En
esta nota presentamos sucesivos relevamientos
de la laguna, desde el XI concurso del “Pejerrey
de oro” hasta el pique de este último
fin de semana
XI
Concurso “Pejerrey de oro 2007”
Por
Claudio Baldrich
Claudio,…
¿Te gustaría venir conmigo a
pescar el Pejerrey de Oro 2007 en la Salada
de Madariaga?
Esta pregunta formulada por el maestro Jorge
Araneo tuvo una respuesta más que obvia.
Antes de partir, fue para mí el premio
mayor del concurso, por lo cual yo ya estaba
hecho y satisfecho. Y a esto se le agrego
saber que lo compartiría con un amigo
como Rubén Martínez “El
Mini”, completando nuestro equipo.
En otra embarcación de Pescanautas,
Marcos Fernández, Carlos Marich y Aníbal
Invernón completaban el grupo representante
de la página.
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El
lugar del
Concurso y
equipos recomendados:
La
laguna La
Salada Grande
dista unos
20 Km. de
la ciudad
de Gral. Madariaga,
límite
natural con
el Partido
de General
Lavalle. Posee
una extensión
de aproximadamente
8.000 hectáreas
sin contar
los innumerables
cañadones
de desborde
y su profundidad
en niveles
normales es
de 2,80 metros.
Para
llegar desde
Buenos Aires
debemos tomar
por Ruta 2
hasta Dolores
donde doblamos
por la ruta
63 hasta la
rotonda de
Crotto y seguimos
por la ruta
11, luego
del peaje,
el camino
más
corto es tomar
la ruta 56
y en el Km.
56 de dicha
ruta encontramos
el acceso
a los pesqueros
"La Tablada",
"El Mirador"
y Chiozza.
Si seguimos
por dicha
ruta en el
Km. 22 encontraremos
el acceso
al Club de
Pesca. La
otra opción
es ingresar
por la ruta
11 inter-balnearea
Km. 345 rotonda
de Mar de
Ajo (en caso
de ir a los
pesqueros
Chiozza, La
Tablada y
El Mirador)
o sino sobre
el Km. 385
en caso de
dirigirse
al Club de
Pesca Madariaga.
Nosotros optamos
esta vez por
este último,
ya que el
punto de partida
fue la cuidad
de La Lucila
del Mar, en
el Partido
Urbano de
la Costa.
La navegación
y la pesca
en esta laguna
se dificulta
por la abundante
vegetación
acuática
que posee
la mayoría
del espejo,
y recomendamos
prestar atención
a la salida
del agua de
refrigeración
de los fuera
de borda,
no son pocos
los motores
fundidos por
taparse sus
tomas de agua
con la vegetación
sumergida.
Se sugiere
buscar limpiones
cerca de las
orillas o
juncales con
profundidades
de más
de 1 m, donde
seguramente
encontraremos
a los pejerreyes
grandes. Elegido
el lugar,
lo ideal es
anclarse,
ya que si
optamos por
garetear vamos
a enganchar
las líneas
permanentemente
con la vegetación
sumergida.
Los
equipos recomendados
son cañas
de 4 a 4.20
metros Gran
Mach de Marine
Sport con
reeles frontales
Abu García
cardinal 303
r cargados
con multifilamento
del 0.14 y
líneas
de 3 boyas
con anzuelos
0/1 o 1 a
mi gusto pueden
ser unos Mustang
de la serie
10603 (Akita
Kitsune) y
no esta de
más
la opción
de lastrar
las brazoladas
con alguna
munición
partida.
El
pejerrey de
esta laguna
tiene un pique
franco, sobretodo
los que van
de los 40
a 45 cm. y
es muy peleador,
regalándonos
buenas corridas
y saltos una
vez clavados.
Los más
grandes toman
la carnada,
mojarras vivas
y filet de
dientudos,
en forma más
sutil y ahí
es donde se
debe ser preciso
con el momento
de clavar
ya que estos
matungos suelen
picar en profundidades
mayores al
metro llegando
a pescarlos
en esta oportunidad
hasta en 1.5
m. Y no es
raro poder
dar con ejemplares
que superen
los 60 cm.
de longitud.
El
Evento:
El concurso
de pesca “Pejerrey
de Oro”,
que organiza
anualmente
el Club de
pesca La Salada
y que se lleva
a cabo en
la laguna
La Salada
Grande, es
el más
importante
en su tipo,
tanto en la
organización
como en la
cantidad de
concursantes
que participan
y en los importantes
premios que
reparte. Esta
fue la XI
edición
y participaron
1.085 pescadores
ubicados en
340 embarcaciones.
Se puede participar
con embarcación
propia o alquilada
al club, difiriendo
el valor de
la inscripción.
La competencia
se realiza
en dos jornadas
de pesca de
cuatro horas
cada una:
el sábado
de 12 a 17
hs y el domingo
de 8 a 12
hs. Son varias
las posibilidades
de alojamiento:
en la laguna
en las instalaciones
del club,
ya sea en
el área
de camping
o en los bungaloes,
o bien en
hoteles de
las ciudades
de Madariaga
o Pinamar. |
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Los
preparativos y la pesca del primer día:
Llegamos
el sábado temprano. En la medida que
uno se aproxima a la laguna, se empieza a
notar el clima de fiesta y ya una vez allí
en el club, el movimiento de gente, lanchas
y cañas nos genera un cosquilleo que
nos prepara para la gran fiesta del pejerrey.

