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Relevamiento
de pesca y observación llevada a cabo en
el Río Limay Medio, en un
campamento sobre una isla dentro del campo “La
Juanita”, sobre la costa de la
provincia de Río Negro, entre el 08 de
Marzo y el 29 de Mayo de 2005.
El lugar
Con
ánimo de aprender más sobre la migración
de truchas que se produce entre el lago Ezequiel
Ramos Mejía del embalse del Chocón
y el río Limay Medio, desde los primeros
días de Marzo nos dedicamos a observar
y pescar, tratando de capitalizar todo para: aprender
en general, probar algunas teorías, y también
disfrutar de la inmensa paz que se vive en ese
sitio que elegí sobre una isla del lado
rionegrino, frente a la estancia “La Juanita”.
La misma esta ubicada a unos 5,5 kilómetros
de la desembocadura del lago y a unos 8.7 kilómetros
aguas abajo del sitio donde llegamos con los autos,
en la costa neuquina de la estancia “Pantanito”.
Vista
parcial del campamento, la instalación
de agua caliente y la cabina de
la ducha. |
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El
campamento que mantuve hasta fines de Mayo estaba
dotado de comodidades casi imprescindibles para
ese tiempo prolongado, y es de hacer notar que
muchas de esas facilidades fueron creadas “ex
profeso” ya que debían ser transportadas
en bote.
Además, Yo no tenía seguridad de
ayuda alguna, y mis capacidades físicas
están muy limitadas por una seria afección
cardíaca.
En
el armado trabajó mucho mi hermano Carlos,
quien vive en Comodoro Rivadavia y pidió
licencia en esa fecha justamente para poder compartir
y ayudarme. En el desarme colaboraron amigos de
“fierro” como Omar Bertoldi, Omar Armitano, Fernando
Acosta y Mariano Gimenez, todos de Neuquén.
Deseo
comentar que al dejar el lugar, no ha quedado
ningún residuo o muestra de nuestra estadía,
ya que frecuentemente, en realidad cada vez que
viajábamos hacia la estancia “Pantanito”
que era paso obligado para ir a buscar amigos
o a comprar provisiones a Picún, llevábamos
las botellas y los residuos que
no se recomienda quemar, y los depositábamos
en un sitio que tiene la estancia.
El
amigo Nikito “amasando”
pizzas al terminar una jornada de
pesca en el comedor. |
No
faltó el buen asado (aunque
el instrumento me parece que es medio
gringo...) |
El
gran amigo chileno Don Jorge Barrientos
supo deleitarnos con buenas comidas! |
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Aprovecho
para agradecer la hospitalidad del responsable
del puesto, quien me autorizó a permanecer
en ese sitio que está bajo su control,
y aunque a un kilómetro y medio de distancia,
su “compañía” y conocer
su número de teléfono me ayudaba
a permanecer tranquilo en esas noches de soledad,
sobre todo cuando sentía los Jabalíes
merodeando cerca.
El
campamento
Así
las cosas, Yo tenía calefacción
de tiro balanceado en la vieja pero magnífica
carpa Cacique “Pancho 5”; salamandra
con horno en la carpa cocina – comedor,
donde el horno tiene el tamaño de un horno
común.
Estantería,
mesa de chapa galvanizada para preparar la comida
y otras dos mesas para comer. Todo tipo de batería
de cocinar y de comer, nueve bancos (que en más
de una oportunidad se hicieron pocos ante tantos
buenos amigos que supieron llegar de visita),
ducha cerrada de amplitud generosa con agua caliente
y fría en cualquier momento, luz eléctrica
en todos los patios donde los amigos podían
armar sus carpas, un fogón bien protegido
para prevenir accidentes y otras comodidades como
una buena motosierra para hacer leña de
tantos Sauces secos que hay alrededor.
Llegaron
visitantes de muchos puntos del país, y
también cuatro pescadores norteamericanos
que venían balseando el río y pernoctaron
allí, y supieron tomar vino en bota e…
¡incluso mate!, que alguno de nosotros que
"chamuyaba" el inglés le supo
convidar…
Recuerdo que en ese momento estaban de visita,
entre otros amigos, Nikito y Horacio de Buenos
Aires. Los “gringos” no podían
creer cuando Nikito, que se florecía con
el idioma inglés, les mostraba como salía
vapor del agua caliente para lavar los platos.
Hablemos
de pesca
Durante
Marzo y Abril era sorprendente ver la enorme cantidad
de grandes Marrones comiendo Pejerreyes, que sin
duda hay en cantidad en el Limay.
¡Para
dar una mejor idea, les cuento que había
momentos en los que se veían diez o más
truchas atacando pejes al mismo tiempo! Pero no
van a creer que picaban con facilidad... En algunos
momentos el pique era tan escaso, mientras que
la actividad era tan alta, que uno llegaba a dudar
de sus propios conocimientos.
