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Flotando el Limay Medio -- Sebastián Rivanera *


El tramo flotable más reconocido del río Limay denominado “medio” comprende desde aguas abajo de la Represa Pichi Picún Leufú hasta el acceso denominado “Álamo Guacho”, prácticamente sobre el lago Ezequiel Ramos Mexía más conocido como El Chocón. Son aproximadamente 70 Km. de río que se extiende entre las ciudades neuquinas de Piedra del Águila y Picún Leufú.

Superposición del recorrido indicado por el GPS sobre foto satelital del Limay Medio.
(Es importante aclarar que en la foto satelital no se observa la Represa Pichi Picún Leufú debido a que
la foto fue tomada con anterioridad a la construcción de la misma)

Las características generales de esta sección del río pueden resumirse en: gran tamaño, meandroso con correderas intercaladas con profundos pozones, islas, canales y brazos más pequeños. La vegetación circundante es árida de meseta y sobre la costa existen árboles como sauces y en algunos sectores álamos que brindan sombra en medio de la aridez.

La salida que emprendimos fue realizada al comienzo de la temporada de pesca 2005 – 06, desde el 01 al 03 de noviembre. Fueron tres días de flotada en dos balsas inflables tipo “rafting” con plataforma de pesca para llevar a dos pescadores y el guía por balsa, recorriendo todo el Limay Medio con dos noches de campamento.

Fuimos de la partida 6 personas, 3 por balsa, Gonzalo Perfiter Muñoz de San Martín de los Andes, Miguel Sabbadini de General Roca y Mariano Srur como Guía de Pesca iban en una balsa y en la otra Antonio y “Tonio” Valenti, también de Gral. Roca y Sebastián Rivanera hacia las veces de Guía. Tanto Mariano como quien escribe este artículo somos Guías de Pesca de la Provincia de Neuquén. La idea era realizar un relevamiento de principio de temporada para conocer las condiciones del río y observar las variantes que había sufrido durante el receso. El tramo a relevar estaba comprendido entre la Represa de Pichi Picún Leufú y la Estancia Pantanitos.


Los Guías de la excursión, Sebastián y Mariano.

Entramos al río a media mañana del martes 01 de noviembre en el sector de la Flia. Martínez, sobre la margen sur del mismo. El día era calmo, sin viento y soleado con una temperatura agradable, condiciones que presagiaban una jornada de pesca inolvidable.

El equipo de pescadores posando para la foto en un descanso sobre el río.

Como era de esperar, la competencia entre las balsas era inevitable. Hubo en disputa dos clases de trofeos. Para la balsa que obtuviese el mayor número de ejemplares y al mayor volumen en peso de una captura, fotografía de por medio. La competición estaba en marcha y los resultados eran inciertos hasta el final de la flotada.

El sector “alto” de este tramo del río suele dar muy buenos resultados en sus capturas, sobretodo con ejemplares de arco iris en tamaños que varían entre los 800 grs. y 1,5 kg. Pudiendo tener alguna “sorpresa” de gran tamaño en cualquier momento. Dicha sección del río se caracteriza por ser ancha, de gran caudal, meandrosa y con algunos canales que suelen ser muy interesantes para intercalar técnicas y equipos, pudiendo utilizar equipos livianos para ninfear o intentar pescar sobre la superficie.

Es imprescindible parar con la balsa en determinados sectores de correderas profundas que se recuestan sobre todo en la margen norte del río, sobre la costa de Neuquén, en donde se podrán obtener buenas capturas con equipos grandes, cañas números del 6 al 9 de acción rápida, líneas de hundimiento tipo teeny, ST de hundimiento extrarrápido con moscas streamer como woolly bugger (en colores oliva, marrón, negro y blanco), rabbits (colores vivos tipo naranja), matukas y muddler minnow, en anzuelos del 2 al 6.


