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El
tramo flotable más reconocido del río
Limay denominado “medio” comprende
desde aguas abajo de la Represa Pichi Picún
Leufú hasta el acceso denominado “Álamo
Guacho”, prácticamente sobre el lago
Ezequiel Ramos Mexía más conocido
como El Chocón. Son aproximadamente 70
Km. de río que se extiende entre las ciudades
neuquinas de Piedra del Águila y Picún
Leufú.

Superposición del recorrido indicado por
el GPS sobre foto satelital del Limay Medio.
(Es importante aclarar que en la foto satelital
no se observa la Represa Pichi Picún Leufú
debido a que
la foto fue tomada con anterioridad a la construcción
de la misma)
Las
características generales de esta sección
del río pueden resumirse en: gran tamaño,
meandroso con correderas intercaladas con profundos
pozones, islas, canales y brazos más pequeños.
La vegetación circundante es árida
de meseta y sobre la costa existen árboles
como sauces y en algunos sectores álamos
que brindan sombra en medio de la aridez.
La
salida que emprendimos fue realizada al comienzo
de la temporada de pesca 2005 – 06, desde
el 01 al 03 de noviembre. Fueron tres días
de flotada en dos balsas inflables tipo “rafting”
con plataforma de pesca para llevar a dos pescadores
y el guía por balsa, recorriendo todo el
Limay Medio con dos noches de campamento.
Fuimos
de la partida 6 personas, 3 por balsa, Gonzalo
Perfiter Muñoz de San Martín de
los Andes, Miguel Sabbadini de General Roca y
Mariano Srur como Guía de Pesca iban en
una balsa y en la otra Antonio y “Tonio”
Valenti, también de Gral. Roca y Sebastián
Rivanera hacia las veces de Guía. Tanto
Mariano como quien escribe este artículo
somos Guías de Pesca de la Provincia de
Neuquén. La idea era realizar un relevamiento
de principio de temporada para conocer las condiciones
del río y observar las variantes que había
sufrido durante el receso. El tramo a relevar
estaba comprendido entre la Represa de Pichi Picún
Leufú y la Estancia Pantanitos.
Los Guías de la excursión, Sebastián
y Mariano.
Entramos al río a media mañana del
martes 01 de noviembre en el sector de la Flia.
Martínez, sobre la margen sur del mismo.
El día era calmo, sin viento y soleado
con una temperatura agradable, condiciones que
presagiaban una jornada de pesca inolvidable.
El
equipo de pescadores posando para la foto en un
descanso sobre el río.
Como
era de esperar, la competencia entre las balsas
era inevitable. Hubo en disputa dos clases de
trofeos. Para la balsa que obtuviese el mayor
número de ejemplares y al mayor volumen
en peso de una captura, fotografía de por
medio. La competición estaba en marcha
y los resultados eran inciertos hasta el final
de la flotada.
El
sector “alto” de este tramo del río
suele dar muy buenos resultados en sus capturas,
sobretodo con ejemplares de arco iris en tamaños
que varían entre los 800 grs. y 1,5 kg.
Pudiendo tener alguna “sorpresa” de
gran tamaño en cualquier momento. Dicha
sección del río se caracteriza por
ser ancha, de gran caudal, meandrosa y con algunos
canales que suelen ser muy interesantes para intercalar
técnicas y equipos, pudiendo utilizar equipos
livianos para ninfear o intentar pescar sobre
la superficie.
Es
imprescindible parar con la balsa en determinados
sectores de correderas profundas que se recuestan
sobre todo en la margen norte del río,
sobre la costa de Neuquén, en donde se
podrán obtener buenas capturas con equipos
grandes, cañas números del 6 al
9 de acción rápida, líneas
de hundimiento tipo teeny, ST de hundimiento extrarrápido
con moscas streamer como woolly bugger (en colores
oliva, marrón, negro y blanco), rabbits
(colores vivos tipo naranja), matukas y muddler
minnow, en anzuelos del 2 al 6.
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Ninfas utilizadas
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Streamers utilizadas
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Luego
de una mañana espectacular, y pasando la
Estación de Aforo, paramos nuestras balsas
a la sombra de unos sauces que se recuestan sobre
la costa norte. Allí aprovechamos para
realizar nuestro almuerzo agreste, sin prender
fuego ni cocinar, para no perder demasiado tiempo
y poder aprovechar de mejor manera nuestro día
de pesca.
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Servicios
en la Patagonia |
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Después
de almorzar unos ricos sándwiches, emprendimos
la última parte de nuestro primer día
de flotada, intentando preservar fuerzas pues
quedaban dos largas jornadas por delante.
El
resto del día, soleado y con calor por
cierto, se diluyó con varias capturas de
truchas arcos iris pudiendo pescar hasta las últimas
horas del atardecer. Aprovechando la luz de la
tarde acampamos en un sector de islas, teniendo
mucho cuidado en elegir una que estuviese bien
alta para resguardarnos de las crecidas del río
por la erogación de agua desde la represa,
y más aún en días de semana
en donde la exigencia de producción de
energía es mayor, para abastecer a las
grandes ciudades.
En
los campamentos utilizamos carpas altas, que nos
permiten entrar parados brindando mayor comodidad
a nuestros amigos pescadores. Así mismo,
utilizamos catres con bolsas de dormir y almohadas,
asegurando de esta manera, un sueño reparador
durante la noche.
Por
fin el disco salió a escena, cocinamos
un excelente pollo al disco remojado en vino blanco,
con abundante cebollita, morrones y arvejas. Un
plato que, bien caliente, es ideal para reducir
las bajas temperaturas de la noche, que siguen
siendo frescas aún en noviembre.
Después
de una charla contando los pormenores de la jornada
nos fuimos a descansar para levantarnos temprano
y salir nuevamente al río.

