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San Pedro: excelente pesquero de spinning -- Roberto "Poppers" Fernández


Con la temporada en marcha y nosotros sin poder capturar pieza alguna, comenzamos a desesperarnos. Como todos los amantes del spinning nos preguntábamos: ¿A dónde se podrá sacar a pasear nuestros muñecos con una buena posibilidad de éxito? Teniendo en cuenta las grandes heladas que azotaron a todas las lagunas bonaerenses, decidimos abrir la temporada en el río, más precisamente en la localidad de San Pedro.

Botamos la embarcación Willou en la bajada municipal de Vuelta de Obligado y, junto a Fernando (capitán), Diego y Sebastián, navegamos el Paraná con la proa en dirección al arroyo Sepultura.
Al llegar observamos con entusiasmo que los zanjones tenían el caudal de agua ideal para la pesca con artificiales. Supusimos que la fiesta estaba asegurada.

Con premura armamos los equipos y realizamos los primeros lances. Nos dispusimos los cuatro juntos a bombardear con los artificiales todo el zanjón, de unos 100 metros de largo. El agua sólo se alteraba con la caída de los señuelos y sus diferentes acciones. Después de una hora y media sin respuestas cambiamos la táctica: arrojamos los engaños fuera del zanjón, sobre el arroyo madre superando el veril.

A los pocos minutos, Sebastián empleando un inrense swim shad de Storm, logró incitar a la primera tararira, que luego de una intensa lucha zafó de los triples.

Motivado por el ataque, siguió trabajando con este señuelo de látex con cabeza de plomo que rastrilla el fondo del río provocando a las Hoplias con el movimiento de su cola. Luego de dos o tres lances más ya tenía otro ejemplar al que pudo dominar en la pelea.

Enseguida una gran tararira tomó el clásico y siempre rendidor Bass Oreno Cardinal, pero cerca de la orilla se escapó dejándonos ver en su salto.

Los piques, por fin, comenzaban a repetirse. Después de varias capturas decidimos movernos con la embarcación unos metros hacia el veril y así lograr mayor distancia ya que los ataques se producían sobre el arroyo.

Decidí cambiar el Oreno por una cuchara giratoria de Alfers y en el primer intento, cuando la cuchara tocó el agua, sólo tuve que cerrar el pick up del reel, clavar y disfrutarla. ¡Qué felicidad! ¡Estaba otra vez en carrera!

Todavía no era una fiesta, pero ya se le parecía bastante. Fernando después de probar con varios señuelos, entre ellos algunos de superficie, optó por un Spinner Bait, que mediante recuperaciones lentas o usando la técnica “yo–yo” se tornan irresistibles para los predadores que habitan los lechos de aguas turbias.

Cerca del mediodía, el aumento del nivel de agua influyó drásticamente en la actividad de los peces. Fue entonces cuando, motor en marcha, navegamos buscando un lugar apto para el ritual del asado.
Ubicados y con el fuego prendido, Sebastián armó un equipo para probar con carnada; en esta ocasión utilizamos anguilitas. Las respuestas fueron inmediatas, pero sólo con piques de palometas, de las cuales varias se fueron con la panza llena y otras, no.

La pesca era más que entretenida. “Seba” se dedicaba a clavar una tras otra y, mientras yo terminaba de preparar el asado, me divertía mirando como le daba de comer a este voraz y molesto pez.

Terminada la ceremonia y más relajados, viajamos hacia el arroyo González, en pos de obtener la frutilla del postre de una salida hasta el momento más que aceptable: algún doradillo.

Tras unos minutos de marcha, nos atamos a un árbol caído y comenzamos con los primeros intentos con morenitas y anguilas chicas. Encarné con morena, fui el primero en lanzar y cuando me dispuse a ceder hilo, sentí que un doradillo tenía mi carnada en sus dientes… ¡primera captura!

Los piques no cesaban, la alegría nos inundaba el corazón, y a pesar de ser ejemplares pequeños, la diversión no tenía fin. Para alegría del capitán, que traía por primera vez a Diego, éste tras varios ataques a su carnada clavó su primer doradillo.

Como siempre ocurre, todo lo bueno llega inexorablemente a su término. Los pequeños tigres del Paraná nos brindaron acción y piruetas propias de la especie, cerrando una entretenida jornada.

 

Equipos utilizados

Climax

Caña Fenwick GT de 6 a 12 libras con reel Daiwa Crossfire 1000, caña Hertland de 8 a 14 libras y reel Abu García Cardinal 501 y caña Bass Salminus de 10 a 20 libras con reel Kunnan 601
Todos los reeles cargados con multifilamento Clímax del 0.14 y 0.16
En la pesca con carnada elegimos los anzuelos Mustad 6/0 de la serie 34043.

Quiero agradecerte a vos Fer, amigo y compañero de pesca, por otro día magnifico, compartiendo lo que más nos gusta; Seba, lo tuyo espectacular; y Dieguito, esperemos se repita.

 

Hasta la próxima.
Roberto Fernández (Poppers)

 
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