponía emplear señuelos
de superficie o a lo sumo de sub-superficie,
y la cantidad de “comida” en el
agua me hizo pensar que las tarariras sólo
atacarían por irritación, por
lo que los artificiales debían ser
ruidosos.
Comencé
lanzando un Skitter Pop grande de Rapala,
el Chug Bug de Storm y un señuelo nacional
tipo plop con rattling y branquias por las
que se escurre el agua (muy sonoro y llamativo).

Luego de perturbar
la tranquilidad de las Hoplias un buen rato,
por fin se fastidiaron y atacaron los engaños.
Noté que se lanzaban sobre los señuelos
pero erraban al tomarlo. Recuperé los
mismos a menor velocidad pero el resultado
no mejoró.
Opté entonces por colocar artificiales
bien “clavadores” y de reconocido éxito,
como el Subwart de Storm, el Súper
Spook Jr. de Heedon (paseante infalible) y
un látex con hélice y anti-enganche.

Entonces sí
los ataques se transformaron en capturas;
la mayoría de las tarariras fueron
chicas y medianas. Una vez que tomaban el
engaño presentaban una dura batalla
para lograr su libertad.
Es importante
enfatizar que en espejos con tan pocos claros
es fundamental realizar lanzamientos con precisión
quirúrgica. Todas las tarariras capturadas
presentaban un excelente estado: robustas,
con suma potencia y sin parásitos.


Los impresionantes
saltos de las hoplias lejos de mi posición,
me hacen suponer que existen verdaderos monstruos
esperando a apasionados pescadores spinning
y fly fishing.
Equipos
utilizados
Caña:
Berkeley de acción 3-8 libras
Reel: Abu García Cardinal 501 cargado
con monofilamento Steel Line flúo del
0.28 (elegí un nylon un poco grueso
por la cantidad de enganches existentes)
Señuelos: Skitter Pop grande y Skitter
Pop de Rapala, Chug Bug y Subwart de Storm,
Plop con rattling, Plop de Del, Súper
Spook Jr. de Heedon y látex con hélice
y anti- enganche.
Quiero agradecerles
a mis amigos Marcelo, Marcela y Martina Kolesnik
por recomendarnos este hermoso lugar y así
poder compartir una salida diferente con todos
los pescanautas
Hasta
la próxima
Ferchu