Armando nuestro primer campamento.
A
la mañana siguiente, preparamos todo el
equipamiento, desayunamos con café con
leche y mate, según las preferencias de
nuestros huéspedes, y emprendimos nuestro
segundo día de flotada.
El
siguiente tramo del río se caracteriza
por ser meandroso, como el primero, pero ya no
tan ancho, sucediendo algunos sectores de islas,
brazos más pequeños y canales, ideales
para intentar pescar con otros equipos y técnicas.
Para mi gusto este sector del río es el
más bello por sus paisajes ribereños
y además por la calidad y variedad de sus
capturas.
Sobretodo
la margen sur del río Limay presenta sectores
de bardas (bordes de meseta) altos, que por la
acción erosiva del viento, las lluvias
y al agua escurriéndose desprenden material
grueso en bloques de piedras que caen sobre la
costa y que brindan refugio a los peces.
En
algunos brazos pequeños, recostados sobre
las bardas del sector sur, se pueden capturar
piezas sumamente interesantes, intentando desde
la costa con lanzamientos largos río arriba,
dejando derivar la línea y recogiendo con
la caña perpendicular al río, trayendo
la línea paralela a la costa. Seguramente
detrás de alguna piedra se esconde algún
ejemplar, que al acecho, espera alevinos desprevenidos
y que no tardará en capturar tu imitación.

Haciendo roll cast desde la balsa en uno
de los hermosos canales que ofrece el Limay Medio.


La
secuencia muestra a Don Antonio
capturando un hermoso ejemplar de
marrón macho obtenido en
un canal de no más de 60
cms de profundidad. |

