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En la sombra del juncal -- Juan Pablo Gozio


Cómo empezar a pescar tarariras en spinning. Equipos y señuelos recomendados para tarariras medianas y pequeñas en lagunas y para ríos o lagunas con tarariras grandes.

“Maestra del spinning”, la llamaba el gran Zapico, esbozando una mezcla de admiración, pasión y accesibilidad. Nuestra querida tararira se encuentra, con honores, entre los peces más deportivos del país. Cada vez más pescadores se vuelcan a su pesca con artificiales, en especial con la técnica de bait casting. En los últimos años la pesca ha desmejorado considerablemente, pero debemos prepararnos para una próxima temporada que augura buenas pescas.

PESCANAUTAS.COM.AR - Si bien las tarariras no realizan grandes corridas. una vez que muerde nuestros señuelos nos brinda saltos acrobtáticos y fuertes cabeceos. Con un equipo ajustado se disfruta muchisimo pescarlas.

Con tristeza recorro las lagunas bonaerenses, en especial las encadenadas de Chascomús. En los últimos años han sufrido un retroceso increíble en pesca de tarariras y en la calidad de su ambiente lacustre. Antaño las costas de lagunas como Vittel estaban tapizadas de una o dos hileras de juncos, con espacios y claros internos bordeados de gambarusa. Algunos mantos de gramilla rosada cubría, según la dirección del viento, unos y otros extremos del claro. El agua era bastante transparente, permitiendo ver ese escenario plagado de vida, con el paso de pequeños cardúmenes de mojarritas transitando temerosas los espacios entre un refugio y el siguiente. Los residuos corporales de las ninfas de libélulas quedaban secos agarrados al junco, reflejando el último esfuerzo antes de romper en vuelo. Unos centímetros sobre la superficie se libraba un combate aéreo entre los adultos cazando pequeños insectos. Un aroma natural que combinaba olores acuáticos y terrestres, era apenas interrumpido por las burbujas de gas que liberábamos en el vadeo. La pesca era un placer en esas lagunas en aquel tiempo.

Mi primer tararira la pesqué en un día de noviembre de 1980 en la laguna Vittel. Recuerdo la escena dónde papá aprestaba un modesto equipo de spinning, mostrándome los primeros señuelos de mi vida. Un flamante Hula Popper de Arbogast y un Caimán plástico de los usados para trolling en lagos patagónicos, del cuál colgaba un ramillete de triples. Ese que unos pocos años después le clavaría en la espalda a una ingenua señora que osó pasar detrás de mí mientras lanzaba en el laguito del Rosedal. Era nuestra experiencia inaugural con tarariras y no teníamos mucha idea, más bien ninguna. Sin mucha deliberación, papá puso el Caimán, muy inadecuado para el ambiente, como pudimos comprobar juntos tiempo después. Sin entrar al agua porque no teníamos ni waders, papá hizo el primer lance para enseñarme la dinámica de tirar y recoger del spinning. Mientras me mostraba y ensayaba una explicación, en el primer tiro, una tararira enorme atacó el señuelo que venía nadando mal y enredado en la vegetación. Luego de saltos y chapoteos violentos, terminó en la orilla ante mi absoluta admiración y sorpresa. En pocos minutos más había pescado mi primer tararira y nacía la pasión más grande y longeva en la pesca. La pasión por la pesca de tarariras con señuelos.

PESCANAUTAS.COM.AR - Tanto el amanecer como el atardecer son horarios de excelentes resultados para pescar las tarariras en spinning. Tanto en lagonas como ríos.