Ninfas utilizadas

Streamers utilizadas

Luego de una mañana espectacular, y pasando la Estación de Aforo, paramos nuestras balsas a la sombra de unos sauces que se recuestan sobre la costa norte. Allí aprovechamos para realizar nuestro almuerzo agreste, sin prender fuego ni cocinar, para no perder demasiado tiempo y poder aprovechar de mejor manera nuestro día de pesca.

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Después de almorzar unos ricos sándwiches, emprendimos la última parte de nuestro primer día de flotada, intentando preservar fuerzas pues quedaban dos largas jornadas por delante.

El resto del día, soleado y con calor por cierto, se diluyó con varias capturas de truchas arcos iris pudiendo pescar hasta las últimas horas del atardecer. Aprovechando la luz de la tarde acampamos en un sector de islas, teniendo mucho cuidado en elegir una que estuviese bien alta para resguardarnos de las crecidas del río por la erogación de agua desde la represa, y más aún en días de semana en donde la exigencia de producción de energía es mayor, para abastecer a las grandes ciudades.

En los campamentos utilizamos carpas altas, que nos permiten entrar parados brindando mayor comodidad a nuestros amigos pescadores. Así mismo, utilizamos catres con bolsas de dormir y almohadas, asegurando de esta manera, un sueño reparador durante la noche.

Por fin el disco salió a escena, cocinamos un excelente pollo al disco remojado en vino blanco, con abundante cebollita, morrones y arvejas. Un plato que, bien caliente, es ideal para reducir las bajas temperaturas de la noche, que siguen siendo frescas aún en noviembre.

Después de una charla contando los pormenores de la jornada nos fuimos a descansar para levantarnos temprano y salir nuevamente al río.

Armando nuestro primer campamento.

A la mañana siguiente, preparamos todo el equipamiento, desayunamos con café con leche y mate, según las preferencias de nuestros huéspedes, y emprendimos nuestro segundo día de flotada.

El siguiente tramo del río se caracteriza por ser meandroso, como el primero, pero ya no tan ancho, sucediendo algunos sectores de islas, brazos más pequeños y canales, ideales para intentar pescar con otros equipos y técnicas. Para mi gusto este sector del río es el más bello por sus paisajes ribereños y además por la calidad y variedad de sus capturas.

Sobretodo la margen sur del río Limay presenta sectores de bardas (bordes de meseta) altos, que por la acción erosiva del viento, las lluvias y al agua escurriéndose desprenden material grueso en bloques de piedras que caen sobre la costa y que brindan refugio a los peces.

En algunos brazos pequeños, recostados sobre las bardas del sector sur, se pueden capturar piezas sumamente interesantes, intentando desde la costa con lanzamientos largos río arriba, dejando derivar la línea y recogiendo con la caña perpendicular al río, trayendo la línea paralela a la costa. Seguramente detrás de alguna piedra se esconde algún ejemplar, que al acecho, espera alevinos desprevenidos y que no tardará en capturar tu imitación.

Haciendo roll cast desde la balsa en uno de los hermosos canales que ofrece el Limay Medio.

La secuencia muestra a Don Antonio capturando un hermoso ejemplar de marrón macho obtenido en un canal de no más de 60 cms de profundidad.

 

Miguel con una arco iris.

Los canales a esta altura del año, presentan buen nivel de agua, por lo que es recomendable navegarlos en balsas que permiten flotarlos con alturas que a veces no superan los 60 cms. Esta es una de las ventajas de flotar los ríos en balsas, que permiten navegar sectores poco profundos, los cuales en lanchas a motor es imposible y a la vez peligroso de acceder.

