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Desde
las primeras horas de la mañana del sábado
4 de noviembre comenzaron los preparativos: las
compras de víveres, los llamados telefónicos,
los encargues de último momento, los lugares
y horario de encuentro.
La
ansiedad y adrenalina previa que nos genera este
tipo de salidas comenzaba a serenarse porque ya
estaba en marcha el día tan esperado desde
fines del verano pasado. La primer Nocturna
Pescanauta de la temporada estival 2006/07.
Llegué
a la guardería Puerto Deseado pasadas las
13:30 hs. La Aequo esperaba serena en el agua
con Gabriel a bordo, compartiendo la espera junto
a Gustavo, Nico (que venían a despedirnos)
y Fabián, en la Gringa, aguardaba por el
resto de su tripulación.
Con
la conducción de Norber y la dirección
de Gabriel (conocedor de muchos de los secretos
que atesora el Delta ) partimos en busca de alguna
isla con costas altas y lugar suficiente para
amarrar todas las lanchas.
El
río que había crecido mucho la noche
anterior se encontraba en franca bajante. Esquivando
palos y troncos navegamos por los bajos del temor
y luego desandamos el arroyo Diablo, que no deja
de asombrarnos con su virginal belleza tan cerca
de la Capital Federal.

Una
vez en el Paraná Mini y tras investigar
varias costas, bocas de aguajes e islotes, nos
decidimos por una esquina alta ya conocida por
todos nosotros, otrora punto de reunión
en anteriores salidas Pescanautas.
Establecido
el campamento, el grueso de la flota no demoró
en arribar: la Bol–Arg, Magui, Andrómeda,
Gringa y la embarcación de Julio M llegaron
sin sobresaltos.
Luego
del desembarco, Gabriel se dedicó a la
preparación de la cena, mientras Fabián
y Hugo armaban las mesas para la picada y los
primeros “drinks” de la tarde.
Ensimismados
en una extraña tarea descubrí a
Osvaldo, Norber y Fabián tratando de pescar
un extraño visitante que nadaba en las
aguas del delta. Luego de emplear varias técnicas
Fabián logró capturar, copo mediante,
un excelente ejemplar de jamón Serrano,
quien luego de un exhaustivo análisis realizado
por el Polaco fue el invitado de honor en la picada.
Otra
sorpresa fue la visita del guía Mauricio
Oñate quién escudriñaba tarariras
por las zanjas de la zona, tras unos brindis debió
partir, lamentándose por no poder compartir
semejante banquete.
Con
toda la carne en el asador y la picada terminada,
decidimos hacer unos intentos piscatorios en los
arroyos y aguajes cercanos antes que el sol se
acostara definitivamente.
Un grupito prefirió quedarse y vigilar
el campamento.
Sin
suerte en la pesca pero mucha diversión
entre todos los integrantes de las distintas las
lanchas y ya con las ultimas luces del sábado
hicimos los lances mientras contemplábamos
el nacimiento de una noche límpida, despejada
acompañados por los primeros mosquitos.

El
aroma despedido por la parrilla nos guió
de regreso al campamento. La carne casi a punto
nos dio tiempo para que Hugo preparara otra picada
más.
A las 21 horas, con una luna llena iluminando
todo nuestro refugio nos juntamos para disfrutar
compartiendo la cena.
¿Qué les puedo narrar de la cena?
…. Mejor algunas imágenes que mil
palabras.....
Los brindis, las charlas, las anécdotas,
los chistes y la sobremesa fueron los postres
de la velada. Más tarde algunos se alistaron
para dormir, al tiempo que, otros demostraron
que las nocturnas no son sólo para comer
y dormir, prefiriendo reanudar con la pesca.
El entusiasmo y la alegría continuaron
hasta pasado el mediodía del domingo.

Como
siempre, anécdotas, hubieron infinidad:
como el mini encuentro de bogas ganado ampliamente
por el Bol-Alg Team , con la pieza mayor que acuso
en la balanza 1.850 gramos obtenida por el Polaco;
la pesca nocturna de tarariras en el arroyo los
lobos; La mesa donada por Hugo a la isla; El almuerzo
de despedida y el retorno al tigre bajo la lluvia....

Cada
vez que participo de una nocturna Pescanautas,
la variable pesca no es analizada para determinar
el éxito de la velada, con sólo
pasar la noche entre amigos y en el marco que
nos brinda nuestro Delta, basta.
La
vivencia, emociones y sentimientos vivirán
siempre en mi memoria, sólo me queda decir:
"Gracias Pescanautas por poder ser parte"
y Brindo por una próxima nocturna.
Un Abrazo
a todos
Rubén
"El Mini" Martínez |