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Junín
quiere volver a ser "Capital del
Pejerrey"
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Los
números de Semana
Santa |
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Según
datos suministrados
por el área
de Control de
Pesca de la Municipalidad
de Junín
al área
de Turismo, entre
el sábado
15 y domingo 16
de abril pasado,
se registraron
la bajada de 250
lanchas, tanto
en la Laguna de
Gómez como
en los campos
linderos a la
misma. En cuanto
a los autos con
pescadores que
estacionaron en
el puente de Lincoln,
la cifra ascendió
550 autos (250
el viernes Santo,
150 el sábado
y 150 el domingo)
Cabe
resaltar el amplio
accionar del personal
de control de
pesca, trabajando
más de
12 horas en cada
turno para efectivizar
el cuidado y protección
del pejerrey,
ya que en el fin
de semana se capturaron
3 grandes mediomundos
de pesca ilegal.
Asimismo,
le recordamos
a los pescadores
que el cupo de
piezas permitido
es de 15 ejemplares
de pejerrey mayor
de 25 cm. por
persona.
Fuente:
http://www.junin.gov.ar
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Antiguamente
gran pesquero de pejerrey, esta laguna fue muy
castigada por la pesca furtiva y la contaminación,
producto de grandes fumigaciones en los campos
aledaños. Con las lluvias, las sustancias
tóxicas fluyeron hacia la laguna dejando
un manto blanco de peces muertos.
Hoy
el panorama parece cambiar, con el cuidado e interés
del nuevo intendente de Junín, Mario Meoni,
por recuperar la laguna para la pesca deportiva,
la Laguna de Gómez se perfila como un pesquero
interesante para las próximas temporadas.
El domingo 16 de abril partimos hacia la laguna:
Bruno Saccone, Gustavo Guido, Roberto, Javier
Dutto y quien escribe, motivados por la gran cantidad
de aficionados que desde al puente Lincoln obtuvieron
resultados positivos.
Enganchamos
el bote a la “Toyota” y desandamos
los casi 270 km que nos separaban del pesquero.
Paramos en el “El Gringo” a comprar
mojarras (ruta 7 km 258 antes de llegar a Junín,
$5 la porción generosa y mojarras grandes)
y luego continuamos viaje por la Ruta Nacional
7 para luego tomar 188 con dirección a
General Pinto hasta llegar a un campo privado
lindero al puente de Lincoln donde botaríamos
la embarcación.

Al
llegar al espejo lo notamos algo bajo (apróximadamente
un metro menos de su nivel habitual), la brisa
oxigenaba bien el agua, augurando una buena jornada
de pesca, ansiosos nos pusimos a bajar el bote
al agua y preparar todos los menesteres que llevaríamos
a bordo para la jornada.
Llegado
el caso que no cuenten con embarcación
propia y tengan que alquilar bote en alguno de
los tantos proveedores de servicios que hay, simpre
cheque el estado del mismo y exiga que cuente
con los elementos de seguridad, llámese
chalecos salvavidas para cada uno de los tripultantes,
ancla, cabo y remos en buen estado, etc...

Mientras
Bruno y Roberto realizaban intentos desde la costa
logrando varios dentudos y algunos pejes, junto
a Javier y el “mono” nos embarcaríamos
para navegar hacia la zona conocida como “3
aguas” y ahí comenzar la pesca al
garete.
El
viento soplaba del sudoeste, rizando la laguna
y permitiendo que las líneas deriven mesuradamente
sin necesidad de utilizar un boyón impulsor.
Optamos
por líneas clásicasde tres boyas:
el “mono” verde limón, Javier
prefirió naranjas con verde limón
y quilla blanca y yo elegí unas combindas
naranjas y verde limón.
Con
encarnes generosos, sólo debimos esperar
5 minutos para que comenzaran las respuestas.
Bastó que Javier obtuviera el primer pejerrey,
para que todos empecemos a cobrar piezas inmeditamente.
La
mayoría de los ejemplares tomaron los cebos
con brazoladas de 25 y 30 cm de longitud. Muy
robustos y combativos, los pejerreyes rondaban
los 25 a 30 cm, con algunos que midieron 40 y
45 cm, el color de boyas que marcó diferencia
fue el verde limón.
Cerca
del mediodía calmó el viento, colocamos
punteros para poder efectuar lances lejos de la
embarcación, cobrando algunos “pejes”
más. Como consecuencia del agua planchada
el pique se hizo esquivo, momento indicado para
volver a la costa, comer algo y cambiar la tripulación.
Mientras degustábamos unos mates y sandwich,
algunos dentudos picaron en nuestras líneas.
A las 13.30hs notamos que empezó a levantarse
una pequeña brisa del oeste, nos embarcamos
con Roberto y Bruno a fin de relevar la margen
derecha del espejo.
Arrancamos con los garetes desde el centro de
la laguna, el agua muy verdosa, indicaba falta
de oxígeno, mal augurio para dar con las
flechas de plata. Derivando el aparejo, teníamos
piques fugaces pero no pudimos concretar demasiados,
él pez se mostraba remiso a tomar firme.
El
panorama variaba notablemente al aumentar el viento,
al rizarse el agua, la actividad crecía
progresivamente y los peces se ponían agresivos
hasta el punto de atacar el cebo en una corrida
o a las boyas mismas.
Se
los sentía muy vigorosos y se oponían
con fuerza a ser reducidos.
El
pescado promedio obtenido oscilaba entre 25 y
30 cm, con algunas sorpresitas de 40 a 45 cm.
Algo a tener muy en cuenta, es que son pejerreyes
de boca mediana, por lo que recomendamos anzuelos
N° 3 o 4 o un Akita Kitsune 2/0 o 3/0 y mojarras
pequeñas y boyas chicas. Nosotros disponíamos
solo de mojarras "guazuceras" lo que
dificultaba aun más las capturas.
Resumiendo....
En una jornada completa se pueden cosechar unos
25 ejemplares por pescador. Si se actúa
de costa tal vez unos 10 o 15. Los horarios más
efectivos de esta jornada fueron las primeras
horas de la mañana cuando el aire se empieza
a calentar creando corrientes convectivas que
sacuden la superficie de la laguna. Comprobamos
que la actividad de los pejerreyes depende matemáticamente
del viento.
Los
equipos que utilizamos fueron los siguientes:
Cañas de composición carbono o grafito,
líneas de 3 boyan con y sin puntero, (depende
del viento), anzuelos Mustad 1/0 o Akita Kitsune
2/0 o 3/0, reeles cargados con nylon del 0.25
mm o multifilamento del 0.15mm.

Felices
por la jornada compartida les mando un gran abrazo.
Juampi
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