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formas diferentes para cerrar nuestras líneas
de pejerrey con gran efectividad de pique
Las
brazoladas de la última boya o puntero
son sin lugar a dudas las más atacadas
por los pejerreyes; son dos las razones principales:
al garetear, el puntero es la primera boya que
enfrenta al cardúmen y, además,
es la boya de la línea que trabaja con
mayor libertad. En una reciente salida de pesca
embarcados en el Río de la Plata probamos
distintos tipos de punteros: modelos basados
en la observación, conocimiento de la
especie y la permanente inventiva de reconocidos
pescadores de las flechas de plata.

La
cuarta boya
En
una línea tradicional de tres boyas grandes,
Jorge Araneo coloca en el último rotor
de punta un chicote con una pequeña boya
(entre nudos corredizos), en lugar de una brazolada
con un anzuelo. El aparejo se remata con otro
rotor de punta donde se ubica la última
brazolada, como muestra el esquema. Esa boyita
sólo sirve para sostener la carnada,
sus pequeñas dimensiones no ofrecen resistencia
cuando el pez toma el cebo, funcionando como
un puntero tramposo. Moviendo los nudos corredizos
podemos cambiar la profundidad de la última
brazolada. La separación entre estas
dos últimas boyas le brinda a la “trampa”
una libertad mortal. El pique lo marca el desplazamiento
de la tercera boya que por su tamaño
puede observarse a grandes distancias.
Otros pescadores como Julio Pollero y Eduardo
Bresba prefieren colocar un rotor de doble giro
entre la tercera boya y el rotor de punta para
disponer de un anzuelo más.

Puntero
lastrado con bigotera
Los
días con escaso viento y río “planchado”,
es imprescindible utilizar una línea
muy sutil, conformada con boyas esféricas
de 15 a 20 mm. El poco peso de la línea
impone adosarle un puntero lastrado como el
de la figura.
El
boyón doble proa se ubica entre dos nudos
corredizos y terminando el aparejo un rotor
de punta en el que se enhebra una clásica
bigotera.
Para que esta línea funcione correctamente
debemos imprimirle movimiento con la puntera
de la caña. Separando los nudos corredizos
y dando pequeños tironcitos lograremos
darle vida a los cebos incitando así
a los pejerreyes a tomarlos con voracidad.
La
bigotera presenta una ventaja adicional: empleando
anzuelos más pequeños y con menos
carnada en cada uno, el pez “visualiza”
un generoso encarne.

La
Simonera
Llamada
así por ser el puntero preferido de Simón
Hamparsomián (guía del río
de la Plata).
El
aparejo concluye con una boya zanahoria grande,
blanca o verde limón y un esmerillos
triple atado a la madre de la línea.
De los dos anillos restantes del esmerillón
salen : un alargue similar al explicado en “la
cuarta boya” (Simón elige opta
por una boyita esférica de 10mm) y una
brazolada bien cortita, de no más de
10 cm lastrada.
Es
importante colocar la parte delgada de la “zanahoria”
hacia delante, con esto logramos un aparejo
aerodinámico y las pequeñas olas
del río, le imprimen a la boya un movimiento
permanente que se traslada a la brazolada cortita
ofreciéndoles a los pejerreyes un cebo
“vivo” y sumamente atractivo
El
tamaño y color de la zanahoria genera
curiosidad en los peces atrayéndolos
al aparejo.

El
lápiz asimétrico
Hace
un par de años, Marcelo López,
Ariel Ferreyra y algunos aficionados más
comenzaron a emplear como puntero un “lapiz”
cilíndrico de 20 cm de longitud.
El
éxito del mismo llamó la atención
del guía Ricardo Cherio, quien los fabricó
y comercializó. Recientemente la afamada
firma Criterio introdujo en el mercado los “lápices”
asimétricos. El largo de la boya permite
colocar dos brazoladas: una cortita del lado
del pescador, de unos 10 cm y la otra más
larga entre 25 y 40 cm en el otro extremo.
Al
acercarse el pejerrey a la boya se encuentra
con “mucha” carnada y no duda en
tomar. El pique se observa con facilidad, la
boya se posiciona transversalmente a la deriva
del resto de la línea o uno de los extremos
se sumerge.
Este
puntero puede armarse con el perfil delgado
hacia el pescador (como muestra el esquema),
logrando más linealidad en la deriva
del aparejo, o al revés, obteniendo mayor
acción en la marejada.

Los
“palitos” que se vienen
Jorge Araneo pensó en convertir en punteros
las tradicionales boyas “palito”,
con medidas y pesos adecuados a tal fin…
Convocó a Roberto Zacarías, fabricante
y responsable de boyas “Criterio”,
y lanzaron al mercado una linea de boyas de
22 hasta 35 cm., con diferente fisonomía
en la parte central. En esta nota las presentamos
y en próximas excursiones probaremos
su efectividad.

Cada
pescador debe tener sus punteros predilectos.
Estos son sólo algunos ya que la inventiva
del pescador no descansa nunca en pos de lograr
la mejor pieza. El trabajo de observación,
investigación y armado de nuestras líneas
es una parte más de la pesca misma.
Pescanautas agradece las infografías
de esta nota a Gabriel Losada Diseñador
Gráfico
www.gabey.com.ar
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