Malabaricus

Calme la ansiedad, amigo lector, antes de abrir la caja de señuelos, una de las tentaciones más grandes de esta pesca, lo llevé de paseo en el tiempo y ahora vamos a estudiar un poco a nuestra compañera de pesca. El nombre tararira es común a las tres especies de Hoplias que se encuentran en Argentina. Hoplias Lacerdae es la tararira azul, famosa por sus tamaños excepcionales, presente mayormente en la cuenca del Uruguay. Hoplerythrynus Unitaeniatus, es la tararira ñata, de reducido valor deportivo por su tamaño, pero buscada como carnada para la pesca en los grandes ríos. Finalmente la más común, la Hoplias Malabaricus, cuya dispersión es amplia y favorece el acceso a los pescadores. Hablaremos de esta última en esta nota, aunque los equipos mencionados, los señuelos y las técnicas, puedan aplicarse alternativa a alguna de sus hermanas locales.

La tararira es un pez generoso en cuánto a dispersión geográfica. Las encontramos en toda la cuenca del plata (ríos Paraná y Uruguay), llegando al sur hasta algunos cursos de agua de la provincia de La Pampa. Habita prácticamente todos los ríos, riachos, lagunas y charcos, siendo resistente a las inclemencias climáticas e hidrológicas.
Su peso normal, según los libros, puede alcanzar los 5 kilos (las he visto en Chascomús de hasta 6 kilos en otras épocas), aunque lo normal es encontrarlas en el rango de 1 a 2 kilos. Se alimenta de peces, ranas, pichones, ratas o cualquier cosa que caiga al agua, con tamaño adecuado. Dada su conformación física de cazador tozudo pero lento, los caza al acecho, oculta en las sombras de la vegetación acuática e inmóvil. Ante el paso de una distraída presa, se lanza al ataque con despiadada agresividad.

PESCANAUTAS.COM.AR - Las lagunas bonaerenses son un lugar ideal para pescar tarariras en spinning. Los lugares ideales para tentarlas son los callejones de juncales, abras o claros rodeados de juncos.

En su preparación para el desove, la tararira abandona su refugio invernal de la profundidad y se estaciona en aguas bien bajas, de hasta treinta centímetros, que son las primeras en calentarse. Dado que el invierno es la estación lluviosa, en la mayoría de las lagunas se producen desbordes del cauce principal, invadiendo grandes extensiones de campo que son aprovechadas por las tarariras para su nido. Generalmente se produce una franja entre la primera hilera de juncos y la orilla que rinde al comienzo de temporada. Esa hilera de juncos es, en general, el límite costero de la laguna en la época de seca. A medida que el desove va concluyendo y las aguas interiores se calientan, las taruchas se dispersan por toda la laguna pueden pescarse pero sin el mismo grado de concentración con que contamos al comienzo de temporada. Cuando el otoño predice la llegada del infeliz invierno, hay un rebrote de la pesca, capturándose buenos ejemplares como a principio de temporada. Luego de este bonus final, la pesca declina hasta que las últimas tarariras, interesadas por incorporar algunas calorías antes de dormir la siesta invernal, se entierran.

Dos equipo para cualquier tararira

Lo conozco amigo lector, ya estará pensando que esta es otra nota poética ausente de toda precisión técnica. No se preocupe, luego de repasar las características del pez, su ciclo de vida y el ambiente que habita, vamos a lo nuestro... Como sabe, la tararira no suele hacer corridas ni largas ni muy veloces, más bien brinda una pelea con algunos saltos, corridas cortas y cabezazos tozudos. Nada que un equipo de spinning no pueda manejar. Veremos un par de equipos recomendados, el primero más liviano para lagunas con tarariras medianas y pequeñas, el segundo para ríos o lagunas con tarariras grandes.

Un equipo liviano estaría compuesto por una caña de hasta 12 libras, con no más de 2 metros. El reel debe balancear adecuadamente con la caña, siendo ideal uno de spinning liviano. Si el equipo es de bait se usa la misma potencia de caña, pero sin superar el 1.80 mts, complementándolo con un reel de los más pequeños de bait. Prefiero usar multi con un grosor mínimo de 0.20 mm que se maneja mejor y evita enredos. Completamos el equipo con un terminal de cable de acero de unos 30 centímetros de 20 libras, máximo.

