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El
patí es uno de los peces más grandes
que podemos pescar en el río de la Plata.
Si bien su peso promedio es de entre 3 a 8 kg,
llegan a pesar hasta 18 kg !!!!!!!!!!, es sin
dudas un “PESO PESADO"

Algunos
pescadores no consideran esta pesca como deportiva,
yo particularmente lo revindico como una práctica
sumamente deportiva. Si bien el patí no
ofrece una destacada batalla al ser clavado, su
pesca es sumamente difícil, como muestra,
basta decir que de cada 10 piques sólo
se podrán concretar apróximadamente
unas 3 capturas.
Poseedor
de una boca muy dura, lo común es que llegue
hasta la lancha sosteniendo la carnada en la boca
sin estar "pinchado" negándose
a liberarla, para luego soltarla a flor de agua
al ver la embarcación, generando en los
pobres aficionados todo tipo de rabietas.
Como
guía de pesca, me gusta llevar a mis clientes
a disfrutar de esta pesca que la mayoría
de los aficionados desconocen.
El
miércoles 4 de enero partimos en la Zona
Delta junto a Carlos, Pablo y Luis, uno de los
tantos argentinos que está viviendo en
Italia y vino unos días de visita, de paso
aprovechó para despuntar el vicio en el
estuario.
Con
el río en creciente y tranquilo, condiciones
ideales para la pesca de estos silúridos,
puse proa a la “Depresión del palo
4” , famoso pesquero de pejerreyes y patíes.
Esta canaleta natural generada por el gran volumen
de agua que vierten al Plata dos grandes tributarios
como el Barca Grande y el río Paraná
Miní, tiene una profundidad máxima
de 33 pies. Precisamente en ese sondaje fue donde
se dieron los mejores piques, encarnando con anguilas
enteras, usando plomos pasantes de 10 gramos y
regulando la deriva con la infaltable ancla de
capa intentando un garete lento.
Durante
las primeras horas no tuvimos respuestas, pasadas
las 11.00 hs, pensé que quizás los
patíes habían decidido faltar a
la cita ... pero aun así, esperamos el
cambio de marea, nos movimos un poco buscando
mas profundidad y de pronto la caña de
Luis se arquea denotando un pique y mi grito:
“¡clavá Luis!” y clavó
con todo ...... el resultado un lindo patí
que acusó en la balanza 5,500 kg.
Luego
fue el turno de Carlos quien logró otro
de unos 4 kg y más tarde Pablo se lució
con un súper pesado de ¡10 kg!.
Sucesivamente
fueron pescando combativos ejemplares de 4 a 6
kg. En el lapso de tres horas capturamos alrededor
de 10 patíes, sin contar una gran cantidad
de piques fallidos, experiencia que muestra a
las claras que los grandes del río ya están
presentes tanto en cantidad como calidad.
Los
muchachos no podían creer los descomunales
portes de sus capturas, realmente me costó
convencerlos para probar con las bogas.
Finalmente, a última hora, entramos en
uno de los tantos arroyos de los Bajos del Temor
y cerramos una jornada inolvidable pescando una
buena cantidad de bogas, que con equipos livianos
mostraron toda su fuerza y resistencia, demostrando
una vez más su valía como especie
ultra deportiva del Río de la Plata.
Consejos
útiles
Siendo
el patí un pez de boca muy dura es importante
que los anzuelos sean fuertes pero finos para
ayudar la penetración, de tamaños
no muy grandes y muy bien afilados.
Las
cañas de 2.10 m. como mínimo deben
ser rígidas para que la clavada llegue
con potencia. En el caso de emplear monofilamento
recomiendo uno de extrema calidad del 0.40 mm.
Y
recuerden.... el mejor pescador no siempre es
el que trae más pescados.
Un
gran abrazo, Simón.
simonpescador@pescanautas.com.ar

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