A las 7 horas del
22 de mayo navegábamos junto a Gustavo
Arduino y Martín Cháves a bordo
de la Twister por el río Lujan
con la ansiedad e ilusión de hacer una
pesca cualitativa de pejerreyes. El estuario
nos recibió con una temperatura de 3º
C y aguas poco rizadas por un viento suave del
sector Noroeste.
Cruzamos el Canal
Mitre por el Km. 32, poniendo proa a la Ex UNEN
10 y 5 kilómetros antes de llegar detuvimos
la marcha. Comenzamos a armar las cañas,
mientras Martín preguntó: ¿Dónde
están las mojarras? ...

Un sudor frío
nos humedeció el cuerpo, las habíamos
olvidado en la guardería.
La jornada que suponíamos iba a ser espectacular
amanecía de la peor manera.
Por suerte en el río siempre hay amigos
dispuestos a ayudarnos Rubén
Curia y Simón Hamparsomian no
dudaron un instante en ofrecernos carnada para
realizar la pesca.
Una bolsa de mojarras, varios filetes de dientudos
y un “quédense cerca, hablamos
por la radio ” fue lo primero que nos
brindó Simón.
Nos alejamos unos
500 metros, preparamos los equipos: Gustavo
probó la caña Lexus Experience
con puntero macizo de grafito, y una línea
de tres boyas con un puntero que trabaja parado
con bigotera, Martín una Waterdog
Saturno de acción de punta con
una línea de tres boyas y un puntero
pescador. Yo opté por mi tradicional
equipo súper liviano: una caña
Lexus Soft, y un aparejo con
boyas pequeñas y muy tramposas.
En la Zona
Delta, Cesar, Fernando y Fabián
utilizaron líneas de 2 y 3 boyas con
puntero pescador, con brazoladas entre los 15
y 30, mientras Simón innovó con
brazoladas de 50 cm. con boyita tramposa y regulable
sobre la brazolada, logrando a la postre excelentes
resultados.
¿Como
va Simón?
- Está
entretenido, comen mal pero estamos logrando
capturas...
Con esta pregunta
comenzaba un ida y vuelta radial lleno de consejos,
secretos y enseñanzas.
A pesar de las
bajas temperaturas de los días previos,
el agua se encontraba con mucha materia en suspensión.
-
Ferchu, ayer sopló muy fuerte del oeste,
el viento revolvió mucho el agua y es
por eso que no se limpia.
Si
bien estaba pescando con una línea que
ofrecía muy poca resistencia, notaba
que los piques eran muy sutiles, los pejerreyes
se mostraban poco voraces.
- La temperatura
del agua es la ideal 14 º C según
el sensor de la ecosonda, pero mientras haya
tanto sedimento van a comer desconfiados.
Poco a poco aparecieron
las primeras respuestas, la mayoría de
los piques se daban muy lejos de la Twister.
- Estoy
teniendo buenas respuestas entre los 20 y 30
metros. Sabés que me gusta pescar bien
cerca de la embarcación, disfruto mucho
viendo tomar al pez la carnada, ver su lomo
y como corre la boyita. Para poder hacerlo hay
que garetear casi al ritmo de las boyas, para
ello coloco dos anclas de capa de las más
grandes y si es necesario agrego un “muerto”.
Hay dos factores mas a tener en cuenta: el primero
es no hacer ruido sobre el fondo de la lancha,
el otro es cebar lo justo y necesario prefiero
aceite de pescado, un exceso de aceite forma
una película que no permite la oxigenación
del agua y aleja a las flechas. Cada 2 horas
perforar una lata de caballa en aceite, de caballa
y no merluza porque esta se desintegra rápidamente.
Además te aclaro que estamos capturando
ejemplares con el aparejo retenido.
La mayoría
de nuestras capturas eran ejemplares medianos
y chicos, para cuidar las pocas mojarras que
teníamos encarnábamos una por
anzuelo.
- La mejor
manera de tentar a los pejes grandes es enhebrar
una mojarra de cola a cabeza en el anzuelo y
un filete de dientudo o pejerrey colgando pinchado
una sola vez, es importante que este bien rebajado,
así flameará bajo el agua generando
un atractivo especial, si utilizamos filet de
pejerrey debemos rebajarlo aún más
por ser su carne muy firme.
Mientras Simón
nos daba estos consejos Gustavo y Martín
le quitaban el papel a los filetes. Al verlos
me llamó la atención la prolijidad
y el perfecto estado de conservación
de los mismos.
- Para preparar
esos filetes, primero quitás las escamas
hacia el lomo del dientudo, se filetea grueso
a ambos lados de la espina dorsal, se deja orear
media hora para que se seque y luego con un
cuchillo muy afilado se rebaja hasta obtener
un espesor de 0.5 mm. Se lo sala con sal entre
fina (parrillera), se los envuelve en papel
de diario y se colocan en la heladera, nunca
en el congelador, con un peso encima para mantenerlos
bien finitos.
Martín fue
el primero en seguir estos consejos y logró
pejerreyes de mejor tamaño. La tarde
nos regaló mayor actividad y mi aparejo
con un puntero muy particular pudo hacer diferencias
(es tema de una próxima nota).
A las 17 horas
dimos por terminada la jornada. Nos encontramos
con Simón y sus clientes para tomar unos
mates y charlas del día compartido a
través del VHF.
Fue cuando le pregunté
a mi amigo porqué remontaba el río
varias veces en lugar de hacer un garete largo.
- Los cardúmenes
de pejerreyes se mueven constantemente en pos
de su alimento, al encontrarlo permanecen en
la zona hasta agotarlo. La vida del pejerrey
es un eterno peregrinar buscando comida .....
Hoy podemos asegurar que el pejerrey se encuentra
desde los bancos del sur de “ la depresión”
hasta el paralelo de la boya del Km. 32, pero
mañana tal vez migren escudriñando
alimento en aguas mas profundas, oxigenadas
y limpias.
Iluminados por
la luna en popa y por las incipientes luces
de la ciudad a babor, cubrimos el derrotero
de regreso. Si bien la pesca no fue la esperada,
me sentía feliz. Había aprendido
muchas cosas y gracias a la generosidad del
guía Simón
Hamparsomian las puedo compartir con todos
los pescanautas
Hasta
la próxima, saludos afectuosos. Ferchu
y Simón.
| SIMÓN
PESCADOR
Guía
de Pesca
Delta
y Río de la
Plata
$300 la lancha todo
incluido 4629-3162/63
- 15 5226 5917
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