Miguel
con una arco iris. |
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Los
canales a esta altura del año, presentan
buen nivel de agua, por lo que es recomendable
navegarlos en balsas que permiten flotarlos con
alturas que a veces no superan los 60 cms. Esta
es una de las ventajas de flotar los ríos
en balsas, que permiten navegar sectores poco
profundos, los cuales en lanchas a motor es imposible
y a la vez peligroso de acceder.
En
uno de estos canales tuvimos oportunidades de
pescar con ninfas tipo Woolly Worm, Montana Stone,
Soft Hackle y Prince en anzuelos 12 al 16, con
líneas de flote y líderes más
bien cortos y a la deriva, obtuviendo muy buenos
resultados. Don Antonio, venía sacrificándose
mucho para pescar, tomaba mate muy placidamente,
hasta que sentimos un tirón y pensamos
que por la poca profundidad del canal, habíamos
enganchado. Pero nuestra sorpresa fue mayor cuando
vinos que la línea se movía y el
trabajo del pescador iba en aumento. La balsa
se detuvo sola por las piedras rodadas y allí
pudimos apreciar la hermosa pieza que Don Antonio
sujetaba con su caña. Era una hermosa marrón
macho, de más de 2 Kg. y que se había
tragado la ninfa muy profundamente. Luego de un
trabajo quirúrgico para desenganchar el
anzuelo (sin rebaba vale aclarar) sin que la trucha
salga del agua, y devolverla sana y salva, continuamos
viaje por el espectacular canal que tenía
un largo de más de 5 Km.
Ya
retomando el río grande, continuamos pescando
desde la balsa con casteos largos, para aprovechar
más el trayecto de la mosca a la balsa
y tener de esa manera más oportunidades
de pique. Los resultados siempre fueron buenos.
También
en la entrada de un brazo más pequeño
del río, Antonio hijo obtuvo buenas presas,
sobresaliendo una perca de 3 Kg. de peso capturada
con una bitch creek, que sorprendió a todos
por su aspecto antediluviano y tamaño.
Acompañaron esta captura varios ejemplares
de arco iris en un promedio de 800 a 1 kg. Ya
a esta altura de la jornada nuestra balsa obtenía
una clara diferencia con respecto a la otra en
cuanto al porte de las capturas, liderando la
competencia en cuanto a tamaño se refiere.
Luego
de una media jornada muy divertida por la cantidad
y variedad de las truchas, aprovechamos para almorzar
en un sector del río recostado sobre las
bardas de la margen sur rodeadas de sauces. Este
refugio se encuentra escondido y para encontrarlo
hay que ser conocedor de la zona, ya que se navega
por un canal poco profundo hasta llegar al lugar.
Es un paraje mágico, rodeado de productivos
canales medianos, con sucesivas correderas y pozones,
ideales para pescar más fino con ninfas
o streamers pequeñas. En la entrada de
dicho canal obtuvimos buenas capturas de arco
iris de mediano porte con imitaciones de pancoras.
Ya
divisábamos Bajada Colorada, en donde las
bardas se tornan de un color rojizo y se elevan
como filas de centinelas que custodian las aguas
relucientes del Limay. Este sector del río
es de los más interesantes de todo el trayecto.
El brazo ancho fragmenta una isla grande y la
convierte en muchas islas pequeñas, rodeadas
de brazos chicos y canales formando un delta de
los más bellos que conozco. Es fundamental,
para obtener buenos resultados, parar en las islas
rodeadas de correderas y pescar a sus lados. La
pesca fue constante y entretenida, este sector
del río nunca falla y la diversión
está asegurada.
Miguel
y otra de sus tantas capturas esta vez en Bajada
Colorada.
Luego
de pescar un buen tiempo, aprovechamos una isla
grande y elevada para preparar nuestro segundo
campamento. Mientras algunos de nosotros armábamos
las carpas, en los alrededores, sobre los brazos
pequeños que rodeaban la isla, se escuchaban
las voces que alertaban capturas cercanas, incluso
hasta últimas horas de la tarde.
Para
la cena, teníamos pensado unos bifes a
la criolla, también al disco. Con cebollita
salteada y abundantes verduras, comimos muy cómodamente
en nuestras mesas plegables y sillas de director,
remojando el pancito en el delicioso jugo hasta
dejar los platos prácticamente limpios.
Ya
la noche cayó sobre nuestras carpas, y
con las luces de las linternas, contamos nuestras
últimas anécdotas, para irnos a
descansar y así partir a la mañana
siguiente a nuestro destino final: la Estancia
Pantanitos.
Durante
la mañana, mientras algunos desarmaban
el campamento y otros pescaban en los brazos de
alrededor, nos llamó la atención
una captura de una arco iris que obtuvo Antonio
hijo, larguísima pero a la vez flaquísima,
se notaba que venía de desovar por su extrema
delgadez. Es una noticia alentadora obtener este
tipo de truchas, muestran un futuro alentador
si se piensa en que esa trucha dejó cientos
de huevos en el río.
Es
una empresa que se dedica
a la Pesca Deportiva en
la Patagonia Norte. Realizamos
flotadas de pesca embarcadas
en balsas inflables con
plataformas de pesca. Navegamos
los ríos Limay, Aluminé,
Collón Curá
y Negro combinando las flotadas
y la pesca de vadeo, con
almuerzos agrestes a la
orilla del río, campamentos
con cenas criollas, o si
prefieren, pasar la noche
en confortables hoteles.
Contamos con vehículo
doble cabina, completos
equipos de pesca, cómodo
equipamiento de camping
y todo lo necesario para
hacer de su viaje de pesca
una experiencia única.
www.sendaspatagonicas.com
Guías
de Pesca: Mariano Srur –
Sebastián Rivanera
TE: 0299 – 477 5909
/ 156 336817 / 22
msrur@sendaspatagonicas.com
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El
viento mostró toda su energía durante
la jornada, aunque no impidió seguir pescando,
incluso el número de capturas durante la
última jornada fue formidablemente bueno.
Es común en esta zona que en noviembre
el viento se muestre más activo, mermando
considerablemente durante los meses siguientes.
Este
sector del río se caracteriza por ser meandroso
y de gran tamaño con algunos tramos con
brazos menores de pequeño calado hasta
su confluencia con el lago Ezequiel Ramos Mexía
en donde se forma un pequeño y bello delta.
Partimos
más temprano que el día anterior
rumbo al paraje rionegrino de Naupa Huen, sobre
la margen sur y distante sólo 3 mil metros
de Bajada Colorada. Es recomendable, al pasar
frente al paraje, tomar el sector norte del río,
sobre la costa neuquina recostado sobre las grandes
bardas que impiden su acceso por la costa, encontrándose
más aislado y por consiguiente con menor
presión de pesca, pudiendo llegar únicamente
en una embarcación.
Luego
de pasar por el mencionado paraje nos dirigimos
a un sector de correderas y aprovechando una zona
de árboles, preparamos nuestro último
almuerzo antes de nuestra llegada a la estancia.
Después
de pasar por La Picaza, llegamos a la estancia
Pantanitos, propiedad de Gloria de García
Crespo, alrededor de las 17 hs. del miércoles,
luego de 3 jornadas inolvidables de pesca en donde
interrelacionamos con otros pescadores, compartimos
momentos agradables, risas, cargadas y lo más
importante de todo, respetando al río y
los recursos que este ofrece logramos afianzar
nuestra amistad.

