La madrugada
del 25 de Mayo nos recibió con mucho
frío, un cielo totalmente despejado,
pintado de miles de estrellas. El viento acariciaba
las copas de los plátanos de las calles
de la Ciudad de Trenque Lauquen, raleadas
de hojas amarillentas y salpicadas de cientos
de renegridos que aún buscan refugiarse
en ellas.

Los datos de
las últimas dos semanas daban cuenta
de fuertes heladas en toda la zona. Picos
de -4ºC literalmente hicieron desaparecer
el pescado. En Hinojo Grande donde 30 días
antes había “explotado” el pejerrey,
ahora el pique era casi nulo.
El guía
nos comentaba que hasta el lunes 7 de mayo
la pesca había sido extraordinaria.
Curiosamente, el domingo 6 había salido
con un grupo de gente de Trenque Lauquen y
con laguna planchada, a las 14:00 hs habían
cumplido la cuota máxima por pescador
con magníficos ejemplares que superaron
en todos los casos los 800 g.
Con alegría,
nos notificaba también que pescadores
de Córdoba, Santa Fe y La Pampa lo
llamaban por teléfono a propósito
del relevamiento publicado en Pescanautas:
“Festival de matungos en Hinojo Grande”.
Quienes participamos del Foro Pescanautas
muchas veces leemos que “crece”.
Cuando a tantos kilómetros de casa
sentimos que es así, nos invade una
sensación de satisfacción difícil
de explicar.
A las 07:30 hs
partimos del hotel Pailla Hue (en Mapuche
“lugar de descanso”), llegamos al acceso de
la ruta 33, doblamos hacia la derecha y tomamos
rumbo N hacia el Partido de Bernardino Rivadavia.
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Datos
útiles
Carnada:
El Grillo,
Ruta 205 km
108,8 Lobos
TE 02227-15627892
o 02227-15619809.
Costo:
La entrada
al pesquero
cuesta $8.-
(Pesos ocho)
por persona.
Servicios:
No nos consta
la existencia
de servicios
de ningún
tipo para
el pescador.
La bajada
de lancha
debe hacerse
por los propios
medios.

Otros:
Se puede intentar
la pesca de
costa y en
un canal aliviador
que pasa debajo
de la Ruta
33. |
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En el trayecto
Dios nos regaló un “Amanecer
Pescanautas” con un cielo totalmente
celeste y el sol asomando en el horizonte.
La ruta nacional
Nº 33 tiene una longitud de 795 km. Nace
en la ciudad de Bahía Blanca, atraviesa
512 km por la provincia de Buenos Aires (en
línea paralela al límite con
la provincia de La Pampa) hasta el Pueblo
de Cañada Seca, en el límite
provincial al sur de Córdoba, y desde
allí en dirección SO – NE recorre
los últimos 283 km sobre suelo santafesino
hasta la ciudad de Rosario.
El punto de encuentro
con nuestro guía y amigo, Guillermo
Cabrera, era la entrada por el acceso norte
a la laguna Cuero de Zorro, a la altura del
km. 352 de la ruta 33, justamente en el Partido
de Rivadavia.
Existe otro acceso
(sur) sobre la misma ruta pasando el elevador
“Cuero de Zorro” de la compañía
Cargill, pero en tierras de Trenque Lauquen.
Para poder establecer
claramente cuál era la jurisdicción
en la que se encuentra la laguna, recurrimos
a la sociedad Rural de Rivadavia, donde la
Sra. Yolanda muy atentamente nos informó
que se encuentra sobre la línea divisoria
de ambos partidos dentro de campos privados,
distantes ambos accesos a muy pocos kilómetros
uno del otro.
Este “misterioso”
espejo abarca actualmente unas 1.600 hectáreas
y tiene una profundidad promedio de 2.5 metros.
La ictio-fauna está conformada por
pejerreyes, dientudos, carpas, bagres y tarariras,
además de infinidad de especies forrajeras
y pequeños crustáceos que constituyen
la base alimentaria de estos peces.

