El
motivo de esta nota no es otro que el de colaborar
con información que no es muy conocida,
y tal vez evitar errores que cuestan dinero.
Escribiendo
para los que saben menos, debemos comenzar
diciendo que a cada caña de Pesca de
Mosca, le corresponde un determinado peso
de línea, al menos eso como punto de
partida (ver
generalidades - La Caña). Luego,
gramos más, gramos menos, cada estilo
de lanzamiento encuentra sólo un peso
ideal de línea para conseguir la máxima
prestación de cada caña.

Cuando en los primeros años de la década
del sesenta surgió la estandarización
que aún rige la nomenclatura de las
cañas y de las líneas, de golpe
todo resultó fácil. Si teníamos
una caña por ejemplo Nº 6, comprábamos
cualquier línea de ese número
de las que ofrecía el mercado y ¡listo!:
funcionaba a la perfección.
La
estandarización a que me refiero, conocida
como AFTMA por sus siglas
en inglés (American Fishing Tackle
Manufacturers Association), especifica que
el peso de los primeros treinta pies (9,15
metros) de cada línea, determinará
el número que le corresponde para relacionarse
con el poder de cada caña, sin importar
ni la forma ni la densidad de la línea
en cuestión.
Así
las cosas, todo fue alegría para nosotros,
porque antes sólo identificábamos
las líneas por su espesor y por su
forma, y cuando llegaron nuevos materiales
de diferente densidad, todo se confundió.
Luego
fue sencillo: si yo quería una línea
de flote que alcanzara bastante distancia
y que la caña Nº 6 la pudiera
lanzar bien, solo pedía una WF-6-F
y me iba a pescar con la seguridad de que
la lanzaría muy bien.
Hasta aquí fenómeno, Y ahora…
¿es así de fácil? ¡No,
de ninguna manera! Porque tanto las cañas
como las líneas han cambiado y aunque
los fabricantes no lo dicen, se han apartado
de ciertos estándares que seguían
en los primeros años de aplicación
de la norma mencionada.
A
las pruebas me remito
Una muy buena caña de nueve pies para
línea Nº 6 de reconocida marca,
hecha con los primeros grafitos en la década
del setenta, lanza hoy de forma excelente
igual que ayer, una línea de 160 Grains
(Medida inglesa de la estandarización)
igual a 10,40 gramos, y que según AFTMA
corresponde a una caña Nº 6.
En
cambio si usamos la misma línea en
otra caña de la misma longitud y también
Nº 6, de buena factoría de grafito
pero de éstos últimos años,
probablemente no se consigue ni cerca la distancia
que se puede obtener lanzando con ella una
línea de un peso algo mayor de 200
grains (13,20 gramos), que según la
norma casi corresponde a una caña Nº
8 (25% mayor que un Nº 6).
Bien,
entonces parece fácil: “si tenemos
cañas muy “modernas” compramos
líneas de una o dos medidas mayores”;
Pero decididamente esto no es así,
o al menos no cualquier línea, porque
también han cambiado, ¡y de que
forma!
Dijimos
que durante los primeros años de estandarización,
las líneas se compraban por su nomenclatura,
la que determinaba la forma que tenía,
el peso, y la función, pero ahora tienen
nombres de “guerra”, y créanme:
hay fábricas que tienen centenares
de modelos, y el nombre de cada una no le
dice a usted nada de lo que necesita saber
para relacionarla con su caña.
Hoy
yo quiero comprar una buena línea de
flote para mi vieja y querida caña
Nº 6, y ante tanta diversidad de modelos,
algunas de formas extrañas y muchas
con la cabeza extra larga, pregunto para no
equivocarme: ¿cuánto
pesa la totalidad de la cabeza de determinada
línea Nº 6?... La
pregunta no debería extrañar
a nadie si pensamos que aún hoy se
cumple la norma, por lo cual los primeros
treinta pies pesarán lo que corresponde
a una seis, o sea unos 160 Grains, pero resulta
que esa línea que yo elegí tiene
una cabeza que mide nada menos que 45 pies!
y lógicamente, para qué quiero
yo lanzar con la carga justa que consigo en
30 pies, dejando adentro de la caña
¡nada menos que quince pies de cabeza!
Pues el fabricante me responde suponiendo,
porque nunca ha pesado toda la cabeza, que
puede acercarse a unos 224 Grains (unos 14,5
gramos), lo que se corresponde con el valor
medio entre una Nº 8 y una Nº 9,
¡así como lo leen!
Sin
duda que mi antigua caña se doblará
toda y no la podrá lanzar.
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Hay
modelos de línea Nº 6, que tienen
una cabeza que mide más de 60 pies.
Yo imagino que el peso total de esa cabeza
debe acercarse a los 240 Grains (15,50 gramos)…
¿Con qué caña
la uso?
Sinceramente,
encuentro todo esto muy confuso, y no puedo
explicar la razón de que se mantenga
la norma, cuando en realidad no cumple con
el compromiso, que es el de estandarizar y
hacer la elección fácil.
Las fábricas de líneas insisten
que ellos cumplen la norma, y los primeros
treinta pies pesan lo que deben de acuerdo
al número indicado. Yo digo, bien,
pero… ¿y con el resto
de cabeza qué hacemos? ¿Cómo
lo relacionamos con la caña?
Creo que llegó la hora de sincerar
las cosas. Si una caña Nº 6 puede
con una de estas líneas, entonces a
esa caña le corresponde otro número.
Me
parece que aquí está prevaleciendo
el negocio sobre la lógica, al menos
sobre la mía. Tal vez en parte se explique
por el poder adquisitivo de otras latitudes,
porque pueden comprar cañas y líneas
hasta acertar, pero nosotros no.
Mientras
esto ocurre, ¿qué
podemos hacer para elegir acertadamente o
con menos error?; Si
estamos comprando todos los elementos nuevos,
sin duda que lo haremos mejor si aprovechamos
la experiencia de quienes ya lo han hecho.
En esto resulta de mucha utilidad los espacios
afines que accedemos por Internet como foros
o listas de correo, también los clubes
y asociaciones, las reuniones entre pescadores
para probar equipos, etc.
Como orientación podemos decir que
muchas de las cañas de última
tecnología, construidas probablemente
en la última década, generalmente
aceptan bien líneas cuyos torpedos
tengan un peso entre un 20 y un 30% mayor
que su nomenclatura. Mientras que las cañas
construidas antes del año 1995 probablemente
lanzan bien pesos más cercanos al que
le corresponde por su número.