En uno de estos canales tuvimos oportunidades de pescar con ninfas tipo Woolly Worm, Montana Stone, Soft Hackle y Prince en anzuelos 12 al 16, con líneas de flote y líderes más bien cortos y a la deriva, obtuviendo muy buenos resultados. Don Antonio, venía sacrificándose mucho para pescar, tomaba mate muy placidamente, hasta que sentimos un tirón y pensamos que por la poca profundidad del canal, habíamos enganchado. Pero nuestra sorpresa fue mayor cuando vinos que la línea se movía y el trabajo del pescador iba en aumento. La balsa se detuvo sola por las piedras rodadas y allí pudimos apreciar la hermosa pieza que Don Antonio sujetaba con su caña. Era una hermosa marrón macho, de más de 2 Kg. y que se había tragado la ninfa muy profundamente. Luego de un trabajo quirúrgico para desenganchar el anzuelo (sin rebaba vale aclarar) sin que la trucha salga del agua, y devolverla sana y salva, continuamos viaje por el espectacular canal que tenía un largo de más de 5 Km.

Ya retomando el río grande, continuamos pescando desde la balsa con casteos largos, para aprovechar más el trayecto de la mosca a la balsa y tener de esa manera más oportunidades de pique. Los resultados siempre fueron buenos.

También en la entrada de un brazo más pequeño del río, Antonio hijo obtuvo buenas presas, sobresaliendo una perca de 3 Kg. de peso capturada con una bitch creek, que sorprendió a todos por su aspecto antediluviano y tamaño. Acompañaron esta captura varios ejemplares de arco iris en un promedio de 800 a 1 kg. Ya a esta altura de la jornada nuestra balsa obtenía una clara diferencia con respecto a la otra en cuanto al porte de las capturas, liderando la competencia en cuanto a tamaño se refiere.

Luego de una media jornada muy divertida por la cantidad y variedad de las truchas, aprovechamos para almorzar en un sector del río recostado sobre las bardas de la margen sur rodeadas de sauces. Este refugio se encuentra escondido y para encontrarlo hay que ser conocedor de la zona, ya que se navega por un canal poco profundo hasta llegar al lugar. Es un paraje mágico, rodeado de productivos canales medianos, con sucesivas correderas y pozones, ideales para pescar más fino con ninfas o streamers pequeñas. En la entrada de dicho canal obtuvimos buenas capturas de arco iris de mediano porte con imitaciones de pancoras.

Ya divisábamos Bajada Colorada, en donde las bardas se tornan de un color rojizo y se elevan como filas de centinelas que custodian las aguas relucientes del Limay. Este sector del río es de los más interesantes de todo el trayecto. El brazo ancho fragmenta una isla grande y la convierte en muchas islas pequeñas, rodeadas de brazos chicos y canales formando un delta de los más bellos que conozco. Es fundamental, para obtener buenos resultados, parar en las islas rodeadas de correderas y pescar a sus lados. La pesca fue constante y entretenida, este sector del río nunca falla y la diversión está asegurada.

Miguel y otra de sus tantas capturas esta vez en Bajada Colorada.

Luego de pescar un buen tiempo, aprovechamos una isla grande y elevada para preparar nuestro segundo campamento. Mientras algunos de nosotros armábamos las carpas, en los alrededores, sobre los brazos pequeños que rodeaban la isla, se escuchaban las voces que alertaban capturas cercanas, incluso hasta últimas horas de la tarde.

Para la cena, teníamos pensado unos bifes a la criolla, también al disco. Con cebollita salteada y abundantes verduras, comimos muy cómodamente en nuestras mesas plegables y sillas de director, remojando el pancito en el delicioso jugo hasta dejar los platos prácticamente limpios.

Ya la noche cayó sobre nuestras carpas, y con las luces de las linternas, contamos nuestras últimas anécdotas, para irnos a descansar y así partir a la mañana siguiente a nuestro destino final: la Estancia Pantanitos.

Durante la mañana, mientras algunos desarmaban el campamento y otros pescaban en los brazos de alrededor, nos llamó la atención una captura de una arco iris que obtuvo Antonio hijo, larguísima pero a la vez flaquísima, se notaba que venía de desovar por su extrema delgadez. Es una noticia alentadora obtener este tipo de truchas, muestran un futuro alentador si se piensa en que esa trucha dejó cientos de huevos en el río.