Tres pescadores en una corredera larga
saliendo de Bajada Colorada con las bardas rojizas
de fondo.
Durante la jornada la cantidad de capturas fue
similar que en las anteriores, los piques no disminuyeron
a pesar del viento y la balsa capitaneada por
Mariano aprovechó esta situación
y “pico” en punta en cuanto al número
de capturas, siendo de gran importancia el repunte
que realizó Miguel que fue ampliamente
el que mayor número de capturas tuvo en
el día. Aunque no pudieron igualar los
tamaños que lograron los Valenti desde
la otra balsa, por lo que la competencia terminó
equilibrada y todos terminaron contentos y con
cargadas de por medio hacia los circunstanciales
rivales.

Uno de los vehículos que utilizamos
habitualmente en nuestras excursiones.
El
Limay Medio esconde muchos secretos, es imprescindible
embarcarse para descubrirlos y seguramente revele
consigo muchas sorpresas en su trayecto. Es un
río bello e imponente, con verdes paisajes
que contrastan con las bardas rojizas que lo circundan,
y que junto a la bondad de sus recursos lo transforman
en uno de los ríos pesqueros de la Patagonia
más codiciados de la región y del
mundo.
Sebastián
Rivanera
* Guía de Pesca
PN Lanín (Disp. N° 707/04) y
de la Provincia de Neuquén (Disp. N°
207ST/05)
srivanera@sendaspatagonicas.com

Imágenes:
Mariano Srur
Guía de Pesca PN
Lanín (Disp. N° 707/04) y
de la Provincia de Neuquén (Disp. N°
200ST/05)
msrur@sendaspatagonicas.com
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