Las banderas
de colores flameando, los boteros trabajando
incesantemente, pescadores que van y vienen
de aquí para allá le dan forma
al evento.

Luego de realizar
los trámites correspondientes (permiso
de pesca, retiro de la inscripción,
control de equipos, obtención de salvavidas,
etc.), nos acercamos al asador para comprar
unos sandwichitos para llevar al bote.
Fuimos hacia el muelle para abordar, preparar
los equipos y esperar la largada.

Allí nos
encontramos con los amigos Pescanautas Marcos
Fernández “Morosco”, Carlos
Marich y Aníbal Invernón.
Sonó la sirena de largada y se disparo
toda la adrenalina y el movimiento de las
embarcaciones en busca del “lugar “de
pesca.

Cabe aclarar
que la laguna se encuentra totalmente llena
de vegetación, lo cual dificulta en
primer lugar la navegación, sobre todo
para motores pequeños; y en segundo
lugar dificulta sobremanera la pesca en si,
agravándose esto si además hay
que buscar al pez en el fondo.
Una vez terminada
la jornada del sábado, ya los ejemplares
con posibilidad de clasificar empezaban a
lucirse en la ganchera, mientras nosotros
y gracias a lo conocido que es Araneo en el
medio, podíamos estar del otro lado
del mostrador y observar de cerca.
Ya de noche,
serenas descansaban las embarcaciones para
reponerse bien y salir de nuevo el domingo
Segundo
día:
La ultima
jornada comenzó bien temprano y nos
obligo a madrugar. El desafío era difícil
ya que el sábado, sobre la hora de
cierre, presentaron un ejemplar de 60,3 cm.
por lo que subió el mínimo para
presentar: 49 cm. (siendo el que se encontraba
en el puesto 30 ya que hasta esta clasificación
tiene premio)
Con mucha fe
y luego de recabar información, fuimos
a un sector en donde la falta de vegetación
nos permitiría buscar el pejerrey en
el fondo (Sólo se permitía línea
de boyas) mediante brazoladas largas y líneas
de fondo similares a la publicada en la nota
de Fabián Hamú en el portal
Pescanautas.
A diferencia
del día anterior, esta vez realizamos
una buena pesca, buscando incesantemente las
líneas y las profundidades adecuadas
para dar con los más grandes y así
de la mano de Jorge se dieron lindas capturas
e importante cantidad (34 ejemplares). Aunque
no pudimos presentar pieza, estábamos
más que satisfechos por lo realizado
y por lo compartido.
En resumen, el
“Pejerrey de Oro” resulta una
fiesta de la pesca de esta sorprendente y
atractiva especie; un lugar para compartir
con amigos, charlar con colegas y disfrutar
de la gente que con tanto entusiasmo participa.
Una pieza récord
de 60,3 cm. obtenida por el ganador y una
organización impecable, son algunos
de los datos que nos permiten afirmar que
el Pejerrey de Oro 2007 tuvo un éxito
rotundo. No sólo se ha destacado el
hecho del concurso deportivo, sino también
el importante movimiento turístico
y comercial que el evento provocó en
la región. Los visitantes provenientes
de distintos puntos del país tuvieron
algún tiempo libre para recorrer e
incluso disfrutar algunos otros atractivos
que ofrecen Madariaga, Pinamar y Villa Gesell.
A
modo de revancha
Por
Rubén Martínez
Motivados por
mi participación en el “Pejerrey
de Oro” y ávidos de dar con los
grandes pejes que vi en la ganchera, volvimos
a Madariaga junto a Pablo Zambrelli y nuestras
familias en busca de revancha...