SENDAS PATAGONICAS
Pescando en el lugar correcto

Es una empresa que se dedica a la Pesca Deportiva en la Patagonia Norte. Realizamos flotadas de pesca embarcadas en balsas inflables con plataformas de pesca. Navegamos los ríos Limay, Aluminé, Collón Curá y Negro combinando las flotadas y la pesca de vadeo, con almuerzos agrestes a la orilla del río, campamentos con cenas criollas, o si prefieren, pasar la noche en confortables hoteles. Contamos con vehículo doble cabina, completos equipos de pesca, cómodo equipamiento de camping y todo lo necesario para hacer de su viaje de pesca una experiencia única.

www.sendaspatagonicas.com
Guías de Pesca: Mariano Srur – Sebastián Rivanera
TE: 0299 – 477 5909 / 156 336817 / 22
msrur@sendaspatagonicas.com

El viento mostró toda su energía durante la jornada, aunque no impidió seguir pescando, incluso el número de capturas durante la última jornada fue formidablemente bueno. Es común en esta zona que en noviembre el viento se muestre más activo, mermando considerablemente durante los meses siguientes.

Este sector del río se caracteriza por ser meandroso y de gran tamaño con algunos tramos con brazos menores de pequeño calado hasta su confluencia con el lago Ezequiel Ramos Mexía en donde se forma un pequeño y bello delta.

Partimos más temprano que el día anterior rumbo al paraje rionegrino de Naupa Huen, sobre la margen sur y distante sólo 3 mil metros de Bajada Colorada. Es recomendable, al pasar frente al paraje, tomar el sector norte del río, sobre la costa neuquina recostado sobre las grandes bardas que impiden su acceso por la costa, encontrándose más aislado y por consiguiente con menor presión de pesca, pudiendo llegar únicamente en una embarcación.

Luego de pasar por el mencionado paraje nos dirigimos a un sector de correderas y aprovechando una zona de árboles, preparamos nuestro último almuerzo antes de nuestra llegada a la estancia.

Después de pasar por La Picaza, llegamos a la estancia Pantanitos, propiedad de Gloria de García Crespo, alrededor de las 17 hs. del miércoles, luego de 3 jornadas inolvidables de pesca en donde interrelacionamos con otros pescadores, compartimos momentos agradables, risas, cargadas y lo más importante de todo, respetando al río y los recursos que este ofrece logramos afianzar nuestra amistad.

Tres pescadores en una corredera larga saliendo de Bajada Colorada con las bardas rojizas de fondo.

Durante la jornada la cantidad de capturas fue similar que en las anteriores, los piques no disminuyeron a pesar del viento y la balsa capitaneada por Mariano aprovechó esta situación y “pico” en punta en cuanto al número de capturas, siendo de gran importancia el repunte que realizó Miguel que fue ampliamente el que mayor número de capturas tuvo en el día. Aunque no pudieron igualar los tamaños que lograron los Valenti desde la otra balsa, por lo que la competencia terminó equilibrada y todos terminaron contentos y con cargadas de por medio hacia los circunstanciales rivales.

Uno de los vehículos que utilizamos habitualmente en nuestras excursiones.

El Limay Medio esconde muchos secretos, es imprescindible embarcarse para descubrirlos y seguramente revele consigo muchas sorpresas en su trayecto. Es un río bello e imponente, con verdes paisajes que contrastan con las bardas rojizas que lo circundan, y que junto a la bondad de sus recursos lo transforman en uno de los ríos pesqueros de la Patagonia más codiciados de la región y del mundo.

Sebastián Rivanera
* Guía de Pesca PN Lanín (Disp. N° 707/04) y
de la Provincia de Neuquén (Disp. N° 207ST/05)
srivanera@sendaspatagonicas.com

Imágenes: Mariano Srur
Guía de Pesca PN Lanín (Disp. N° 707/04) y
de la Provincia de Neuquén (Disp. N° 200ST/05)
msrur@sendaspatagonicas.com

 
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