Para ríos o lagunas con tarariras grandes (si las encuentra me avisa?), la caña debiera ser de hasta 20 libras, extendiéndose a no más de 2.40 metros, multi mínimo del 0.24 mm, cable de acero de unos 40 cms, algo más largo que lo normal para manipular el pescado desde un bote o barranca. En spinning y bait, el reel adecuado para ese equipo sería del tamaño siguiente al de los mencionados en el equipo liviano.

PESCANAUTAS.COM.AR - Señuelos: Jitterbug de Arbogast, Torpedo de Heddon, Woodchopper de Luhr Jensen, Skitter Walk de Rapala, Thunderdog y Chug Bug de Storm y Sputterbug de Arbogast.
Señuelos: Jitterbug de Arbogast, Torpedo de Heddon, Woodchopper de Luhr Jensen, Skitter Walk de Rapala, Thunderdog y Chug Bug de Storm y Sputterbug de Arbogast.

Los señuelos

Llegamos! Yo se que quizás salteó todo lo anterior para llegar a esta sección. Nuestros queridos muñequitos, nuestros soldados impostores frente al instinto del pez. Hay tantos para probar... Vamos a establecer algunas acciones básicas y repasaremos exponentes de cada una de ellas. En primer lugar mencionaría a los señuelos de acción “walk the dog” cuyo abanderado sería el Zara Spook, también son llamados sticks (palitos) de superficie. Tienen realmente la forma de palitos cargados con peso en la parte trasera, de forma tal que, traídos a los tirones cortos, generan una acción zigzagueante similar a la de un perro paseado atado a la correa (de allí su nombre). Son de los más divertidos para pescar y generan ataques explosivos. En este tipo se destacan el Skitter Walk de Rapala, el Thunderdog de Storm y el mencionado Zara Spook de Heddon. Hay ejemplares brasileros de mucha efectividad en la marca Deconto, que merecen ser probados ya que han rendido en otras temporadas. Cabe mencionar que en los últimos años han salido modelos muy efectivos de sticks de media agua, que reproducen esa acción a unos centímetros de la superficie.
Un segundo grupo es el de los poppers. Aquí casi todos conocen al Hula Popper de Arbogast, tradicional señuelo de superficie de todos los tiempos. Su acción se genera gracias a los tirones violentos y su boca ancha, haciendo explotar la superficie con sonoros chasquidos. Hay decenas de modelos en diferentes marcas que poppean, entre ellos me gustan el Skitter Pop de Rapala, Pop R de Rebel y Chug Bug de Storm.

PESCANAUTAS.COM.AR - Señuelos: Rana de Snag Proof, Rana y Rata de Basspro y Rata Snag Proof con cuchara Mepps
Señuelos: Rana de Snag Proof, Rana y Rata de Basspro y Rata Snag Proof con cuchara Mepps

El tercer grupo debería estar compuesto por los señuelos con hélices, sean estas del tipo buzzer (Sputterbug de Heddon) o del formato torpedo, en el típico señuelo con ese nombre en la misma marca. En cualquier caso, buscan batir el agua con el movimiento giratorio de la hélice. Pueden trabajarse también a los tirones para intensificar su acción o asimilarla a la de una criatura moribunda. El Skitter Prop de Rapala y el Dying Flutter de Heddon, podrían cerrar, con los mencionados inicialmente, un stock razonable para nuestras pescas.
En el ante-último grupo de señuelos de flote pondremos a los crawlers (nadadores), entre los que se destacan los clásicos Jitterbug de Arbogast y Crazy Crawler de Heddon, ambos señuelos de mitad del siglo pasado, que aún siguen pescando mucho.
Completando las opciones superficiales, mencionaremos señuelos que se deslizan suavemente sobre el agua, produciendo mínima turbulencia, comúnmente llamados sliders. Podemos destacar el Moss Boss de Heddon o las muchas ofertas de ranas de goma entre las que destaco la de Snag Proof, que nos acompaña desde los años ´70. Estas ranas de goma son antienganche y socorren al pescador cuándo las tarariras están entre vegetación, accediéndonos llegar a los puntos más recónditos, dónde un señuelo con anzuelos comunes quedaría enganchado.