Un
macho Marrón muestra en la
tijera de su boca la mosca Wolly
Worm Nº 2 color gris. |
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Yo
pesqué casi todo el tiempo con línea
Shooting de hundimiento Fast II Nº 6, e intercambiaba
moscas entre Bucktails propios que pretenden imitar
Pejerreyes, y clásicas como W. Worm y otras
moscas conocidas.
Cambiaba el tamaño y el color de los Bucktails,
la forma de traer, la profundidad reemplazando
líneas entre hundimiento Intermedio y de
Flote, y a veces, nada. Por unos días pensé
que había encontrado la clave con Bucktails
Nº 6 de color blanco, pero como resultado
final creo que lo mejor está entre el Bucktail
todo blanco y el de cola clara y lomo oscuro,
y cuerpo plateado. En lo que tengo bastante seguridad
es en lo referente al tamaño, donde el
mejor resultado fue con anzuelos Nº 6 y una
longitud considerable de la mosca para ese anzuelo;
de unos 6 – 7 centímetros.
Referente a las líneas; también
tengo dudas ya que nunca usé mayor hundimiento
que Fast II, pero algunos amigos que sí
lo hicieron tuvieron algún éxito,
especialmente en Mayo, luego de que se instaló
el frío y la actividad en superficie desapareció
junto con los Pejerreyes.
Como
un resumen puedo comentar que pesqué unas
sesenta truchas Marrones que yo llamo “grandes”,
maduras, y que ya tienen alguna que otra migración
cursada, digamos de tres kilos en adelante.

Una
linda Marrón nos permite apreciar esta hermosa
caña Sage XP Nº 6, Abril de 2005, Limay
Medio
Lo
más grande que tuve en mis manos fue un
macho de tal vez 7,5 kilos, varias de seis kilos
y otras menores. La cantidad mencionada puede
parecer alta, pero si se tiene en cuenta que corresponde
a una relación de aproximadamente una buena
trucha cada 120 lances de Mosca y todos realizados
en lugares elegidos, generalmente conocidos, apreciamos
que no es mucha pesca. Podemos encontrar comparaciones
donde esta relación resulta ser bajísima,
por ejemplo en la Boca del Correntoso en los primeros
días de temporada.

Hermoso macho Marrón
fotografiado debajo del agua, en la costa del
campamento La Juanita, Río Negro, Limay
Medio, Abril de 2005
Es
interesante destacar que casi no vimos otros pescadores,
ya que no es fácil el acceso y los balseros
que vienen flotando deben desviar antes o llegan
irremediablemente al lago, donde tendrían
que remar largo trecho, tal vez los diez kilómetros
que separan la desembocadura de los tanques de
agua de Picún Leufú.
Una
ilusión que no se cumplió, a diferencia
de otros años en los que pesqué
esta zona también en Mayo, es que nunca
llegaron las Arco Iris migratorias que remontarían
desde el lago. Truchas de gran porte y vigor que
suben el Limay unos tres meses detrás de
las Marrones para cumplir su ciclo de dar vida.
De esta especie solo pesqué una de 3,5
kilos, y un amigo otra de 3 Kg. Las demás
pescadas fueron las clásicas residentes,
en realidad truchas que todavía no han
iniciado su primera migración según
mi punto de vista, y que generalmente apenas superan
el kilo y medio.
Por
otra parte debo decir que es alarmante la poca
(muy poca) cantidad de Arco Iris que pescamos,
donde a diferencia de otros años en que
era normal una relación de 2 – 3
A.Iris por cada Marrón grande, ahora la
relación fue de 3 – 4 Marrones por
cada Aarco Iris de cualquier tamaño…
Entiendo que es muy preocupante.
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Marrón
que posa tranquila en el Limay Medio
al mediodía del 13 de Abril de 2005 |
Trucha
Marrón capturada en el Limay Medio
a la tarde del 19 de Abril de 2005 |
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Captura
en el Limay Medio
al mediodía del 25 de Abril de 2005 |
Trucha
Marrón hembra recién ingresada
al río,
Estancia La Juanita, Pcia. de Río
Negro, Limay Medio. |
Corolario
Desde
hace muchos años me preocupo de difundir
la Pesca con Mosca, poniendo énfasis en
la importancia de aumentar la satisfacción
normal de toda persona al realizar el acto de
pescar, esforzándose para tranquilizar
a las trucha sin manosearlas ni levantarlas del
agua, y logrando tranquilizarlas como ustedes
pueden apreciar en las fotos que acompaño,
donde las truchas están completamente libre
y recuperadas y no se van porque se sienten bien
y seguras.
Luis
H. Aracena
luisaracena@speedy.com.ar
Tel. 0299 – 4481017
- Cel. 156352561
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