Realizamos la
pesca en la costa comprendida entre la punta
de Melón Gil y los laberintos, arrojando
las líneas a pocos metros de las paredes
de juncos que bordean dicha costa.
Con viento del
sector oeste y pescando con el sol de frente
las boyas utilizadas fueron inicialmente criterio
de color negro y a medida que iba levantando
el sol pudimos usar líneas de otros
colores, pero no afecto el color en el rendimiento
de la pesca.
Sí lo hizo la profundidad de las brazoladas,
abajo salen pocos pero grandes y a medida
que levantamos los anzuelos aumenta la cantidad
pero disminuye el tamaño.
Se realizo la
pesca de a intervalos, es decir, sacábamos
3 ó 4, se cortaba por un rato y se
volvía a pescar, lo que hace que sea
muy divertido y no deja tiempo para distraerse
debiendo siempre prestar atención a
las boyas en el agua.
Se lograron 40
pejerreyes, con varios dobletes de pejerreyes
de 40 cm. pero sobresalió un matungo
de 50 cm. de largo. Cabe destacar que tanto
en esta oportunidad como en el pejerrey de
Oro 2007, se observó que los pejerreyes
mayores a los 45 cm. se los notan bastantes
flacos, en comparación a los de menor
tamaño que están muy bien alimentados
y gordos.
Nos quedamos
con ganas de una próxima visita a La
Salada, esperaremos los primeros días
de Julio cuando después de varias heladas,
enfríe más el agua del espejo
y comiencen a salir los verdaderos matungos
que nos tiene acostumbrados esta laguna.
A
pesar de las heladas sigue firme el pique
Por
Sergio Soto
La pesca era
una excusa, el acontecimiento era la botadura
de la nueva embarcación de mi amigo
y guía Felix García.
Bautizada “Neblina”, el domingo
10 de junio el trucker Virgin Marine de 6.20
m de eslora y propulsado por un motor Mercury
de 40 Hp comenzó a surcar las aguas
de la laguna.

Alrededor de
las 11 de la mañana, ya estábamos
en el pesquero La Tablada, ansiosos para compartir
tan grato momento: Felix, su cuñado
Cesar, mi novia Valeria y quien escribe.
Fue muy emocionante ver como la lancha se
deslizaba del trailer pidiendo agua en un
día con cielo límpido, brillante,
inmejorable y acompañar la felicidad
de mi amigo que comenzaba a disfrutar de todo
el esfuerzo realizado durante tanto tiempo.
La verdad no
es porque haya participado, pero “Neblina”
quedo hermosa. No tardamos en descorchar un
champagne, mojar casco y motor, y beber unos
tragos.
Quince minutos
más tardes ya estábamos eligiendo
el lugar donde iniciar la pesca. Optamos por
fondearnos sobre una costa poco profunda y
con muchos juncales, era obvio....sólo
queríamos pejes grandes, era lo único
que faltaba para ponerle el broche de oro
que la jornada merecía.
Y así fue nomás, mi amigo no
se equivocó. No pasaron ni dos minutos
de caídas las líneas al agua
que muy suaves pero firmes se fueron sucediendo
los piques, pejerreyes entre 40 y 45 cm. que
hicieron arquear las cañas y estallar
el agua ante cada clavada.
La tarde transcurrió
cambiando de lugar muy sigilosamente sin poner
en marcha el motor para no hacer ruido ayudados
por un botador. En cada claro obteníamos
entre 4 y 5 pejerreyes y cambiábamos,
así terminamos de pescar a las 16hrs
con 32 muy lindos pejes en nuestro haber.
Las líneas
utilizadas fueron las clásicas de tres
boyas, destacándose las verde limón
y las coral con negro. Dependiendo del lugar,
le adosábamos un puntero para llegar
hasta la pared de juncos; los anzuelos: Mustad
277F 1/0 en brazolazas de 40cm a 60cm. La
carnada fue mojarra de buen tamaño
y encarnando dos por anzuelo.
Datos
para agendar: