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Mitos y verdades del Deep Jigging -- Diego Flores


Parte I

El deep jigging ha llegado a nuestras aguas océanicas para quedarse.
En esta entrega recorremos la historia de esta apasionante modalidad y respondemos a las preguntas básicas que se planteará quien
desee experimentar con nuestras mejores especies marinas.

¿El deep jigging es una modalidad nueva?
No. El jigging de aguas profundas nació hace siglos en mares del Hemisferio Norte, para pesca comercial de halibut (lenguado gigante) y bacalao. Los elementos eran lienzas y jigs de metal, trabajados a mano. A principios del siglo XX, y con la aparición de la pesca como recreación (deportiva), surgen jigs más refinados de empresas escandinavas. Debido a la localía del fenómeno y la inexistencia de comunicaciones globales, este tipo de jigging nunca prendió a nivel internacional.

La historia cambió en los ’90 con los japoneses. Hasta ese momento los jigs sólo eran efectivos con especies de fondo (demersales), trabajándolos a baja velocidad entre el lecho y unos pocos metros sobre él (variante que hoy se conoce como pirking o yo-yo jigging). Con cañas especialmente diseñadas, la aparición de multifilamentos, reels extrarrápidos y jigs asimétricos se comenzaron a pescar por primera vez grandes túnidos y carángidos en su propio terreno: los grandes espacios abiertos.
A diferencia del primigenio pirlking, el deep jigging moderno (también llamado speed jigging, jumping jig o jigging estilo japo) amenaza con transformarse en un arrasador fenómeno global.

¿Cómo llega este estilo de jigging a Argentina?
Tras su “reformulación” en Japón, el deep jigging arribó a Brasil como consecuencia de su gran comunidad japonesa. A partir de allí, el guía Mariano de la Rúa (por contactos de Tomas Restano y Carlos Peloso, que suelen pescar en Florianópolis) institucionalizó el deep jigging en Mar del Plata en el verano 2005/06. Esta saga fue narrada en detalle en las ediciones Nº 107 y 113 de Vida Salvaje.

¿En Argentina se pesca deep jigging igual que en otros países del mundo?
Sí y no. Uno de los puntos más complejos de la pesca es la adecuación de una técnica foránea a nuestro propio escenario. Si bien las reglas son las mismas, la modalidad se transforma con cada especie y ámbito. Tradicionalmente los sitios de jigging más famosos responden a un patrón muy distinto que el del Mar Argentino. Comparado con el Pacífico, los fiordos noruegos o Brasil, nosotros jiggeamos en una “palangana”. Por el suave perfil de nuestra costa, el jigging se produce entre 15 y poco más de 45 metros. Por el contrario, en ambientes del exterior es común jiggear profundidades de 100, 150 o 200 metros.

¿Qué peces es factible obtener en deep jigging en Argentina?
Como en todos los mares del mundo, los peces jiggeables se dividen en dos grandes grupos: especies de fondo (demersales) y especies de aguas abiertas (pelágicos). Sin duda, los más divertidos son las anchoas y limones (pelágicos), rápidos cazadores que prefieren un jigging veloz al estilo “japo”. Por el contrario, los salmones, meros, chernias, besugos, pescadillas, etc., se capturan con el estilo primigenio o pirking.


Los meros, sin distinción de tamaño, son las capturas más frecuentes cuando realizamos pirking sobre fondos de piedra.

¿Cualquier persona puede practicar jigging?
Si es por estado físico no se preocupe demasiado: los videos japoneses que circulan en internet son, ante todo, show. Se puede jiggear con mucho menos desgaste físico. Justamente, la razón de estas entregas es brindarle las herramientas para una mayor independencia y disfrute de la modalidad.

¿Qué características debe reunir una caña para “nuestro” deep jigging?
La acción ideal es muy particular: debe poseer un tip suave que nos dé más sensibilidad al jiggear, y un butt poderoso para poder pelear peces rudos (una caña bien cónica). En cuanto a potencia un estándar son los modelos aptos para multifilamentos de 20/40 libras (incrementa la sensación de lucha) o 40/60 (nos da mas control sobre el pez). Ud. elige.
El largo es nuestra gran diferencia con el jigging foráneo. En aguas profundas se recomiendan cañas cortas (entre 1,65 y 1,8 m). Más hondura implica jigs más pesados, y con una caña larga (incremento de la palanca), el jigging se vuelve inhumano. En un mar menos profundo como el nuestro, un largo ideal sería entre 1,8 y 2,1 m: sin cansarnos, permite un mejor manejo de los peces en embarcaciones de borda alta y nos ofrece más ventajas con los “long jerks” (tirones largos), tan efectivos con el pez limón. Otra cualidad muy importante es que sea liviana.

¿Qué tanto nos puede servir una caña de embarque tradicional?
Si bien una caña de embarque de similar nos puede “salvar las papas”, casi siempre no es la adecuada. A menudo poseen punteras demasiado duras, que nos quitan sensibilidad. Además de pesadas, sus empuñaduras y portarreels son excesivos e incómodos. Como solución de compromiso preferiría más una vara de spinning “tropical”, de la potencia y largo indicados.


Detalles de calidad en una caña de jigging: mango de EVA o Hipalon para un mejor agarre, un buen porta reel plástico (liviano, permite que la caña flexione en toda su longitud) y pasahilos de óxido de aluminio o SIC. Es indispensable que posean un rear grip de al menos 32 cm. para una mayor comodidad en jiggeo y la pelea con los peces (sobre todo si se usa talí)

Para jiggear, ¿son mejores los reels rotativos o los frontales?
Dependiendo del gusto y la técnica del pescador, se puede jiggear con cualquiera sistema. Igualmente existe un consenso internacional que conviene tener en cuenta. Haciendo pirlking lento con especies de fondo, un rotativo se adapta bien. Tratándose de un jigging más veloz, los frontales son más cómodos y versátiles. Un punto a favor de un buen rotativo: robustez extrema. Un punto a favor de un buen frontal: como su centro de gravedad se encuentra por debajo de la caña, otorga mayor libertad de movimientos trabajando en velocidad. Mas que nada por costumbre, en mi caso prefiero el frontal para ambas técnicas.

¿Cómo debe ser un reel rotativo para deep jigging?
Pirkeando meros y salmones, un buen rotativo clásico con carretel metálico, y relación 4/1 del tipo Abu 7000, funciona bien. Mucho mejor si posee devanador o manija de fuerza al estilo Tekota 500, Narrow de Abu o Catalina 25. Tratándose de un jigging veloz, la cosa se complica porque no son demasiados los rotativos rápidos disponibles. Una posibilidad son los Daiwa Sea Line SL20-SH, Penn 506 Jigmaster o el ABU 7000 IHS Big Game 5,3/1.

¿Cómo debe ser un frontal para deep jigging?
Centrándonos en los requerimientos del “jigging japo” de pez limon, las características deseables son: fuerte, liviano y rápido. Como la fortaleza va a contramano de la liviandad y rapidez, no son muchos los reels aplicables a la modalidad. Fortaleza es fortaleza, liviano es que no supere los 600 gramos y rápido es que recupere en un rango de 4,5/1 a 5,7/1 (5/1 es un buen punto intermedio de velocidad, resistencia y comodidad).
Los iconos mundiales de la modalidad son el Stella (Shimano) y el Saltiga (Daiwa). Bellezas que por su precio están fuera del alcance de la mayoría de los mortales¿Son ellos o nada? Ni lo piense.
Para nuestras especies, existen varios modelos. Dentro de la gama económica, el Giant Sniper (Relix) demostró excelentes cualidades. Si tiene en mente darle castigo al cuerpo y al equipo, el Aluma 5000 (Marine Sports) es un modelo específicamente creado para jigging (rotor y cuerpo de aluminio, extrema robustez en todas sus piezas y diseño de la casa Ryobi Japón). Un fierro hecho para durar en las peores condiciones. Si busca velocidad extrema y está dispuesto a sacrificar un poco de robustez, el Stradic 8000 (Shimano) le permitirá realizar presentaciones rápidas como relámpago.

El Aluma 5000 de Marine Sports presenta una construcción sumamente sólida. Esta vista superior nos muestra su manija de fuerza, sus 15 kilos de potencia de freno y el aro del pick-up sobre dimensionado.
El Shimano Stradic 8000 FH, con su recuperación 5.7/1 resulta ideal para peces limón que requieran una presentación muy veloz. Nótese el abultado pomo de goma de la manija, que permite un grip muy cómodo en la mano que recupera.
El ABU 7000 IHS Big Game resulta una buena opción para aquellos que deseen jiggear a alta velocidad con un reel rotativo.

¿Otros puntos a tener en cuenta?
El freno. Indistintamente de frontales o rotativos, debe ser potente. Y ante la demanda del pez tiene que entregar línea en forma suave y progresiva. Deseche sin miramientos todo reel de freno precario, que entregue línea a los tirones o que pase de una regulación de carrete flojo al bloqueo completo sin intermedios.

 

Hasta la próxima y líneas tensas...

Diego Flores

 

Pescanautas agradece a Diego Flores y a la revista Vida Salvaje
por compartir esta nota con nosotros

 
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