Con la temporada
en marcha y nosotros sin poder capturar pieza
alguna, comenzamos a desesperarnos. Como todos
los amantes del spinning nos preguntábamos:
¿A dónde se podrá sacar
a pasear nuestros muñecos con una buena
posibilidad de éxito? Teniendo en cuenta
las grandes heladas que azotaron a todas las
lagunas bonaerenses, decidimos abrir la temporada
en el río, más precisamente
en la localidad de San Pedro.

Botamos la embarcación
Willou en la bajada municipal de Vuelta de
Obligado y, junto a Fernando (capitán),
Diego y Sebastián, navegamos el Paraná
con la proa en dirección al arroyo
Sepultura.
Al llegar observamos con entusiasmo que los
zanjones tenían el caudal de agua ideal
para la pesca con artificiales. Supusimos
que la fiesta estaba asegurada.
Con premura armamos
los equipos y realizamos los primeros lances.
Nos dispusimos los cuatro juntos a bombardear
con los artificiales todo el zanjón,
de unos 100 metros de largo. El agua sólo
se alteraba con la caída de los señuelos
y sus diferentes acciones. Después
de una hora y media sin respuestas cambiamos
la táctica: arrojamos los engaños
fuera del zanjón, sobre el arroyo madre
superando el veril.
A los pocos minutos,
Sebastián empleando un inrense swim
shad de Storm, logró incitar a la primera
tararira, que luego de una intensa lucha zafó
de los triples.
Motivado por
el ataque, siguió trabajando con este
señuelo de látex con cabeza
de plomo que rastrilla el fondo del río
provocando a las Hoplias con el movimiento
de su cola. Luego de dos o tres lances más
ya tenía otro ejemplar al que pudo
dominar en la pelea.
Enseguida una
gran tararira tomó el clásico
y siempre rendidor Bass Oreno Cardinal, pero
cerca de la orilla se escapó dejándonos
ver en su salto.
Los piques, por
fin, comenzaban a repetirse. Después
de varias capturas decidimos movernos con
la embarcación unos metros hacia el
veril y así lograr mayor distancia
ya que los ataques se producían sobre
el arroyo.
Decidí
cambiar el Oreno por una cuchara giratoria
de Alfers y en el primer intento, cuando la
cuchara tocó el agua, sólo tuve
que cerrar el pick up del reel, clavar y disfrutarla.
¡Qué felicidad! ¡Estaba
otra vez en carrera!
Todavía
no era una fiesta, pero ya se le parecía
bastante. Fernando después de probar
con varios señuelos, entre ellos algunos
de superficie, optó por un Spinner
Bait, que mediante recuperaciones lentas o
usando la técnica “yo–yo”
se tornan irresistibles para los predadores
que habitan los lechos de aguas turbias.

Cerca del mediodía,
el aumento del nivel de agua influyó
drásticamente en la actividad de los
peces. Fue entonces cuando, motor en marcha,
navegamos buscando un lugar apto para el ritual
del asado.
Ubicados y con el fuego prendido, Sebastián
armó un equipo para probar con carnada;
en esta ocasión utilizamos anguilitas.
Las respuestas fueron inmediatas, pero sólo
con piques de palometas, de las cuales varias
se fueron con la panza llena y otras, no.
La pesca era
más que entretenida. “Seba”
se dedicaba a clavar una tras otra y, mientras
yo terminaba de preparar el asado, me divertía
mirando como le daba de comer a este voraz
y molesto pez.
Terminada la
ceremonia y más relajados, viajamos
hacia el arroyo González, en pos de
obtener la frutilla del postre de una salida
hasta el momento más que aceptable:
algún doradillo.
Tras unos minutos
de marcha, nos atamos a un árbol caído
y comenzamos con los primeros intentos con
morenitas y anguilas chicas. Encarné
con morena, fui el primero en lanzar y cuando
me dispuse a ceder hilo, sentí que
un doradillo tenía mi carnada en sus
dientes… ¡primera captura!
Los piques no
cesaban, la alegría nos inundaba el
corazón, y a pesar de ser ejemplares
pequeños, la diversión no tenía
fin. Para alegría del capitán,
que traía por primera vez a Diego,
éste tras varios ataques a su carnada
clavó su primer doradillo.
Como siempre
ocurre, todo lo bueno llega inexorablemente
a su término. Los pequeños tigres
del Paraná nos brindaron acción
y piruetas propias de la especie, cerrando
una entretenida jornada.
Equipos
utilizados
Caña Fenwick
GT de 6 a 12 libras con reel Daiwa Crossfire
1000, caña Hertland de 8 a 14 libras
y reel Abu García Cardinal 501 y caña
Bass Salminus de 10 a 20 libras con reel Kunnan
601
Todos los reeles cargados con multifilamento
Clímax del 0.14 y 0.16
En la pesca con carnada elegimos los anzuelos
Mustad 6/0 de la serie 34043.
Quiero agradecerte
a vos Fer, amigo y compañero de pesca,
por otro día magnifico, compartiendo
lo que más nos gusta; Seba, lo tuyo
espectacular; y Dieguito, esperemos se repita.
Hasta
la próxima.
Roberto Fernández (Poppers)