Digo “misterioso”
porque, debido a la gran inundación
del año 1995, la masa de agua literalmente
devoró la Ruta 33 original. Es impresionante
caminar por el asfalto hasta la orilla misma
de la laguna, ver la línea de postes
de luz sumergidos y levantar la vista hasta
encontrarse con el curvón donde continúa
la actual. Por esta razón fue necesario
construir una nueva ruta protegida por dos
terraplenes de tosca contenidos por mallas
de alambre para evitar desmoronamientos, que
en algunos lugares tiene una altura de 5 m.
sobre el nivel de los campos. Es recomendable
circular con suma precaución en esta
zona por razones más que obvias.
Otro de los
hechos “misteriosos” que cuentan
los lugareños habla de una feroz tormenta
ocurrida hace tres temporadas durante la cual
un rayo cayó en la costa norte de la
laguna dejando un tendal de varios cientos
de metros con matungos descomunales (todos
pescados enormes) muertos sobre la orilla.
Muchos aseguran que los portes van acrecentándose
año tras año por esa razón.

A las 08:00 hs
estaban los guías Guillermo Cabrera
y Eduardo “Olaff” Fernández
bajando sus truckers al agua. Previo saludo
y carga de nuestros equipos, partimos con
rumbo N hacia la costa del silo. Suena reiterativo,
pero en todas las lagunas del oeste de la
provincia de Buenos Aires hay sobre alguna
costa un silo que sirve como punto de referencia.
El viento sopló
durante toda la jornada desde el cuadrante
NO a unos 20 km/h y la escarcha que había
sobre las cubiertas de las embarcaciones daba
cuenta del duro día de pesca que nos
esperaba.
Comenzamos a
garetear bien sobre la costa y las respuestas
demoraron varios minutos en llegar.
Dady, ubicado
en proa, logró el primer pejerrey que
evidenciaba signos de aletargamiento por el
intenso frío, dado que permanecía
casi inmóvil dentro del cajón.
Otro lapso de varios minutos de espera y fue
el turno de Willie, después Charly
y así sucesivamente.
Los piques eran
sumamente sutiles y el pescado muy difícil
de clavar. La actividad fue la misma durante
toda la jornada. Por momentos clavábamos
cuatro o cinco ejemplares y luego pasaban
varios minutos sin respuestas.
Probamos gareteando,
anclados, donde moría el viento, donde
nacía, con línea de dos boyas
(que adoptamos de la excelente nota
de Fabián Hamú publicada
en www.pescanautas.com.ar), con boya paternóster
y nada cambió.
Finalmente optamos
por las líneas de tres boyas marca
Cribal y Criterio modelos 08/0, 13/0, 10/0
y 04 sin puntero, armadas sobre madre Sunset
amnesia de 15 lb., con separación de
1,30 entre c/u, colores preferentemente limón,
pero también naranja y blanco, naranja
y negro, negras y naranja, negras y verde
y fucsia y negro, armadas con rotores giratorios
Mandale y brazoladas de 70cms a 25 cm. (como
siempre la más larga en la boya talón
y la más corta en la puntera)

Las cañas
que utilizamos fueron Matrix de 4,20 m. y
Silstar Dia Crystal de 4,30 m. Los reels Abu
García C 501, Shimano Sahara SH 1500
FB y Slade 2000 cargados con nylon amarillo
fluo Triple Fish y Raiglon del 0,28, y multifilamento
Triple Fish Ultra Braid de 0,22 mm (previendo
el viento).
Uno de los factores
que marcaron la diferencia en esta jornada
de piques difíciles y clavadas erráticas,
fueron los anzuelos. Mientras quienes utilizamos
los Mustad 277F 2/0 clavábamos cinco
de cada diez piques, Charly optó por
los anzuelos japoneses Tiemco con los que
logró una efectividad de más
del 90%, tema que será muy tenido en
cuenta para la próxima salida.
Con el sol desapareciendo
en el poniente y una tarde gélida,
llegamos a la costa con 83 pejerreyes, en
su mayoría entre 35 y 38 cm., con una
decena de alrededor de 40 cm.
Fue otro día
maravilloso rodeado de amigos, practicando
el deporte que nos apasiona, donde la pesca
requirió agudizar los sentidos al máximo.

Guardamos nuestros
pertrechos en la camioneta rápidamente
para cobijarnos del frío, nos dirigimos
al hotel para el aseo personal de rigor y
cerramos la jornada con una suculenta cena
(locro incluido) en “Lo de Pedro”,
recordando cada momento vivido y planeando
nuestro regreso para la primavera, Dios mediante.
Un
abrazo para todos.
Pescadordos