PESCANAUTAS.COM.AR - Señuelos: Johnson Minnow, Spinnerbait, Big Bass Square de Storm, Subwart de Storm, DT Flat de Rapala y Spinfish de Alfers
Señuelos: Johnson Minnow, Spinnerbait, Big Bass Square de Storm, Subwart de Storm, DT Flat de Rapala y Spinfish de Alfers

En el escalón siguiente de la columna de agua, apenas debajo de la superficie, pescaremos con los señuelos de subsuperficie. En general, son crankbaits que trabajan a no más de 50 cms de profundidad, muy efectivos para días en que los ataques a flote son remisos. Exponentes del grupo podemos mencionar el Big Bass Square de Storm, el tradicional Oreno de Luhr Jensen, Twichin Rap de Rapala, Lucky 13 de Heddon.
Finalmente los efectivos spinners, con sus exponentes bífidos, los spinnerbaits y las tradicionales cucharas giratorias, dan grandes resultados permitiéndonos trabajar en varias profundidades con alta vibración y reflejo según la cuchara elegida. Tradicionalmente usábamos el Mepps Aglia, cuchara tipo French con pescadito de goma atrás, aunque ahora las variantes con látex y anti-engache precedidos de giratorias están a la orden del día.

Como colores, en superficie siempre será efectivo el negro, aunque también podemos usar otros más naturales, o fantasías como el famoso Red Head, mal llamado cardenal, tan tradicional en la industria. Si bien no es el factor principal, no desestime el color, me he encontrado en lagunas dónde un color particular era letal y no tenerlo significaba problemas.

Cuidemos a la tararira

Es bastante reciente entre los pescadores la tendencia a proteger la tararira. Hace años se la veía como enemiga del pejerrey en los ambientes compartidos y, por tanto, se la cazaba sin piedad. En las lagunas era común ver pescadores comerciales con enormes montañas de tarariras muertas, capturadas en todo momento del año. Hoy día es bastante común ver en las pescaderías ejemplares de tararira de cualquier tamaño, vendidas a precios bajos, comparando con la potencialidad de una tararira viva. Pregunten en USA por qué cuidan tan al bass. Lo hacen porque un bass vivito, coleando y comiendo señuelos es muy valioso, porque genera recursos para guías, boteros, vendedores de equipos, hoteleros, etc. El potencial multiplicador de ingresos que tiene un pez deportivo vivo es muchas veces mayor que el mínimo beneficio que se obtiene con su muerte, sin mencionar que dicho beneficio termina direccionado a unos pocos en lugar de beneficiar a toda la sociedad. Esto es muy fácil de verificar, vaya a alguna pescadería cercana y vea, como lo hago yo en una muy cercana de mi casa, pilas de tarariras exhibidas para la venta a precio irrisorio. No las verá solas, estarán acompañadas de doradillos, bien pequeños, pescados y asesinados fuera de todo reglamento.

PESCANAUTAS.COM.AR - Waders, chaleco de pesca una caja hermética son indispensables para pescarlas vadeando. Nunca olvidar un gorro y agua para protejernos de sol y el calor pescandolas vadeando en las lagunas.

Ahora imagine tener un lago con tarariras cerca de su casa, imagine a sus hijos divertidos y sorprendidos con la explosión en superficie de un ataque. Imagine volver a tener ambientes rústicos, con vegetación y sin polución. Recuerde lo divertido de compartir una salida corta de pesca con artificiales con amigos, todo el día vadeando en una laguna, mezclado en la naturaleza. Imagine todo esto, guárdelo en su inconsciente y, cuándo pesque su próxima tararira, devuélvala en honor a ese recuerdo. Pesquen con inteligencia.

Juan Pablo Gozio
www.gozio.com.ar

 
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