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Cuando
la protagonista es una dama
Es
indudable que día a día son más
las mujeres que se acercan a nuestro querido deporte,
cosa que como pescador me pone realmente muy contento.
Al
igual que muchas otras, mi señora Liliana
desde hace bastante tiempo comparte conmigo esta
pasión.
En
el verano próximo pasado, debido a mi trabajo
de guía de pesca, no tuvimos muchas oportunidades
de salir a pescar juntos.
El domingo 2 de abril aprovechando que no tenía
excursión programada nos regalamos una
jornada difícil de olvidar.
Partimos tranquilos hacia la guardería
y a las 11:00 abordamos la Zona Delta.
El
lugar elegido: los bajos del temor, playones del
Falso Sueco y la Boca falsa del Paraná
de las Palmas. Nos propusimos dedicarnos sólo
a la captura de bogas, que sobre el fin de temporada
siempre se obtienen las más grandes.
El
día se presentó gris, nublado, con
vientos moderados del este y el agua con mucho
sedimento en suspensión, las condiciones
no eran nada alentadoras.
Buscamos
reparo en un arroyo de aguas tranquilas sobre
la margen de estribor de la boca falsa y comenzamos
los intentos…. Tuvimos que esperar una hora
hasta el cambio de marea, con la inminente bajante
empezaron a darse los primeros piques, muy sutiles,
suaves, típicos de los grandes ejemplares.
Y
fue así nomás, tras la clavada,
la primera corrida era violentísima sacando
metros y metros de línea y aun regulando
bien la estrella del reel, cortaban las brazoladas.
En
esta época del año las leporinus
obtusidens se encuentran bien alimentadas, en
plenitud, robustas y con su máxima potencia,
ávidas de proteínas para transitar
su letargo invernal.
Inicialmente a “Lili” le costo un
poco acertar con el instante justo para la clavada,
no era sencillo, estaban desconfiadas y comían
mal, pero de a poco fue tomándole el tiempo
y mejoró mucho su pesca, logrando clavar
la que a la postre sería la mejor boga
de la jornada.
En
los intentos realizados en los veriles de la falsa
boca, la fuerza de las bogas se magnificaba con
la corriente y sumado el uso de equipos livianos
nos permitió disfrutar juntos de una pesca
inolvidable.
Equipos
y carnadas
Usamos
cañas livianas de acción media a
parabólica, reeles frontales chicos cargados
con nylon de 0.35 de buena calidad.
Líneas
clásicas de dos anzuelos y plomada corrediza
de 10 gramos, brazoladas del 0.30 y anzuelos simples
chicos como los Gamakatsu de paleta N° 6,
los Mustad Nº 4 de la serie 92553 o los Big
Gun. Para la masa utilicé anzuelos triples
muy pequeños sin reten de pasta.
Las
carnadas más rendidoras fueron: el salamín
cortado en daditos y la masa.
Algunos
consejitos
Si
la pesca es en arroyos usar siempre la plomada
más chica posible y si actuamos en zonas
profundas y con correntada aumentar la plomada
para que la línea toque fondo y no “flamee”.
Bajo estas circunstancias es bueno armar el aparejo
con un pequeño mosquetón corredizo,
que nos permite reemplazar plomadas con facilidad
y adaptar el peso a cada situación, sin
tener que cambiar toda la línea.
Y
recuerden.... el mejor pescador no siempre es
el que trae más pescados.
Un
gran abrazo, Simón.
simonpescador@pescanautas.com.ar

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